Lección 11 | Domingo 9 de junio 2019 | Hacer volver el corazón | Escuela Sabática Jóvenes

DOMINGO 9 DE JUNIO
HACER VOLVER EL CORAZÓN
Logos: 2 Sam. 12:5-17; Sal. 51; Prov. 22:6; Mal. 4:5,6
SOMOS UNA NACIÓN EN GUERRA (MAL. 4:5. 6)
¡Somos una nación en guerra! No una guerra de armas y bombas; no una guerra de vehículos blindados y F-15; pero una guerra real de cualquier forma. Esta batalla se pelea contra nuestros hijos, esos dones preciosos que Dios nos ha dado.
Randall Terry dice en un artículo para la revista Tíme: “Creo que hay un diablo, y esta es la agenda de Satanás. Primero, no quiere que nadie tenga hijos. Segundo, si concibes, quiere que los maten. Si no los matan con un aborto, quiere que los descuiden o los abusen física, emocional o sexualmente. Si no lo consigue, quiere ponerlos en algún currículo o ambiente sin Dios, donde pueda llenar sus mentes con basura. De una forma u otra, las legiones del infierno quieren destruir a los niños porque los niños llegan a ser adultos y líderes. Si pueden deformar o herir a un niño, él se convierte en un adulto deformado o herido que pasa esta aflicción a la siguiente generación”.’
Malaquías nos informa que Dios enviará el mensaje de Elias para “volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres” (Mal. 4:6, RVR).

DAVID SE ARREPIENTE (SAL. 51)
El Salmo 51 nos ayuda a entender el corazón de David y su lealtad a Dios luego de haber pecado tan profundamente contra Dios y su familia. Primero, es una lección para los padres en general, de que podemos acudir a Dios por restauración cuando hemos errado. Segundo, no solo podemos recibir perdón, sino también Dios nos capacitará para reconciliarnos con nuestros hijos.
Muchas veces, los niños luchan con los mismos pecados bajo los que los padres sucumbieron. Los padres pueden ayudar a sus hijos a vencer ayudándolos a entender por qué hacen lo que hacen y piensan de la manera en que piensan. Al trabajar de esta forma con sus hijos, los corazones de padres e hijos pueden volverse unos a otros. Los padres deben tener conversaciones honestas con sus hijos. A veces, abrirte sobre tus propias luchas le ayudará a alguien más a navegar las suyas.
Las últimas palabras de David están registradas como una canción en 2 Samuel 23:1 al 5. La caída de David había sido grande, pero su arrepentimiento fue profundo; ardiente fue su amor; y fuerte, su fe. Se le había perdonado mucho, y, por tanto, amó mucho.

LOS PADRES NECESITAN SER PADRES Y NO SOLO AMIGOS (PROV. 22:6)
Es hora de que los padres de nuestra tierra acepten nuevamente la responsabilidad de criar. Es hora de que requiramos obediencia por parte de nuestros hijos. Es hora de que, como hijos, obedezcamos a nuestro padres “como agrada al Señor, porque esto es justo” (Efe. 6:1, DHH). Pero la Biblia también dice; “Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino más bien edúquenlos con la disciplina y la instrucción que quiere el Señor” (6:4, DHH). Provocamos a nuestros hijos cuando demandamos obediencia sin dedicarnos a una relación con ellos. Demandar obediencia sin una relación genuina inevitablemente provoca rebelión. Una relación significa que los padres no solo conocen a sus hijos, sino también permiten que sus hijos los conozcan. El objetivo no es ser mejores amigos, sino comprender los pensamientos y los motivos del otro. Esto les dará a los hijos algunos lineamientos para su caminar en este mundo.
Los hijos pueden encontrar amigos en el colegio o en la iglesia. Pero en casa, nuestros hijos necesitan padres. Ya es hora de que los padres sean padres y que permitan que Dios vuelva sus corazones a sus hijos, para que sus hijos puedan volver sus corazones a ellos.
1 Richard Lacayo y Randall Terry, ‘Interview: Randall Terry’. Time, 21 de octubre de 1991.

PARA PENSAR Y DEBATIR
¿Qué es el verdadero arrepentimiento?
¿Está bien ser honesto con tus padres?
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Lecciones de Escuela Sabática para Jóvenes
Lección 11: Para el 15 de junio de 2019
FAMILIAS DE FE
2er. Trimestre 2019 – Las Etapas Familiares
Narración: Adan Vicente

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