Notas de Elena | Sábado 3 de enero del 2026 | Escuela Sabática

Sábado de tarde, 3 de enero
Razones para agradecer y orar
La perseverancia en la oración ha sido constituida en condición para recibir. Debemos orar siempre si queremos crecer en fe y en experiencia. Debemos ser “perseverantes en la oración”. Romanos 12:12. “Perseverad en la oración, velando en ella, con acciones de gracia”. Colosenses 4:2. El apóstol Pedro exhorta a los cristianos a que sean “sobrios, y vigilantes en las oraciones”. 1 Pedro 4:7. El apóstol Pablo aconseja: “En todas las circunstancias, por medio de la oración y la plegaria, con acciones de gracias, dense a conocer vuestras peticiones a Dios”. Filipenses 4:6. Dice Judas: “Vosotros empero, hermanos… orando en el Espíritu Santo, guardaos en el amor de Dios”. Judas 20, 21. Orar sin cesar es mantener una unión continua del alma con Dios, de modo que la vida de Dios fluya a la nuestra, y de nuestra vida la pureza y la santidad refluyan a Dios.
Es necesario ser diligentes en la oración; ninguna cosa os lo impida. Haced cuanto podáis para que haya una comunión continua entre el Señor Jesús y vuestra alma. Aprovechad toda oportunidad de ir adonde se suela orar. Los que están realmente procurando mantenerse en comunión con Dios asistirán a los cultos de oración, serán fieles en cumplir su deber, y ávidos y ansiosos de cosechar todos los beneficios que puedan alcanzar. Aprovecharán toda oportunidad de colocarse donde puedan recibir rayos de luz celestial.
Debemos orar también en el círculo de nuestra familia; y sobre todo no descuidar la oración privada, porque ella es la vida del alma. Es imposible que el alma florezca cuando se descuida la oración. La sola oración pública o con la familia no es suficiente. En medio de la soledad, abrid vuestra alma al ojo penetrante de Dios. La oración secreta solo debe ser oída por el Dios que oye las oraciones. Ningún oído curioso debe recibir el peso de tales peticiones. En la oración privada el alma está libre de las influencias del ambiente, libre de excitación. Tranquila pero fervientemente se elevará la oración hacia Dios. Dulce y permanente será la influencia que dimana de Aquel que ve en lo secreto, cuyo oído está abierto a la oración que brota del corazón. Por una fe sencilla y serena el alma se mantiene en comunión con Dios, y recoge los rayos de la luz divina para fortalecerse y sostenerse en la lucha contra Satanás. Dios es el castillo de nuestra fortaleza.
Orad en vuestro gabinete; mientras atendéis a vuestro trabajo cotidiano, levantad a menudo vuestro corazón a Dios. Así fue como anduvo Enoc con Dios. Esas oraciones silenciosas suben como precioso incienso ante el trono de la gracia. Satanás no puede vencer a aquel cuyo corazón está así apoyado en Dios (El camino a Cristo, pp. 98, 99).
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NOTAS DE ELENA G. DE WHITE 2026
LECCIÓN DE ESCUELA SABÁTICA 2026
Lectura del Folleto
Comentarios de Elena G. de White 2026
Lección 2: Para el 10 de enero de 2026
RAZONES PARA AGRADECER Y ORAR
Primer trimestre 2026
UNIENDO EL CIELO Y LA TIERRA
1er. Trimestre 2026 | Enero – Febrero – Marzo 2026
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Narración: Adan Vicente



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