Las enseñanzas de Jesús Notas de Elena G. de White Lección 6 9 de agosto 2014 Crecer en Cristo: Sábado 2 de agosto Nicodemo estaba todavía perplejo, y Jesús empleó el viento para ilustrar lo que quería decir: “El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni adonde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu”. Se oye el viento entre las ramas de los árboles, por el susurro que produ- ce en las hojas y las flores; sin embargo es invisible, y nadie sabe de dónde viene ni a donde va. Así sucede con la obra del Espíritu Santo en el cora- zón. Es tan inexplicable como los movimientos del viento. Puede ser que una persona no pueda decir exactamente la ocasión ni el lugar en que se convirtió, ni distinguir todas las circunstancias de su conversión; pero esto no significa que no se haya convertido. Mediante un agente tan invisible como el viento, Cristo obra constantemente en el corazón. Poco a poco, tal vez inconscientemente para quien las recibe, se hacen impresiones que tienden a atraer el alma a Cristo. Dichas impresiones pueden ser recibidas meditando en él, leyendo las Escrituras, u oyendo la palabra del predicador viviente. Repentinamente, al presentar el Espíritu un llamamiento más directo, el alma se entrega gozosamente a Jesús.

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