Lección 1 | Jueves 4 de julio 2019 | Búmeran | Escuela Sabática Jóvenes

JUEVES 4 JULIO
BÚMERAN
Opinión | Gén. 1:26-31
Un excolega me manifestó su desagrado por una canción titulada “Te necesito para sobrevivir”, del obispo pentecostal y artista góspel Hezekiah Walker. Él decía: “No dependo de los demás para sobrevivir, ¡solo necesito a Dios!” Entendí su desagrado, pero le expliqué respetuosamente que el cuerpo de Cristo debe cuidar incluso de los más pequeños de entre ellos, especialmente para reflejar el amor de Dios al mundo. Ellos nos necesitan.
Ser descuidado en ministrar a las necesidades inmediatas de nuestra comunidad creó un problema que ha hecho metástasis en proporciones alarmantes. Las personas que no cuidamos a menudo recurren al crimen, que termina lastimándolos a ellos y a otras personas. Como lo expresa el autor y filósofo Elbert Hubbard: “En lo profundo de su corazón, los sabios conocen esta verdad: que la única forma de ayudarnos es ayudar a otros”.’ Desafortunadamente, nos interesa más ayudarnos a nosotros mismos.
¿Estamos tan ocupados salvándonos a nosotros mismos y a nuestros familiares cercanos que nos olvidamos de los necesitados en nuestras comunidades? La Biblia predijo que el aumento de la maldad afectaría nuestro amor por otros (Mat. 24:12). Las redes sociales no ayudan en esta situación, porque nos exponen a más información negativa de la que hayamos visto antes. Aun así, Dios nos ordena continuar mostrando amor en situaciones en que parece imposible hacerlo (Juan 13:34,35).
Afortunadamente, nuestro Salvador está listo para usar a cualquier persona que esté dispuesta a negarse a sí misma para amar a su prójimo como a sí misma. Por medio de nosotros, Cristo está listo para mostrar a los necesitados miembros de la comunidad que tienen un Creador que los ama y que quiere lo mejor para ellos.
Ser realmente conscientes de las necesidades a nuestro alrededor puede ser muy abrumador; y como el siervo que recibió un solo talento, es tentador pensar que no podemos lograr cambio alguno. Pero no debemos creer que cualquier cosa que hagamos será en vano. Jesús ha prometido ayudarnos con todo aquello que le dé honor. Mostremos justicia, tomemos partido con el débil y compartamos lo poco que tenemos. Dios sabía que al cuidar de los más débiles, automáticamente estaríamos cuidando de nosotros mismos y preparando a una generación para aceptar lo que Cristo hizo por ellos en la Cruz.

PARA PENSAR Y DEBATIR.-
Medita en las siguientes palabras: “Meramente desear el bien es una caridad tibia; pero hacer el bien es algo divino”. ¿Has tenido momentos en que podrías haber ofrecido más que palabras a alguien?
¿Te parece demasiado desafiante ayudar a otros (personas sin techo, mendigos, ancianos, familiares no creyentes)?
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ESCUELA SABÁTICA PARA JÓVENES
Lectura del folleto Joven
Lección 1: Para el 6 de julio de 2019
DIOS CREÓ…
3er. Trimestre 2019 – Servir a los necesitados

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