“Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente” (S. Mateo 22:37).
El que tiene el amor de Dios derramado en el corazón, reflejará la pureza y el amor que existen en Jehová, y que Cristo manifestó en este mundo. El que ama a Dios en su corazón no tiene enemistad contra la Ley de Dios, sino que rinde obediencia voluntaria a todos sus mandamientos, y esto es lo que constituye el cristianismo. El que ama en forma suprema a Dios, revelará amor a sus semejantes que pertenecen a Dios tanto por la creación como por la redención. El amor es el cumplimiento de la Ley; y es deber de todo hijo de Dios prestar obediencia a sus mandamientos… La Ley de Dios, que es perfecta santidad, es la única verdadera norma de carácter.

Notas de Elena Segundo trimestre 2014 Escuela Sabática

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  • QUERIDOS hermanos gusto en saludarlos,quiero felicitarlos por su buen servicio sin duda alguna es una bendicion para muchas personas incluyendome a mi no dejen de subir Dios los bendiga.saludos de Montemorelos,NL.MX.