Notas de Elena | Sábado 11 de abril del 2026 | Escuela Sabática
Satanás cayó porque ambicionó ser igual a Dios. Deseaba participar en los consejos y propósitos divinos, de los cuales estaba excluido, porque, como ser creado, era incapaz de comprender la sabiduría del Infinito, fue este orgullo ambicioso el que lo indujo a la rebelión, y por este mismo medio trata de causar la ruina del hombre.
El pecado tuvo su origen en el egoísmo. Lucifer, el querubín protector, deseó ser el primero en el cielo. Trató de dominar a los seres celestiales, apartándolos de su Creador, y granjearse para sí su homenaje. Para ello, representó falsamente a Dios, atribuyéndole el deseo de ensalzarse. Trató de investir al amante Creador con sus propias malas características.
Cuando quiera que se entreguen al orgullo y la ambición, su vida se mancilla; porque el orgulloso, ni sintiendo necesidad alguna, cierra su corazón a las bendiciones infinitas del cielo.
Si Lucifer hubiese deseado realmente ser como el Altísimo, nunca habría abandonado el puesto que le había sido señalado en el cielo; porque el espíritu del Altísimo se manifiesta en un ministerio abnegado. Lucifer deseaba el poder de Dios, pero no su carácter. Buscaba para sí el lugar más alto, y todo ser impulsado por su espíritu hará lo mismo.
El orgullo es un temible rasgo de carácter. Antes del quebrantamiento es la soberbia’. Esto es verdad en la familia, en la iglesia y en la nación (La fe por la cual vivo, 3 de marzo, p. 70).
La dulce voz de la misericordia llega hoy a vuestros oídos. Hoy estáis recibiendo la invitación celestial. Hoy todo en el cielo dice: Venid. Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven.
Venid, porque todo está listo ahora. Todo el que quiera, que venga y beba del agua de la vida de balde. Ahora necesitamos sencillez infantil. Necesitamos que todo lo semejante al orgullo, la vanidad y la insensatez desaparezca. Estamos frente al juicio. Los hombres y las mujeres necesitarán apoyarse en una fortaleza superior a toda ayuda humana. Deben afirmarse del brazo poderoso de Jehová. Estamos frente al día cuando las obras de los hombres serán probadas; y deseamos que vosotros estéis listos. Os instamos en el nombre del Maestro a prepararos. Os llamamos para que os apartéis del orgullo del mundo, la soberbia, la vanidad y la insensatez de la vida, Jesús os ama. Jesús tiene compasión de vosotros. Se ha enviado a la hueste angélica para que os ayude. Y ahora, cuando todo el ciclo está interesado en vosotros, ¿no os interesaréis en vosotros mismos?
Algunos temen confiar plenamente en la Palabra del Señor como si eso fuera presunción. Oran para que el Señor les enseñe y remen aferrarse a la palabra de la promesa de Dios y creer que han sido enseñados por él. Mientras comparezcamos ante nuestro Padre celestial con humildad y con un espíritu capaz de recibir enseñanza, dispuestos y ansiosos de aprender, ¿porqué habríamos de dudar del cumplimiento de la propia promesa de Dios?… Cuando usted busque descubrir sus designios, su parte en esta relación con Dios consiste en creer que será guiado y bendecido al hacer su voluntad… Es Cristo quien guía hoy a su pueblo, mostrándole dónde y cómo trabajar (Sond and Daughten of God, p. 67; parcialmente en Hijos e hijas e Dios, de marzo, p. 69).
- Escuela Sabática | Domingo 26 de julio del 2026 | Conocimiento versus amor | Lección Alumnos
- Lección 5 | Todo para la gloria de Dios | Escuela Sabática Creciendo en la Palabra
- Lección 5 | Todo para la gloria de Dios | Escuela Sabática Palabra Viva
- Lección 5 | Todo para la gloria de Dios | Escuela Sabática Pastor Joel Flores
- Lección 5 | Todo para la gloria de Dios | Escuela Sabática La Voz de la Esperanza
