Lección 9 | Martes 27 de noviembre 2018 | Ratas en el sótano | Escuela Sabática Joven

MARTES 27 NOVIEMBRE
RATAS EN EL SÓTANO
Evidencia: Col. 3:1-17
La iglesia debería estar unida en adoración, ministerio y propósito; pero la unidad comienza con cada uno. Primero debemos estar viviendo en Cristo (Col. 3:1-4). Más que solo tratar de vivir como “buenos cristianos”, necesitamos un cambio de corazón real. Clive S. Lewls comparte esta ilustración: “Cuando llego a mis oraciones vespertinas y trato de hacer un recuento de los pecados del día […] he estado malhumorado o he hablado con brusquedad o me he mofado de alguien o lo he desairado o he estallado en cólera. Y la excusa que de inmediato me salta a la mente es que la provocación fue tan súbita e inesperada […]. [Pero] ¿no es lo que alguien hace cuando lo toman desprevenido lo que mejor refleja la clase de persona que es? Si hay ratas en el sótano, es mucho más probable que las veas si entras muy de repente. Pero lo repentino no crea los ratones, tan solo les impide esconderse […]. Tras los primeros pasos en la vida cristiana, nos damos cuenta de que todo lo que realmente nuestras almas necesitan que se haga con ellas, solo lo puede hacer Dios”.1 Entregarse diariamente a Cristo es prerrequisito para tener una unidad colectiva que muestre la salvación de Dios al mundo. Las ratas en los sótanos de nuestra alma deben irse.
El cambio exterior sigue al cambio Interior, así que no debe sorprendernos que Pablo haya escrito: “Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo” (Col. 3:15). En la Biblia, “el corazón” es similar a lo que nosotros entendemos como “la mente”, la parte que controla la voluntad y las elecciones. Cuando Cristo cambia nuestro corazón, comenzamos a asemejarnos más al carácter de Dios. Nos convertimos en el tipo de persona -y de iglesia- que Pablo describió: amable, gentil, paciente y perdonadora. El apóstol escribió: “Cristo es lo único que importa, y él vive en todos nosotros’ (Col. 3:11, NTV). En consecuencia, como cuerpo de iglesia, nuestra respuesta es la adoración agradecida. En el versículo 15, las palabras que a menudo se traducen como “sean agradecidos” vienen del griego en járiti, y reflejan la única respuesta de la comunidad a la gracia (jaris) de Dios.2 La gracia de Dios nos une. Entonces, siendo uno, reflejamos a Cristo y mostramos al mundo su poder salvador.
1 Clive S. Lewls, Mera cristianismo, pp. 160,161. |2 “The Communlty’s Conversión to Vlrtue – IVP New Testament Commentaries” (comentario de Colosenses 3:12-17), en Bible Gateway.com. Disponible en línea: blblegateway.com/resources/commentaries
PARA PENSAR Y DEBATIR
¿Cómo se contrastan los pecados específicos mencionados en Colosenses 3:5 al 9 con los principios de las relaciones cristianas en los versículos 12 y 13?
¿De qué manera conocer que “el corazón” se refiere a la voluntad de una persona o entidad (y no solo a las emociones) cambia tu comprensión del versículo 15?
Amanda Ernst, Hickory, Carolina del Norte, EE. UU
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ESCUELA SABÁTICA – AUDIOS FOLLETO JOVEN
Esta semana estudiaremos la lección 9 – La prueba más convincente
Para el 1 de diciembre de 2018
Lecciones de Escuela Sabática – Cuarto trimestre 2018
UNIDAD EN CRISTO
Narración: Adan Vicente

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