Notas de Elena | Jueves 18 de enero 2018 | El verdadero sentido de propiedad | Escuela Sabática

Jueves 18 de enero: El verdadero sentido de propiedad

El Espíritu Santo declara por medio del profeta Isaías: “¿A qué pues haréis semejante a Dios, o a qué imagen le compondréis?… ¿No sabéis? ¿No habéis oído? ¿Nunca os lo han dicho desde el principio? ¿No habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó? El está asentado sobre el globo de la tierra, cuyos moradores son como langostas, él extiende los cielos como una cortina, tiéndelos como una tienda para morar… ¿A qué pues me haréis semejante, o seré asimilado? dice el Santo. Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién crió estas cosas; él saca por cuenta su ejército: a todas llama por sus nombres; ninguna faltará: tal es la grandeza de su fuerza, y su poder y virtud. ¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: mi camino es escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio? ¿No has sabido, no has oído que el Dios del siglo es Jehová, el cual crió los términos de la tierra? No se trabaja, ni se fatiga con cansancio… El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas”… “Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra: porque yo soy Dios, y no hay más”. Isaías 40:18- 29; 45:22 (El Deseado de todas las gentes, p. 249).

Para los ángeles, el camino que siguen los seres humanos parece extrañamente inconsecuente. Ven claramente cómo la degradación se revela por la incredulidad y la indulgencia en el apetito. Ven cuán incansablemente trabaja Satanás para destruir la imagen de Dios en el hombre. Se preguntan por qué seres que dependen de su Creador para cada inspiración, actúan en forma tan irrazonable e inconsistente; por qué eligen el bando de aquel que crucificó a Cristo y llenó el mundo de luchas, envidias y celos…

Cristo es el Señor, Justicia nuestra. Pongámonos del lado de Cristo ahora, en este momento. Nadie se avergüence de reconocer a Cristo como su Salvador, su consejero, su guía y su extraordinario galardón (Alza tus ojos, p. 319).

Los ricos a menudo miran sus riquezas y dicen: “Por mi sabiduría he obtenido esta riqueza”. Pero, ¿quién les dio a ellos poder para ob-tener riquezas? Dios les ha concedido la habilidad que poseen, pero en lugar de darle a él la gloria, se glorifican a sí mismos. El los probará y pondrá por el suelo la vanagloria. El mudará su fortaleza y esparcirá sus posesiones. En lugar de bendición obtendrán maldición. Un acto de maldad u opresión, una desviación del camino correcto, no debería tolerarse más en un hombre que posee propiedades, que en un hombre que no las posee. Todas las riquezas que el más acaudalado jamás haya poseído, no son suficientes para pagar el más mínimo pecado ante Dios; no serán aceptadas como rescate por la transgresión. Solamente el arrepentimiento, la verdadera humildad, un corazón quebrantado y un espíritu contrito será aceptado por Dios. Y ningún hombre tendrá verdadera humildad delante de Dios, a menos que ésta sea ejemplificada delante de otros. Nada menos que el arrepentimiento, la confesión y el perdón de los pecados es aceptable a Dios (Testimonios para la iglesia, tomo 1, p. 468).

Viernes 19 de enero: Para estudiar y meditar

A fin de conocerle, “La santidad, compañera de la humanidad”, p. 176,

Compartir

Recomendado

Comentarios de Facebook

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*