Lección 9 | Domingo 21 de febrero 2016 | El comienzo de un nuevo comienzo | Escuela Sabática

Lección 9 - El gran conflicto y la iglesia primitiva - Escuela Sabática

Lección 9 | Domingo 21 de febrero 2016 | El comienzo de un nuevo comienzo | Escuela Sabática


Domingo 21 de febrero
EL COMIENZO DE UN NUEVO COMIENZO
Después de haber resucitado, Jesús pasó cuarenta días con los discípulos para reafirmar su resurrección y para ayudarlos a entender mejor el Reino de Dios (Hech. 1:3; 1 Cor. 15:4-7). Sin embargo, justo antes de que Jesús partiera hacia el cielo, el tema que más ocupaba la mente de ellos era si finalmente había llegado el momento en que Jesús conquistaría a los romanos o no (Hech. 1:6).
Sus propias ideas de lo que debía ocurrir eran tan fuertes que, sencillamente, no escuchaban lo que Jesús les estaba diciendo. Aun después de tres años y medio (el equivalente a un grado terciario o universitario) de instrucción detallada del mejor Maestro que el mundo conoció, los discípulos todavía tenían muchas ideas equivocadas.
Lee Hechos 1:6 al 8. ¿Cómo respondió Jesús ante tanta ignorancia?
Jesús, en vez de perder tiempo corrigiendo sus falsas ideas, se concentró en el verdadero problema. Para sus discípulos, recibir poder del Espíritu Santo era mucho más importante que las discusiones políticas.
Después de contemplar a Jesús ascendiendo en las nubes, los discípulos notaron dos hombres parados junto a ellos. Estos les dijeron que Jesús volvería. Así como en el cielo era un Rey conquistador, vendría como el Rey y Conquistador que ellos soñaban cuando querían la restauración del reino a Israel. Pero ese día sobrepasaría aun los sueños más grandiosos: porque vendría como Rey de toda la creación, no solo como rey de un trozo de tierra en el Medio Oriente.
Los once discípulos regresaron a Jerusalén, llenos de recuerdos y con corazones resplandecientes con las verdades reveladas por Jesús (las que entendían). No obstante, necesitaban algo más. Debían esperar hasta que el Espíritu Santo los bautizara (Hech. 1:4, 5), porque, aunque el enemigo había sido derrotado, no estaba todavía acabado y ellos necesitarían poder de lo Alto para hacer lo que Jesús les había ordenado.
Lee Hechos 1:14. Compara el modo en que los discípulos se relacionaban ahora con la manera en que lo hacían antes (Mat. 20:20 al 24). ¿Qué mensaje hay allí para nosotros en este cambio de actitud? ¿De qué forma puedes poner el yo a un lado a fin de prepararte para el derramamiento del Espíritu Santo?

Comments

comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *