Lección 1 | ¿Por qué testificar? | Escuela Sabática Perspectiva Bíblica

El gran anhelo de Dios es que todas las personas en todas partes respondan a su amor, acepten su gracia, sean transformadas por su Espíritu y sean salvas en su Reino. No tiene mayor deseo que nuestra salvación. Su amor no tiene límites. Su misericordia no tiene medida. Su compasión es eterna. Su perdón es inagotable. Su poder es infinito. A diferencia de los dioses paganos, que exigían sacrificios, nuestro Dios ha hecho el sacrificio supremo. No importa cuánto deseemos ser salvos, Dios anhela salvarnos más. “Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Tim. 2:3, 4). El anhelo de su corazón es por tu salvación y la mía.



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