Notas de Elena | Miércoles 15 de agosto del 2018 | Iconio | Escuela Sabática

Miércoles 15 de agosto: Iconio
De Antioquia de Pisidia, Pablo y Bernabé fueron a Iconio. En ese lugar, como en Antioquia, comenzaron sus labores en la sinagoga de su propio pueblo. Tuvieron un éxito notable; “creyó una grande multitud de Judíos, y asimismo de Griegos”. Pero en Iconio, como en otros lugares donde los apóstoles trabajaron, “los Judíos que fueron incrédulos, incitaron y corrompieron los ánimos de los gentiles contra los hermanos.
Los apóstoles, sin embargo, no se dejaron desviar de su misión; porque muchos aceptaban el evangelio de Cristo, frente a la oposición, la envidia y el prejuicio, continuaron su trabajo, “hablando denodadamente en el Señor;” y Dios “daba testimonio a la palabra de su gracia, dando que señales y milagros fuesen hechos por las manos de ellos. Estas evidencias de la aprobación divina tenían una poderosa influencia sobre aquellos cuyas mentes estaban abiertas a la convicción, y los conversos al evangelio se multiplicaban.
La creciente popularidad del mensaje predicado por los apóstoles llenó de envidia y odio a los judíos incrédulos, y resolvieron éstos poner coto de una vez a las labores de Pablo y Bernabé. Mediante falsos y exagerados informes, indujeron a las autoridades a temer que toda la ciudad fuera incitada a la insurrección. Declararon que muchos se estaban adhiriendo a los apóstoles y sugirieron que lo hacían con secretos y peligrosos designios (Los hechos de los apóstoles, p. 144).
Pablo era un apóstol inspirado, y sin embargo el Señor no le mostró en todas las ocasiones las condiciones precisas de su pueblo. Los que estaban interesados en la prosperidad de la iglesia y veían los males que aparecían, le presentaban a él el asunto, y debido a la Luz que él había recibido anteriormente estaba preparado para juzgar el verdadero carácter de esas manifestaciones. Porque el Señor no le hubiera dado una nueva revelación para esa ocasión especial, los que verdaderamente buscaban luz no echaban a un lado su mensaje como si fuera una comunicación común. No, de ninguna manera. El Señor le había mostrado las dificultades y los peligros que se levantarían en las iglesias, para que cuando se desenrollaran él supiera como tratarlos (Mensajes selectos, t. 3, p. 61).
El Padre dedica su amor a sus elegidos que viven en medio de los hombres. Ellos son el pueblo que Cristo ha redimido con el precio de su propia sangre, y como responden a la atracción de Cristo mediante la soberana misericordia de Dios, son elegidos para ser salvados como sus hijos obedientes. Sobre ellos se manifiesta la generosa gracia de Dios, el amor con que los ha amado, Todo el que quiera humillarse como un niñito, que quiera recibir y obedecer la Palabra de Dios con la sencillez de un niño, estará entre los elegidos de Dios…
En el concilio del cielo se dispuso que los hombres, aunque transgresores, no debían perecer en su desobediencia, sino que por medio de la fe en Cristo como su sustituto y fiador pudieran convertirse en los elegidos de Dios, predestinados para la adopción de hijos por Jesucristo y para él, según el puro afecto de su voluntad (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 6, p. 1114)

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NOTAS DE ELENA G. DE WHITE – ESCUELA SABÁTICA – LECCIÓN 7
Esta semana estudiaremos la lección 7 – El primer viaje misionero de Pablo
Para el 18 de agosto del 2018
Lecciones de Escuela Sabática – Tercer trimestre 2018
EL LIBRO DE HECHOS
Narración: Maira Fermin

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