Lección | Primarios | Escuela Sabática Menores

Lección 1 | Primarios | Termina el viaje de Jacob | Escuela Sabática Menores | Cuarto trimestre 2016


REFERENCIAS: Génesis 29:1-14; Patriarcas y profetas, p. 186.
QUERIDOS PADRES: Recuerden que los maestros de Escuela Sabática enseñarán esta lección en la fecha señalada. Los alumnos deberán estudiarla y hacer las actividades prácticas después, durante la semana que comienza a partir de este sábado.
MENSAJE
Ser bondadosos en casa nos ayuda a aprender cómo ayudar a los demás.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Damos muestras de que somos siervos de Dios… por nuestra tolerancia y bondad” (2 Corintios 6:4-6, DHH).

PIENSA EN ALGUNA VEZ QUE ALGUIEN DE TU FAMILIA TE HAYA AYUDADO SIN QUE SE LO PIDAN. ¿QUÉ HIZO POR TI? ¿SU BONDAD TE SORPRENDIÓ? NUESTRA HISTORIA DE ESTA SEMANA NOS RECUERDA ALGO IMPORTANTE: APRENDEMOS CÓMO SERVIR A LOS DEMÁS SIENDO BONDADOSOS EN CASA.

A la mañana siguiente después de que Jacob vio que los ángeles subían y bajaban de la escalera, continuó su viaje. Iba a la casa del hermano de su madre, el tío Labán. Era un viaje largo, de unos 720 kilómetros en total, y le llevaría unas tres semanas de caminata. Finalmente, Jacob se acercó a la ciudad de Harán. Esperaba encontrar a la familia de su madre allí. Su viaje casi había terminado, y estaba contento.
En las afueras de Harán, Jacob divisó un pozo. Era cerca del mediodía, y había tres rebaños de ovejas reunidos allí. Me pregunto por qué estos rebaños de ovejas están junto al pozo al mediodía, se dijo para sus adentros.
Este pozo era diferente de los que estaban cerca de la casa de Jacob. Vio que una enorme piedra cubría la boca del pozo. No había bebederos de los que las ovejas pudiesen tomar agua. Jacob se aproximó al pozo y les habló a los pastores allí reunidos.

-Mis hermanos, ¿de dónde son?-preguntó.
-Somos de Harán -respondió un pastor.
-¿Conocen a un hombre llamado Labán, que vive allí?
-Sí, lo conocemos -le dijeron.
Entonces, Jacob preguntó:
-¿Él está bien?
-Sí, está bien -replicó uno de los pastores-. Por cierto, aquí viene su hija, Raquel, con algunas de sus ovejas.
El hombre señaló a una joven que se acercaba hacia donde estaban ellos. Jacob miró y vio que Raquel venía hacia el pozo. Guiaba un rebaño de ovejas, pero todavía estaba a cierta distancia de allí.
Jacob continuó conversando con los pastores.
-Díganme, ¿por qué no abrevan las ovejas y luego las llevan de vuelta a pastar? -preguntó-, Todavía quedan muchas horas de luz.
-No podemos -respondieron-. Tenemos por costumbre esperar hasta que todos los rebaños se junten. Cuando todos están aquí, quitamos la gran piedra del pozo. Entonces, todos los animales beben y volvemos a tapar el pozo.
Mientras Jacob y los pastores conversaban, llegaron Raquel y sus ovejas. Jacob fue al pozo. Quitó la pesada piedra de la boca y condujo las ovejas de su tío Labán hasta el agua. Mientras las atendía, le habló bondadosamente a Raquel:
-Mi nombre es Jacob, y soy uno de tus parientes. ¡Realicé un largo viaje para encontrarme con tu familia! La hermana de tu padre,
Rebeca, es mi madre -y besó a su prima.
¡ Estaba tan contento de encontrarse finalmente con uno de sus parientes que comenzó a llorar! Su largo viaje había terminado. De nuevo estaba en familia,
-Porfavor, ¡esperaaquí! -exclamó Raquel-, Quiero que mi padre sepa que tú estás aquí.
Rápidamente, dio media vuelta y corrió hacia su casa.
Entusiasmada, Raquel le habló a su padre acerca de Jacob.

Labán se sorprendió de que Jacob estuviera allí y se apresuró a ir hasta el pozo con ella.
-¡Qué maravilloso encontrarte, Jacob! -exclamó, y abrazó y besó a su sobrino-. ¡Nos sentimos muy felices de que estés aquí! ¡Ven, vayamos a casa para poder conversar!
Labán iba adelante. Pronto llegaron a su casa. Allí, Jacob le contó a su tío acerca de la familia que había dejado atrás. Le habló de su madre, Rebeca, y de cómo ella lo había enviado a encontrarse con su familia.
Labán le dio la bienvenida a su sobrino Jacob en su casa y, poco tiempo después, Jacob formaba parte de la familia de Labán.
Sí, Jacob ayudó a Raquel a quitar la pesada piedra del pozo. Y la ayudó a darle de beber a las ovejas, sin que ella se lo pidiera. Mostró cortesía y bondad hacia Raquel. ¿Puedes ayudar tú a otros sin que te lo pidan? Al ser amable con tu familia, aprendes a servir a los demás. ¿Qué harás para servir a los demás esta semana?

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