Notas de Elena | Sábado 24 de abril del 2021 | Hijos de la promesa | Escuela Sabática

Sábado 24 de abril
Durante las últimas semanas he tenido un profundo sentimiento [de la realidad] de las promesas de Dios y de la esperanza del cristiano. Nunca la Biblia me pareció tan llena de ricas gemas de promesas como en estas pocas semanas. Parece que el rocío del cielo está listo para caer sobre nosotros y refrigerarnos si solamente reclamamos como nuestras las promesas. Nunca podremos vencer nuestras tendencias naturales sin la ayuda del Cielo, y el precioso Jesús se coloca a nuestro lado para ayudarnos en esta obra. El dice: “He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Mateo 28:20. Queremos creer exactamente lo que Cristo dijo. Queremos que nuestra fe abrace las promesas {En los lugares celestiales, p. 120).
Cristo tomó sobre sí la humanidad. Puso de lado su manto y corona reales y renunció a su exaltada posición de mando en las cortes celestiales. Al revestir su divinidad con la humanidad, Cristo rodeó a la raza con su largo brazo humano. Se encuentra a la cabeza de la humanidad como Salvador, no como pecador. Puede ocupar esa posición como la seguridad del pecador, porque en su alma divina no hay ni la menor mancha de pecado. Gracias a su santidad puede quitarnos nuestros pecados y colocarnos en terreno ventajoso frente a Dios, si tan solo creemos en él y confiamos en que él es nuestra santificación y justiciar (Exaltad a Jesús, p. 87).
¿Qué clase de fe vence al mundo? Es la fe que hace de Cristo su Salvador personal, esa fe que, reconociendo su impotencia, su total incapacidad para salvarse a sí mismo, se aferra del Auxiliador que es poderoso para salvar como su única esperanza. Es una fe que no se desanima, que escucha la voz de Cristo que le dice: “Ten ánimo, yo he vencido al mundo, y mi divina fuerza es tuya”. Es la fe que le oye decir: “He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Mateo 28:20…
Cristo nunca debiera estar alejado de nuestra mente. Los ángeles dijeron de él: “Llamarás su nombre JESUS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”. Mateo 1:21​. ¡Qué precioso Salvadores Jesús! Seguridad, auxilio, confianza y paz hay en él. Es el disipador de todas nuestras dudas, la prenda de todas nuestras esperanzas. Cuán precioso es el pensamiento de que realmente podemos llegar a ser participantes de la naturaleza divina, con la que podemos vencer así como Jesús venció. Jesús es la plenitud de nuestras expectativas. Es la melodía de nuestros himnos, la sombra de una gran roca en el desierto. Es el agua viva para el alma sedienta. Es nuestro refugio en la tempestad. Es nuestra justicia, nuestra santificación, nuestra redención. Cuando Cristo es nuestro Salvador personal, anunciaremos las virtudes de Aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable (Reflejemos a Jesús, p. 13).
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NOTAS DE ELENA G. DE WHITE
LECCIÓN DE ESCUELA SABÁTICA 2021
Lectura del Folleto Comentarios de Elena G. de White
Lecciones de Escuela Sabática para Adultos
Lección 5: Para el 1 de abril de 2021
HIJOS DE LA PROMESA
Segundo Trimestre 2021
LA PROMESA: EL PACTO ETERNO DE DIOS
2do. Trimestre 2020 | Abril – Junio 2021
Visítenos en: www.escuelasabatica.es
Narración: Isabel Salinas


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