Notas de Elena | Lección 2 | El Mensaje de la Cruz | Escuela Sabática Semanal

Sábado 4 de julio
El Mensaje de la Cruz
Dios me ha dado un mensaje para su pueblo… Has sido comprado por un precio, y todo lo que tienes y eres debe usarse para la gloria de Dios y para el bien de tus semejantes. Cristo murió en la cruz para salvar al mundo de perecer en el pecado. Él pide tu cooperación en esta obra. Debes ser su mano amiga. Con un esfuerzo ferviente e incansable debes buscar salvar a los perdidos… El poder transformador de la gracia de Cristo moldea a quien se entrega al servicio de Dios… Ya no puede ser indiferente a las almas que perecen a su alrededor… Se da cuenta de que cada parte de su ser pertenece a Cristo, quien lo ha redimido de la esclavitud del pecado; que cada momento de su futuro ha sido comprado con la preciosa sangre del Hijo unigénito de Dios. ¿Tienes una apreciación tan profunda del sacrificio hecho en el Calvario que estás dispuesto a subordinar cualquier otro interés a la obra de salvar almas? La misma intensidad de deseo de salvar a los pecadores que marcó la vida del Salvador marca la vida de su verdadero seguidor. El cristiano no desea vivir para sí mismo. Se deleita en consagrar todo lo que tiene y es al servicio del Maestro. Lo mueve un deseo inefable de ganar almas para Cristo… ¿Cómo puedo glorificar mejor a Aquel a quien pertenezco por creación y redención? Esta es la pregunta que debemos hacernos. Con ansiosa solicitud, el verdaderamente convertido busca rescatar a aquellos que aún están bajo el poder de Satanás… Ahora tenemos poco tiempo para prepararnos para la eternidad… La gente necesita la verdad, y con un esfuerzo sincero y fiel se les debe comunicar. Hay que buscar almas, orar por ellas, trabajar por ellas… Sobre nosotros recae la pesada responsabilidad de advertir al mundo de su inminente perdición…Dios llama a su iglesia a levantarse y revestirse de poder. Se deben ganar coronas inmortales; se debe conquistar el reino de los cielos; el mundo, que perece en la ignorancia, debe ser iluminado. — (Maranata: el Señor viene, 2 de abril, p. 103).
Dile al pueblo: «Conoced por vosotros mismos la doctrina». Que vuestros labios no pronuncien ni una palabra de duda. No os presentéis ante el pueblo con voz incierta. Conoced la verdad y proclamadla. La enseñanza de Cristo siempre fue positiva. Jamás, jamás expreséis sentimientos de duda. Transmitid con voz firme un mensaje afirmativo. Exaltadlo, al Hombre del Calvario, cada vez más alto. Hay poder en la exaltación de la cruz de Cristo. La divinidad de Cristo debe mantenerse firme. Cuando el Salvador preguntó a sus discípulos: «¿Quién decís vosotros que soy yo?», Pedro respondió: «Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente» ( Mateo 16:15, 16 ). Dijo Cristo: «Sobre esta roca», no sobre Pedro, sino sobre el Hijo de Dios, «edificaré mi iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella» (versículo 18). Grande es el misterio de la piedad. Hay misterios en la vida de Cristo que deben creerse, aunque no puedan explicarse.— (Alza tus ojos, 13 de febrero, p. 56).

Hemos sido comprados por un precio infinito en la cruz del Calvario! El texto nos revela analíticamente que todo lo que poseemos y lo que somos debe consagrarse por completo a la gloria del Creador y al rescate de las almas que perecen. Cuando la gracia divina nos transforma, el egoísmo es desarraigado de nuestra vida y brota un anhelo incansable de salvación hacia el prójimo. Les exhorto a no predicar con un sonido incierto; conozcan la verdad y proclámenla de forma positiva. Elevemos al Hombre del Calvario cada vez más alto, porque en la exaltación de su cruz reside el verdadero poder de nuestra fe.

• Aplicación: Hoy mismo renunciaré al egoísmo y al autoservicio en mis círculos diarios. Decido hablar con total certeza y positivismo de mi fe, testificando del amor de Cristo ante alguien que se encuentre desanimado.

Domingo 5 de julio
El Evangelio de la Cruz
La cruz del Calvario desafía y, finalmente, vencerá todo poder terrenal e infernal. En la cruz se concentra toda influencia, y de ella emana toda influencia. Es el gran centro de atracción, pues en ella Cristo entregó su vida por la humanidad. Este sacrificio se ofreció con el propósito de restaurar al hombre a su perfección original. Más aún, se ofreció para darle una transformación completa de su carácter, convirtiéndolo en más que un vencedor. Quienes, con la fuerza de Cristo, venzan al gran enemigo de Dios y del hombre, ocuparán un lugar en las cortes celestiales, por encima de los ángeles que jamás han caído. Cristo declara: «Yo, si soy levantado…, atraeré a todos hacia mí». Si la cruz no encuentra influencia a su favor, la crea. De generación en generación, la verdad para este tiempo se revela como verdad presente. Cristo en la cruz fue el medio por el cual la misericordia y la verdad se encontraron, y la justicia y la paz se besaron. Este es el medio que ha de conmover al mundo. En el plan de Dios, todas las riquezas del cielo están a disposición de los hombres. Nada en el tesoro de los recursos divinos se considera demasiado costoso para acompañar el gran don del Hijo unigénito de Dios…Cristo fue capacitado para infundir aliento de vida a la humanidad caída. Quienes lo reciben jamás tendrán hambre ni sed; no puede haber mayor gozo que el que se encuentra en Cristo. Estudien las palabras pronunciadas por el Salvador desde el Monte de la Bendición. Cómo resplandeció la naturaleza divina a través de su humanidad cuando sus labios pronunciaron las bendiciones sobre aquellos que eran objeto de su misericordia y amor. Los bendijo con una plenitud que mostraba que estaba extrayendo del depósito inagotable de los tesoros más ricos. Los tesoros de la eternidad estaban a su disposición. El Padre le confió las riquezas del cielo, y en su disposición no conoció límites. Quienes lo aceptan como su Salvador, su Redentor, el Príncipe de la vida, Él los reconoce ante la hueste celestial, ante los mundos que no han caído y ante el mundo caído, como su tesoro especial… ¿Qué es el cristianismo? El instrumento de Dios para la conversión del pecador. Jesús pedirá cuentas a todo aquel que no esté bajo su control, que no demuestre en su vida la influencia de la cruz del Calvario. Cristo debe ser exaltado por aquellos a quienes redimió muriendo en la cruz una muerte de vergüenza. Quien ha sentido el poder de la gracia de Cristo tiene una historia que contar. Busca poner en práctica métodos de trabajo que difundan el evangelio de Cristo. La humanidad, extrayendo su eficacia de la gran fuente de sabiduría, se convierte en el instrumento, el agente activo, a través del cual el evangelio ejerce su poder transformador en la mente y el corazón.— (Lift Him Up, p. 230; parcialmente en Exaltad a Jesús, 4 de agosto, p. 224).

La cruz del Calvario desafía e invalida todo poder terrenal e infernal, erigiéndose como el centro absoluto de toda autoridad eterna. El maravilloso sacrificio de Jesús fue ofrecido con el propósito de restaurar nuestra naturaleza y concedernos una completa transformación de carácter, haciéndonos más que vencedores. En la cruz, la misericordia y la verdad se unieron en un abrazo perfecto. Nuestro Padre celestial ha puesto todas las riquezas del cielo a disposición de la humanidad caída. El verdadero cristianismo es el instrumento activo para la conversión; por lo tanto, el Señor nos pedirá cuentas si no reflejamos diariamente el poder transformador del Calvario.

• Aplicación: Ante las pruebas o debilidades de mi carácter esta semana, me aferraré al poder de la cruz. Permitiré que el hálito de vida espiritual de Jesús me sature para reflejar sus virtudes en mis acciones cotidianas.

Lunes, 6 de julio
Insensatez para los que perecen
Las palabras del apóstol, y la descripción de su actitud y entorno, plasmadas por la pluma de la inspiración, debían transmitirse a todas las generaciones venideras, dando testimonio de su inquebrantable confianza, su valentía en la soledad y la adversidad, y la victoria que obtuvo para el cristianismo en el corazón mismo del paganismo. Las palabras de Pablo encierran un tesoro de sabiduría para la iglesia. Se encontraba en una posición en la que fácilmente podría haber dicho algo que hubiera irritado a sus orgullosos oyentes y le hubiera acarreado problemas. Si su discurso hubiera sido un ataque directo contra sus dioses y los grandes hombres de la ciudad, habría corrido el riesgo de sufrir el mismo destino que Sócrates. Pero con un tacto nacido del amor divino, los apartó cuidadosamente de las deidades paganas, revelándoles al verdadero Dios, que les era desconocido. Hoy, las verdades de las Escrituras deben presentarse ante los grandes hombres del mundo para que puedan elegir entre la obediencia a la ley de Dios y la lealtad al príncipe del mal. Dios les presenta la verdad eterna, una verdad que los hará sabios para la salvación, pero no los obliga a aceptarla. Si se apartan de ella, los deja a su suerte, para que sean saciados con el fruto de sus propias obras. «Para los que se pierden, la predicación de la cruz es locura; pero para nosotros, los que somos salvos, es poder de Dios. Porque escrito está: Destruiré la sabiduría de los sabios, y anularé el entendimiento de los prudentes». «Dios escogió lo necio del mundo para avergonzar a los sabios; y escogió lo débil del mundo para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo, y lo menospreciado, escogió Dios, y lo que no es, para anular lo que es». 1 Corintios 1:18, 19, 27, 28 . Muchos de los más grandes eruditos y estadistas, los hombres más eminentes del mundo, se apartarán de la luz en estos últimos días porque el mundo, por sabiduría que sea, desconoce a Dios. Sin embargo, los siervos de Dios deben aprovechar cada oportunidad para comunicarles la verdad. Algunos reconocerán su ignorancia de las cosas de Dios y se sentarán como humildes discípulos a los pies de Jesús, el Maestro. En todo esfuerzo por alcanzar las clases más altas, el obrero de Dios necesita una fe firme. Las apariencias pueden parecer desalentadoras, pero en la hora más oscura hay luz. La fortaleza de quienes aman y sirven a Dios se renovará día tras día. El entendimiento del Infinito está a su servicio, para que al cumplir Sus propósitos no se equivoquen. Que estos obreros mantengan firme su confianza hasta el final, recordando que la luz de la verdad de Dios debe brillar en medio de la oscuridad que envuelve nuestro mundo. No debe haber desaliento en el servicio a Dios. La fe del obrero consagrado debe resistir toda prueba. Dios es capaz y está dispuesto a otorgar a Sus siervos toda la fuerza que necesitan y a darles la sabiduría que sus diversas necesidades requieren. Él cumplirá con creces las más altas expectativas de quienes depositan su confianza en Él. — (Los hechos de los apóstoles, pp. 195-197).

Las palabras del apóstol Pablo son un tesoro inagotable de conocimiento y tacto pastoral. Al encontrarse rodeado por el paganismo, evitó con gran amor los ataques directos e hirientes contra los ídolos locales, guiando sabiamente las mentes hacia el Dios verdadero. La predicación de la cruz sigue pareciendo locura a los que se pierden, pero para nosotros es el poder supremo de la Deidad. Aunque los grandes eruditos de este mundo se aparten de la luz debido a su propio orgullo intelectual, no debemos desanimarnos en el servicio. Dios promete renovar nuestras fuerzas día tras día y concedernos la sabiduría exacta que demanden nuestras labores.

• Aplicación: Cuando comparta el evangelio con personas escépticas o con estudios avanzados, actuaré con paciencia y un tacto nacido del amor divino. No discutiré de forma hiriente, sino que presentaré la verdad con humildad.

Martes 7 de julio
Poder para aquellos que están siendo salvados
Es la verdad, tal como se revela en Jesús, la que debe presentarse a las mentes humanas después de que hayan recibido atención compasiva y se hayan satisfecho sus necesidades físicas. El Espíritu Santo obra y coopera con las organizaciones humanas que trabajan por estas almas, y algunos apreciarán el fundamento sólido de su fe religiosa. No se debe comunicar doctrinas extrañas a estas personas a quienes Dios ama y compadece; sino que, mientras reciben ayuda física de los misioneros médicos, el Espíritu Santo coopera con los ministros de las organizaciones humanas para despertar las facultades morales. Las facultades mentales se activan, y muchas de estas pobres almas serán salvas en el reino de Dios. Nada puede, ni podrá jamás, dar carácter a la labor de presentar la verdad para ayudar a las personas allí donde se encuentran como la labor samaritana. Una labor bien llevada a cabo para salvar a los pobres pecadores que han sido ignorados por las iglesias será la puerta de entrada por la cual la verdad encontrará cabida. Es necesario establecer un orden diferente entre nosotros como pueblo, y a medida que se realice este tipo de trabajo, se creará una atmósfera completamente distinta alrededor de las almas de los obreros; pues el Espíritu Santo se comunica con todos los que sirven a Dios, y aquellos que son obrados por el Espíritu Santo serán un instrumento de Dios para levantar, fortalecer y salvar las almas que están a punto de perecer. — (Recibiréis poder, 27 de mayo, p. 158).
Creer en Cristo y recibir su gracia transformadora no es cuestión de azar, sino una obra que hace que las virtudes de Cristo se reflejen en la mente y el carácter. Cuando experimentes esto, dirás: «He probado y visto que el Señor es bueno. El Señor Jesús será mi porción para siempre». El poder de la cruz despertará en ti las misteriosas fuentes de esperanza y temor, adoración y amor. Los ángeles te observan y esperan, y darán testimonio de que el mundo no te posee. Jesús te ha encontrado sentado a sus pies para aprender de Él el Camino, la Verdad y la Vida. De ahora en adelante, al someter tu voluntad a la voluntad de Cristo, te verás atraído a una región donde la cruz es el centro. El mundo se desvanecerá de tu vista. La gloria que resplandece desde el umbral del cielo es la influencia que todo lo atrae. Las riquezas de la gracia de Cristo te mantienen en obediencia voluntaria… Estarás muy feliz de compartir con otros el don que has recibido. (Exaltad a Jesús, 26 de agosto, p. 246).

El folleto nos enseña un principio vital: la verdad tal como es en Jesús debe presentarse después de haber atendido bondadosamente las necesidades físicas de las personas. La obra médico-misionera, inspirada en el ejemplo del buen samaritano, actúa como una cuña que despierta las facultades morales y abre paso para que el Espíritu Santo establezca su morada en el corazón. Al someter nuestra voluntad a Cristo, entramos en una dimensión espiritual donde la cruz es el centro y las atracciones mundanas se desvanecen por completo. La fe no es una conjetura; es ver reflejadas las virtudes divinas en nuestra conducta diaria.

• Aplicación: Seguiré el ejemplo del buen samaritano al involucrarme en el servicio comunitario. Buscaré suplir primero alguna necesidad física o emocional de mi prójimo antes de compartirle directamente las verdades doctrinales de las Escrituras.

Miércoles 8 de julio
Un Mesías crucificado
Llenos de temor y casi cegados por la intensidad de la luz, los compañeros de Saulo oyeron una voz, pero no vieron a nadie. Pero Saulo comprendió las palabras que se pronunciaban, y se le reveló claramente quién hablaba: el Hijo de Dios. En el glorioso Ser que estaba ante él vio al Crucificado. En el alma del judío afligido quedó impresa para siempre la imagen del rostro del Salvador. Las palabras pronunciadas calaron hondo en su corazón con una fuerza sobrecogedora. En las oscuras cámaras de su mente se iluminó un torrente de luz, revelando la ignorancia y el error de su vida anterior y su necesidad actual de la iluminación del Espíritu Santo. Saulo comprendió entonces que, al perseguir a los seguidores de Jesús, en realidad había estado haciendo la obra de Satanás. Comprendió que sus convicciones sobre lo correcto y su propio deber se habían basado en gran medida en su confianza ciega en los sacerdotes y gobernantes. Les había creído cuando le dijeron que la historia de la resurrección era una astuta invención de los discípulos. Ahora que Jesús mismo se había revelado, Saulo se convenció de la veracidad de las afirmaciones de los discípulos. En aquel momento de iluminación celestial, la mente de Saulo actuó con asombrosa rapidez. Los registros proféticos de las Sagradas Escrituras se abrieron a su comprensión. Vio que el rechazo de Jesús por parte de los judíos, su crucifixión, resurrección y ascensión habían sido profetizados por los profetas y demostraban que era el Mesías prometido. El sermón de Esteban en el momento de su martirio llegó con fuerza a la mente de Saulo, y comprendió que el mártir había contemplado «la gloria de Dios» cuando dijo: «He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre de pie a la diestra de Dios» ( Hechos 7:55-56 ). Los sacerdotes habían declarado estas palabras blasfemas, pero Saulo ahora sabía que eran verdad. ¡Qué revelación fue todo esto para el perseguidor! Saulo sabía con certeza que el Mesías prometido había venido a la tierra como Jesús de Nazaret y que había sido rechazado y crucificado por aquellos a quienes vino a salvar. Sabía también que el Salvador había resucitado triunfante de la tumba y había ascendido a los cielos. En aquel momento de revelación divina, Saulo recordó con terror que Esteban, quien había dado testimonio de un Salvador crucificado y resucitado, había sido sacrificado con su consentimiento, y que, posteriormente, por medio de él, muchos otros dignos seguidores de Jesús habían encontrado la muerte a causa de una cruel persecución. El Salvador le había hablado a Saulo a través de Esteban, cuyo razonamiento era innegable. El sabio judío había visto el rostro del mártir reflejando la luz de la gloria de Cristo, como si fuera el rostro de un ángel.
Hechos 6:15 Saulo había presenciado la paciencia de Esteban con sus enemigos y su perdón. También había presenciado la fortaleza y la alegre resignación de muchos a quienes había atormentado y afligido. Había visto a algunos entregar incluso sus vidas con gozo por causa de su fe. Todo esto había impactado profundamente a Saulo y, en ocasiones, le había infundido una convicción casi abrumadora de que Jesús era el Mesías prometido. En tales momentos, luchaba durante noches enteras contra esta convicción, y siempre terminaba afirmando que creía que Jesús no era el Mesías y que sus seguidores eran fanáticos engañados. Ahora bien, Cristo le había hablado a Saulo con su propia voz, diciendo: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?». Y a la pregunta: «¿Quién eres tú, Señor?», la misma voz respondió: «Yo soy Jesús, a quien tú persigues». Aquí Cristo se identifica con su pueblo. Al perseguir a los seguidores de Jesús, Saulo había atacado directamente al Señor del cielo. Al acusarlos falsamente y testificar en su contra, acusó falsamente y testificó en contra del Salvador del mundo. Saulo no tuvo ninguna duda de que quien le habló era Jesús de Nazaret, el Mesías tan esperado, la Consolación y Redentor de Israel. — (Los hechos de los apóstoles, pp. 94-96).

¡Qué impactante revelación experimentó Saulo de Tarso camino a Damasco! Al contemplar la intensa luz celestial, reconoció de forma inequívoca al Hijo de Dios en el glorioso Ser crucificado. Aquel encuentro derribó su ignorancia y le mostró que, al perseguir a los fieles discípulos, estaba atacando directamente al Señor del cielo y haciendo la obra de Satanás. Los discursos y la alegre resignación de los mártires como Esteban acudieron a su memoria, confirmando que Jesús era el Mesías prometido. Cristo se identifica tan íntimamente con su iglesia que cualquier ofensa o testificación falsa contra su pueblo se realiza directamente contra el Salvador.

Aplicación: Trataré a cada miembro de la iglesia con profundo respeto y amor pastoral, recordando que lastimar a un hermano es herir a Cristo. Permitiré que el Espíritu Santo ilumine y rectifique mis errores pasados.

Jueves 9 de julio
Cristo, el poder y la sabiduría de Dios
La comisión que Cristo les dio a los discípulos, ellos la cumplieron. Mientras estos mensajeros de la cruz salían a proclamar el evangelio, hubo una revelación de la gloria de Dios como nunca antes había sido presenciada por ningún mortal. Con la cooperación del Espíritu Santo, los apóstoles realizaron una obra que conmovió al mundo. El evangelio fue llevado a todas las naciones en una sola generación. Gloriosos fueron los resultados que acompañaron el ministerio de los apóstoles escogidos de Cristo. Al comienzo de su ministerio, algunos de ellos eran hombres sin instrucción, pero su consagración a la causa de su Maestro fue incondicional, y bajo su instrucción se prepararon para la gran obra que se les había encomendado. La gracia y la verdad reinaban en sus corazones, inspirando sus motivos y guiando sus acciones. Sus vidas estaban escondidas con Cristo en Dios, y el yo se perdió de vista, sumergido en las profundidades del amor infinito… Jesucristo, la sabiduría y el poder de Dios, era el tema de cada discurso… Al proclamar la plenitud de Cristo, el Salvador resucitado, sus palabras conmovieron corazones, y hombres y mujeres fueron ganados al evangelio. Multitudes que habían vilipendiado el nombre del Salvador y despreciado su poder, ahora se confesaban discípulos del Crucificado. Los apóstoles no cumplieron su misión con su propio poder, sino con el poder del Dios viviente… La conciencia de la responsabilidad que recaía sobre ellos purificó y enriqueció su experiencia; y la gracia del cielo se reveló en las victorias que lograron para Cristo. Con el poder de la omnipotencia, Dios obró a través de ellos para hacer triunfar el evangelio. Así como Cristo envió a sus discípulos, hoy envía a los miembros de su iglesia. El mismo poder que tuvieron los apóstoles está disponible para ellos. Si hacen de Dios su fortaleza, Él obrará con ellos, y no trabajarán en vano. Que comprendan que la obra en la que están comprometidos es una sobre la cual el Señor ha puesto su sello… Él nos invita a salir a decir las palabras que nos da, sintiendo su santo toque en nuestros labios.— (La maravillosa gracia de Dios, 24 de septiembre, p. 275).
Necesitamos aferrarnos a Cristo y mantenernos unidos a Él hasta que sepamos que el poder de su gracia transformadora se manifiesta en nosotros. Debemos tener fe en Cristo si queremos reflejar el carácter divino. Cristo revistió su divinidad de humanidad y vivió una vida de oración y abnegación, y de lucha diaria contra la tentación, para poder ayudar a quienes hoy son asaltados por ella. Él es nuestra eficacia y poder. Desea que, mediante la apropiación de su gracia, la humanidad participe de la naturaleza divina… La Palabra de Dios en el Antiguo y Nuevo Testamento, si se estudia fielmente y se integra en la vida, dará sabiduría y vida espiritual. Su Palabra debe ser atesorada con santidad. La fe en la Palabra de Dios y en el poder de Cristo para transformar la vida capacitará al creyente para realizar sus obras, vivir su Palabra y tener una vida de gozo en el Señor. — (Cada día con Dios, 3 de octubre, p. 283).

Los discípulos conmovieron al mundo entero en una sola generación gracias a que su consagración era absoluta y su yo estaba completamente sumergido en el amor divino. Jesucristo, como sabiduría y potencia de Dios, constituía el eje central de cada una de sus predicaciones. Hoy, el Señor envía a los miembros de su iglesia con el mismo sello de autoridad y el mismo poder espiritual. Necesitamos aferrarnos con fe a su gracia transformadora para reflejar el carácter celestial. Al atesorar sagradamente las Sagradas Escrituras en nuestra vida diaria, recibiremos la sabiduría y la eficiencia necesarias para vivir con regocijo.

• Aplicación: Dedicaré las primeras horas de mi mañana a estudiar fielmente el Antiguo y el Nuevo Testamento. Reclamaré el poder del Espíritu Santo para que mis labios proclamen hoy un mensaje de salvación con un toque santo.

Viernes, 10 de julio
Reflexiones adicionales
Exaltad a Jesús, «La armonía entre el amor y la justicia», 26 de agosto, p. 246.

La maravillosa gracia de Dios, «El mismo cielo en peligro», 16 de junio, p. 175.

1. Exaltad a Jesús, “La armonía entre el amor y la justicia” (26 de agosto, p. 246)
Esta lectura se enfoca en cómo la cruz revela de forma perfecta los dos atributos más grandes del carácter de Dios:
• El centro en la cruz: Al someter la voluntad humana a Cristo, el creyente entra espiritualmente en una región donde la cruz se convierte en el objeto central de su vida, disipando la atracción del mundo.
• Activación espiritual: El poder del sacrificio de Cristo activa profundos manantiales interiores de esperanza, adoración, amor y un sano temor reverente.
• Testimonio ante el universo: Una vida verdaderamente rendida a los pies de Jesús sirve como un testimonio vivo ante los ángeles de que las cosas terrenales ya no poseen el corazón del creyente. La gloria celestial se convierte en la mayor influencia atractiva.

2. La maravillosa gracia de Dios, “El mismo cielo en peligro” (16 de junio, p. 175)
Este texto profundiza en el valor incalculable de la salvación y el inmenso riesgo que asumió la Deidad para rescatar a la humanidad:
• El valor de un alma: La autora invita a medir el valor del ser humano contemplando la agonía de Jesús en el Getsemaní y Su clamor desesperado en la cruz del Calvario.
• El riesgo total de Cristo: White enfatiza que, con el fin de asegurar nuestra redención, el cielo mismo se puso en peligro. Cristo lo arriesgó todo en Su misión, demostrando que no escatimó nada para salvarnos.
• Amor individual: Al pie de la cruz se comprende que el Salvador habría entregado Su vida entera y habría pasado por todo ese sufrimiento aun si hubiese sido por una sola alma pecadora.



Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*