Notas de Elena | Domingo 23 de agosto del 2020 | Receptividad al evangelio | Escuela Sabática

Domingo 23 de agosto: Receptividad al evangelio
Deben introducirse nuevos métodos [de evangelismo]. El pueblo de Dios debe despertar a las necesidades del tiempo en que vivimos. Dios tiene hombres a quienes llamará a su servicio —hombres que no llevarán a cabo la obra en la forma sin vida como se ha realizado en el pasado…
En nuestras ciudades populosas el mensaje debe presentarse como una lámpara encendida. Dios buscará obreros para que realicen esta tarea, y sus ángeles irán delante de ellos. Nadie estorbe a estos hombres designados por Dios. No lo permitáis. Dios les ha asignado su tarea. Preséntese el mensaje con tanto poder que los oyentes sean convencidos (El evangelismo, p. 56).
Se requiere gran sabiduría al tratar con las mentes humanas, aun en la tarea de dar razón de la esperanza que hay en nosotros. ¿Cuál es la esperanza de la cual hemos de dar razón? La esperanza de la vida eterna por medio de Jesucristo… Os espaciáis demasiado en ideas y doctrinas especiales, y el corazón del incrédulo no es enternecido. Tratar de impresionarlo es como golpear hierro frío…
Constantemente necesitamos sabiduría para conocer cuándo hablar y cuándo guardar silencio. Pero siempre estamos perfectamente seguros al hablar de la esperanza de la vida eterna. Y cuando el corazón está completamente ablandado y subyugado por el amor de Jesús, se hará la pregunta: “Señor, ¿qué es menester que yo haga para ser salvo?” (El evangelismo, pp. 183, 184).
El mensaje de Cristo a la samaritana con la cual había hablado junto al pozo de Jacob, había producido fruto. Después de escuchar sus palabras, la mujer había ido a los hombres de la ciudad, y les había dicho: “Venid, ved un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho: ¿si quizá es este el Cristo?” Ellos fueron con ella, oyeron a Jesús, y creyeron en él. Ansiosos de oír más, le rogaron a Jesús que se quedase con ellos. Por dos días él se detuvo allí, “y creyeron muchos más por la palabra de él”. Juan 4:29, 41.
Y cuando sus discípulos fueron expulsados de Jerusalén, algunos hallaron seguro asilo en Samaria. Los samaritanos dieron la bienvenida a estos mensajeros del evangelio, y los judíos convertidos recogieron una preciosa mies entre aquellos que habían sido antes sus más acerbos enemigos (Hechos de los apóstoles, pp. 87, 88).
Así Cristo trataba de enseñar a sus discípulos la verdad de que en el reino de Dios no hay fronteras nacionales, ni castas, ni aristocracia; que ellos debían ir a todas las naciones, llevándoles el mensaje del amor del Salvador. Pero solo más tarde comprendieron ellos en toda su plenitud que Dios “de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habitasen sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los términos de la habitación de ellos; para que buscasen a Dios, si en alguna manera, palpando, le hallen; aunque cierto no está lejos de cada uno de nosotros”. Hechos 17:26, 27 (Hechos de los apóstoles, p. 17).
===================
NOTAS DE ELENA G. DE WHITE
ESCUELA SABÁTICA
Lecciones de Escuela Sabática para Adultos
Lección 9: Para el 29 de agosto de 2020
DESARROLLAR UNA ACTITUD GANADORA
Tercer Trimestre 2020
HACER AMIGOS PARA DIOS: El gozo de participar en la misión
3er. Trimestre 2020



Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*