Domingo 1 de febrero: La certeza del necio
Caminemos en las huellas de Cristo con toda la humildad de la fe verdadera. Pongamos a un lado la confianza propia, consagrándonos al Salvador día tras día y hora tras hora, para recibir e impartir constantemente su gracia. Ruego a los que profesan creer en Cristo que caminen humildemente delante de Dios. El orgullo y la exaltación propia lo ofenden. “Si alguno quiere venir en pos mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame” (S. Mateo 16:24). Solo a los que obedecen esta orden reconocerá él como sus creyentes (Cada día con Dios, p. 373).
La historia de los israelitas nos presenta el grave peligro del engaño. Muchos no se dan cuenta del carácter pecaminoso de su propia naturaleza ni de lo que es la gracia del perdón. Están en las tinieblas de su naturaleza, sujetos a tentaciones y gran engaño. Viven lejos del Señor, y sin embargo están muy satisfechos de su vida, cuando Dios aborrece su conducta. Esta clase de personas guerreará siempre contra la dirección del Espíritu de Dios, especialmente con la reprensión. No quiere ser perturbada. Ocasionalmente experimenta temores egoístas y buenos propósitos y a veces pensamientos de ansiedad y convicción; pero no tiene experiencia profunda porque no está ligada con la Roca eterna. Esta clase de personas no ve nunca la necesidad del testimonio claro. El pecado no le parece tan grave, porque no anda en la luz como Cristo está en la luz (Joyas de los testimonios, t. 1, p. 345).
43). escuelasabatica.es

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1 Comment

  • Silvia 2 años ago

    Gracias por esta gran ayuda. Como me gustaría poder tenerla en ingles también. Esta lecturas son de una ayuda muy valiosa para la vida diaria.
    GRACIAS