Notas de Elena | Miércoles 13 de enero del 2021 | Señal de un hijo (Isa. 7:14) | Escuela Sabática

Miércoles 13 de enero: Señal de un hijo (Isa. 7:14)
Era el propósito de Satanás conseguir una eterna separación entre Dios y el hombre; pero en Cristo llegamos a estar más íntimamente unidos a Dios que si nunca hubiésemos pecado. Al tomar nuestra naturaleza, el Salvador se vinculó con la humanidad por un vínculo que nunca se ha de romper. A través de las edades eternas, queda ligado con nosotros. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito”. Juan 3:16. Lo dio no solo para que llevase nuestros pecados y muriese como sacrificio nuestro; lo dio a la especie caída. 0.19…. Para asegurarnos los beneficios de su inmutable consejo de paz, Dios, dio a su Hijo unigénito para que llegase a ser miembro de la familia humana, y retuviese para siempre su naturaleza humana. Tal es la garantía de que Dios cumplirá su promesa. “Un niño nos es nacido, hijo nos es dado; y el principado sobre su hombro”… En Cristo, la familia de la tierra y la familia del cielo están ligadas. Cristo glorificado es nuestro hermano. El cielo está incorporado en la humanidad, y la humanidad, envuelta en el seno del Amor Infinito (El Deseado de todas las gentes, p. 17).
“Emanuel, Dios con nosotros”, esto es todo para nosotros. ¡Qué cimiento para nuestra fe! ¡Qué esperanza de inmortalidad infunde el alma del creyente! Dios con nosotros en Cristo Jesús, para acompañarnos en cada paso que demos durante el viaje rumbo al cielo. El Espíritu Santo con nosotros, como consolador y guía en medio de nuestra perplejidad, para aliviar nuestros pesares, para protegemos en la tentación. “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!”…
Desde que Jesús vino a morar con nosotros, sabemos que Dios conoce nuestras pruebas y simpatiza con nuestros pesares. Cada hijo e hija de Adán puede comprender que nuestro Hacedor es el amigo de los pecadores (Mi vida hoy, p. 299).
Cuanto más pensemos acerca de Cristo convirtiéndose en un bebé sobre la tierra, tanto más admirable parece este tema. ¿Cómo podía ser que el niño indefenso del pesebre de Belén siguiera siendo el divino Hijo de Dios?…
Al contemplar la encamación de Cristo en la humanidad, quedamos atónitos frente a un misterio insondable que la mente humana no puede comprender. Mientras más reflexionamos acerca de él, más extraordinario nos parece. ¡Cuán vasto es el contraste entre la divinidad de Cristo y el impotente bebecito del pesebre de Belén! ¿Cómo se puede medir la diferencia que hay entre el Dios todopoderoso y un niño impotente? Sin embargo el Creador de los mundos, Aquel en quien moraba la plenitud de la Deidad corporalmente, se manifestó en el desvalido bebé del pesebre. ¡Incomparablemente más elevado que todos los ángeles, igual al Padre en dignidad y gloria, y sin embargo vestido con la ropa de la humanidad! La divinidad y la humanidad se hallaban combinadas misteriosamente, y el hombre y Dios fueron uno solo. En esta unión es donde encontramos la esperanza de la raza caída (Exaltad a Jesús, p. 69).
=====================
NOTAS DE ELENA G. DE WHITE
ESCUELA SABÁTICA ADULTOS 2021
Comentario de Elena G. de White
Lecciones de Escuela Sabática para Adultos
Lección 3: Para el 16 de enero de 2021
CUANDO TU MUNDO SE CAE A PEDAZOS
Primer Trimestre 2021
ISAÍAS
1er. Trimestre 2020 | Enero – Marzo 2021
Visítenos en: www.escuelasabatica.es
Narración: Maira Fermin



Spread the love
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*