Bosquejo | Lección 2 | El poder del testimonio personal | Escuela Sabática Pr. Edison Choque

Suponte que fueras llamado a un tribunal legal como testigo de algún accidente o crimen. Supongamos, además, que no estuviste presente en la escena e inventaste una historia para ayudar a un amigo. Podrían mandarte en la cárcel por mentir ante el juez. El juez y el jurado solo están interesados en testigos que hayan experimentado personalmente los eventos. Quieren testigos genuinos y no impostores. A menos que tengamos una experiencia real y personal con Jesús, nuestra testificación caerá en oídos sordos. No podemos compartir un Cristo que no conocemos. Sean todos bienvenidos al bosquejo de la lección de la Escuela Sabática.


Estamos en la lección 2, y el titulo de la lección de esta semana es: “El poder del testimonio personal”
Veremos tres experiencias del poder increíble del testimonio personal.


I. La experiencia de testificación del un hombre curado en Decápolis.

El primer misionero que Cristo comisionó fue un ex poseído por un demonio, transformado por su gracia. Este testigo improbable tuvo un fuerte impacto en Decápolis, las diez aldeas a la orilla oriental del Mar de Galilea.
Después de ser liberado, lo encontraron “sentado, vestido y en su juicio cabal” (Mar. 5:15)

Su único deseo ahora era seguir a Jesús. Él anhelaba llegar a ser uno de los discípulos de Jesús.
En el versículo 18 de Marcos 5, el evangelio registra que “le rogaba” a Jesús que le permitiera entrar en la barca y viajar con él.
La respuesta de Jesús a la conversión del endemoniado es sorprendente. Le dijo:
“Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti” (Mar. 5:19).
Jesús sabía que el endemoniado, convertido, transformado, podía hacer más en esa región que él o sus discípulos. Es mucho más difícil resistir al testimonio de una vida transformada. Cuando Jesús regresó unos nueve o diez meses más tarde, la mente de los habitantes de esta población mayormente gentil estaba lista para recibirlo.
Esta historia enseña algunas verdades importantes que no deben pasar por alto:

1. Cristo desea usar a todos los que vienen a él.

2. El endemoniado no tuvo la ventaja de pasar tiempo con Jesús, como la tuvieron los discípulos. No tuvo la oportunidad de escuchar sus sermones o presenciar sus milagros, pero tuvo el ingrediente indispensable para experimentar una vida transformada: el conocimiento personal del Cristo viviente.

3. Las circunstancias de las conversiones pueden ser diferentes, pero los resultados siempre serán los mismos: Cuando Cristo cambia tu vida y eres transformado por su gracia, no puedes guardar silencio.



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