Notas de Elena | Jueves 12 de abril 2018 | La fidelidad de Daniel | Escuela Sabática

Jueves 12 de abril: La fidelidad de Daniel
¿Qué habría sucedido si Daniel y sus compañeros se hubieran sometido a las exigencias de los oficiales paganos y, bajo la presión del momento, hubieran comido y bebido como los babilonios? Esa sola transigencia con el mal habría debilitado su capacidad de percibir el bien y de aborrecer el mal. La satisfacción del apetito habría significado el debilitamiento del vigor físico y la pérdida de claridad intelectual y poder espiritual. Un paso equivocado los podría haber conducido a otros, hasta que se cortara la conexión con el cielo y los arrastrara la corriente de la tentación (Consejos sobre la salud, p. 65).
Siendo Daniel primer ministro del mayor de los reinos terrenales, fue al mismo tiempo profeta de Dios y recibió la luz de la inspiración celestial. Aunque era hombre de iguales pasiones que las nuestras, la pluma inspirada le describe como sin defecto. Cuando las transacciones de sus negocios fueron sometidas al escrutinio más severo de sus enemigos, se comprobó que eran intachables. Fue un ejemplo de lo que todo hombre de negocios puede llegar a ser cuando su corazón haya sido convertido y consagrado, y cuando sus motivos sean correctos a la vista de Dios.
Inquebrantable en su fidelidad a Dios, inconmovible en su dominio del yo, Daniel fue tenido, por su noble dignidad y su integridad inquebrantable, mientras era todavía joven, “en gracia y en buena voluntad” del oficial pagano encargado de su caso…
Se elevó aceleradamente al puesto de primer ministro del reino de Babilonia. Durante el reinado de varios monarcas sucesivos, mientras caía la nación y se establecía otro imperio mundial, su sabiduría y sus dotes de estadista fueron tales, y tan perfecto su tacto, su cortesía y la genuina bondad de su corazón, así como su fidelidad a los buenos principios, que aun sus enemigos se vieron obligados a confesar que “no podían hallar alguna ocasión o falta, porque él era fiel” (Conflicto y valor, p. 254).
En todos los tiempos los testigos señalados por Dios se han expuesto al vituperio y la persecución por amor a la verdad. José fue calumniado y perseguido porque mantuvo su virtud e integridad. David, el mensajero escogido de Dios, fue perseguido por sus enemigos como una fiera. Daniel fue echado al foso de los leones porque se mantuvo fiel al cielo. Job fue privado de sus posesiones terrenales y estuvo tan enfermo que le aborrecieron sus parientes y amigos; pero aun así mantuvo su integridad. Jeremías no pudo ser disuadido de decir las palabras que Dios le había ordenado hablar; y su testimonio enfureció tanto al rey y a los príncipes que le echaron en una inmunda mazmorra. Esteban fue apedreado porque predicó a Cristo y su crucifixión. Pablo fue encarcelado, azotado con varas, apedreado y finalmente muerto porque fue un fiel mensajero de Dios a los gentiles. Y Juan fue desterrado a la isla de Patmos “por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo”.
Estos ejemplos de constancia humana atestiguan la fidelidad de las promesas de Dios, su constante presencia y su gracia sostenedora. Testificaron del poder de la fe para resistir a las potestades del mundo. Es obra de la fe confiar en Dios en la hora más oscura, y sentir, a pesar de ser duramente probados y azotados por la tempestad, que nuestro Padre empuña el timón. Solo el ojo de la fe puede ver más allá de las cosas presentes para estimar correctamente el valor de las riquezas eternas (Los hechos de los apóstoles, pp. 459, 460).
Viernes 13 de abril: Para estudiar y meditar
Palabras de Vida del gran Maestro, pp. 123, 124.
Cada día con Dios, p. 350.
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Notas de Elena G. de White
Lección 2: Daniel y el tiempo del fin
Para el 14 de abril de 2018
Escuela Sabática – Segundo trimestre 2018
PREPARACIÓN para el tiempo del fin

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