Lunes 14
LAS REGLAS TODAVÍA SE APLICAN
Dios nos creó con libre albedrío. Vivimos en un mundo lleno de influencias para ver, tocar, probar y hacer cualquier cosa que nos llame la atención y nos entretenga. El problema con este hilo de pensamiento es que mucho de lo que nos atrae a menudo va en contra de la voluntad de Dios para nuestras vidas. La sociedad, incluso las enseñanzas bíblicas tergiversadas, han persuadido a creyentes de que los Diez Mandamientos fueron anulados cuando Cristo murió en el Calvario, dándonos permiso, así, de vivir como queramos y aun así tener vida eterna.
“Hay muchos que aseveran que por la muerte de Cristo fue abrogada la ley; pero en esto contradicen las propias palabras de Cristo: ‘No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas […] Hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley’. Cristo depuso su vida para expiar la transgresión que el hombre hiciera de la Ley. Si la ley pudiera haber sido cambiada o puesta a un lado, entonces Cristo no habría necesitado ser muerto. Por su vida sobre la tierra, él honró la ley de Dios. Por su muerte, la estableció. El dio su vida como sacrificio no para destruir la Ley de Dios, no para crear una norma inferior, sino para que la justicia pudiera ser mantenida, para demostrar la inmutabilidad de la ley, para que permaneciera para siempre.
“Satanás había aseverado que era imposible para el hombre obedecer los mandamientos de Dios; y es cierto que con nuestra propia fuerza no podemos obedecerlos. Pero Cristo vino en forma humana, y por su perfecta obediencia probó que la humanidad y la divinidad combinadas pueden obedecer cada uno de los preceptos de Dios” (PVGM 255).
La Ley de Dios no es inadecuada. Es el mapa de ruta hacia su Reino, y Jesucristo es el ejemplo perfecto de que “las obras de sus manos son fieles y justas; todos sus preceptos son dignos de confianza” (Sal. 111:7).

BIBLIA EN MANO
Lee Mateo 15:1 al 6. ¿Cuál es el tema controversial aquí? ¿Qué error procura corregir Jesús?
Como adventistas del séptimo día, ¿qué reglas, tradiciones y costumbres tenemos, que pueden ayudarnos a vivir más fieles y a ser más obedientes a la Ley?
Anótalas y llévalas a la clase el sábado. Pregúntate por el lugar que ocupan en la vida de tu comunidad de fe.

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Lección 3 Jovenes

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