Miércoles 23 de mayo 2018 | La imagen de Dios en nuestra mente | Escuela Sabática Jóvenes

MIÉRCOLES 23 DE MAYO
LA IMAGEN DE DIOS EN NUESTRA MENTE
Opinión – Apocalipsis 14:7
Las personas siempre esperan escuchar noticias. Los ciudadanos esperan discursos de su presidente. Los aficionados esperan el último anuncio de su estrella. Pocas veces las noticias llegan en forma de mandato. Sin embargo, Apocalipsis 14 habla de buenas nuevas Inagotables, o del evangelio eterno, para que cada persona les preste atención y las cumpla. ¿De qué se trata? El versículo 7 declara: “Teman a Dios y denle gloria”.
Al preguntar a las personas cómo imaginan a Dios, todos dan respuestas distintas. Algunos dicen que Dios es un Amigo cercano, con quien pueden bromear o reír. Otros piensan que está muy lejos, juzgando las equivocaciones, y enviando bendiciones a los santos y maldiciones a los malvados. “Después de todo, eso es lo que dice la Biblia”, podrían decir. Otro grupo puede imaginarlo como un Rey compasivo, que tiene poder y lo utiliza para ayudarlos en sus grandes pruebas. Todos estos puntos de vista provienen de sus diferentes contextos de origen e historias, sus experiencias diarias y su propia interpretación de la Biblia. Nuestra imagen de Dios determinará si decidimos adorarlo o temerlo.
¿Qué significa temer a Dios? Temer no suele usarse como una palabra positiva. Por ejemplo, podemos temer desaprobar un examen o perder una carrera. Hay temores al castigo o a las consecuencias de los errores. Sin embargo, la palabra temor, en Apocalipsis, tiene otra connotación: significa respeto, admiración, reconocimiento, reverencia, honor, alabanza y adoración. Este temor y exaltación tiene su base en el amor y el agradecimiento del hombre al Héroe, Creador y Salvador de cada vida.
Dios tiene el extraordinario poder de imponer y obrar según le plazca. Mediante su Palabra, sus obras y la naturaleza, Dios revela su elección de amar y cuidar al hombre. Por esa razón, adorar a Dios no es solo asistir a una reunión en la iglesia o inclinar el rostro: es inclinar el corazón ante él, y darle la gloria y nuestro mayor honor, y lo mejor de nuestro tiempo, recursos, habilidades y servicio.
Dios es un Rey amante, atento, poderoso e imponente. Él elige estar con el hombre, a pesar de que es santo. Reveló esta verdad al entregar a su propio Hijo, al dar instrucciones en su Palabra y al realizar milagros cada día. Incluso la naturaleza es testigo viviente de su cuidado por los detalles de nuestra vida. Al ver todo lo que hace, no podemos dar otra respuesta que sentir agradecimiento y retribuirle ese amor de diversas maneras. La buena nueva dada en Apocalipsis se vuelve tan solo un recordatorio de nuestro solemne deber hacia él. El gozo al respetar y reverenciar a aquel a quien más admiramos y reconocemos como Soberano del universo no tiene fin. Entregarle la vida para su honor será el centro de nuestra adoración.

PARA PENSAR Y DEBATIR
¿Qué imagen tienes de Dios en tu corazón?
¿De qué manera esa imagen te ayuda a honrarlo?
Francis Gabriela Correa Carrión, Sílang, Cavite, Filipinas

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