Notas de Elena | Lunes 21 de Septiembre del 2020 | Llamados a comprometerse | Escuela Sabática

Lunes 21 de septiembre: Llamados a comprometerse
Cuando Cristo llamó a sus discípulos para que le siguieran, no les ofreció halagüeñas perspectivas para esta vida. No les prometió ganancias ni honores mundanales, ni tampoco hizo estipulación alguna acerca de lo que recibirían. A Mateo, que estaba sentado cobrando impuestos, el Salvador le dijo: “Sígueme. Y se levantó, y le siguió”. Mateo 9:9. Antes de prestar sus servicios, Mateo no aguardó para reclamar salario seguro, equivalente a la cantidad que recibía en su ocupación anterior. Sin preguntar nada ni vacilar, siguió a Jesús. Le bastaba estar con el Salvador, para poder oír sus palabras y unirse a él en su obra.
Así había sucedido con los discípulos anteriormente llamados. Cuando Jesús invitó a Pedro y sus compañeros a seguirle, ellos dejaron inmediatamente sus botes y sus redes. Algunos de estos discípulos tenían personas amadas que dependían de ellos para su sostén; pero cuando recibieron la invitación del Salvador, no vacilaron ni le preguntaron: ¿Cómo viviré y sostendré mi familia? Fueron obedientes al llamado, y cuando más tarde Jesús les preguntó: “Cuando os envié sin bolsa, y sin alforja, y sin zapatos, ¿os faltó algo?” pudieron contestar: “Nada”. Lucas 22:35 (Obreros evangélicos, pp. 118, 119).
Muchos son incapaces de idear planes definidos para lo porvenir. Su vida es inestable. No pueden entrever el desenlace de los asuntos, y esto los llena a menudo de ansiedad e inquietud. Recordemos que la vida de los hijos de Dios en este mundo es vida de peregrino. No tenemos sabiduría para planear nuestra vida. No nos incumbe amoldar lo futuro en nuestra existencia…
Cristo, en su vida terrenal, no se trazó planes personales. Aceptó los planes de Dios para él, y día tras día el Padre se los revelaba. Así deberíamos nosotros también depender de Dios, para que nuestras vidas fueran sencillamente el desenvolvimiento de su voluntad. A medida que le encomendemos nuestros caminos, él dirigirá nuestros pasos.
Son muchos los que, al idear planes para un brillante porvenir, fracasan completamente. Dejad que Dios haga planes para vosotros. Como niños, confiad en la dirección de Aquel que “guarda los pies de sus santos”. 1 Samuel 2:9. Dios no guía jamás a sus hijos de otro modo que el que ellos mismos escogerían, si pudieran ver el fin desde el principio y discernir la gloria del designio que cumplen como colaboradores con Dios (El ministerio de curación, p. 380).
Lo primero que deben aprender todos los que quieran trabajar con Dios, es la lección de desconfianza en sí mismos; entonces estarán preparados para que se les imparta el carácter de Cristo. Este no se obtiene por la educación en las escuelas más científicas. Es fruto de la sabiduría que se obtiene únicamente del Maestro divino (El Deseado de todas las gentes, p. 214).
===================
NOTAS DE ELENA G. DE WHITE
ESCUELA SABÁTICA
Lecciones de Escuela Sabática para Adultos
Lección 13: Para el 26 de septiembre de 2020
UN PASO DE FE
Tercer Trimestre 2020
HACER AMIGOS PARA DIOS: El gozo de participar en la misión
3er. Trimestre 2020



Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*