Lección 8 | Sábado 18 de noviembre 2017 | ¿Fe o fortuna? | Escuela Sabática Joven

“Pero ahora fuimos liberados de la ley, porque morimos a ella y ya no estamos presos de su poder. Ahora podemos servir a Dios, no según el antiguo modo -que consistía en obedecer la letra de la ley- sino mediante uno nuevo, el de vivir en el Espíritu” (Rom. 7:6).

SÁBADO 18 NOVIEMBRE
¿FE O FORTUNA?
Introducción | Rom. 7:6; Apoc. 14:6
Las numerosas parábolas de Cristo nos bosquejan los métodos de salvación de Dios, a pesar de que nosotros estamos irremediablemente perdidos o desviados. Ni la oveja perdida (Luc. 15:3-7) ni la moneda perdida (Luc. 15:8-10) podían encontrarse a sí mismas, sino que fueron rescatadas por su dueño. El joven rico se alejó triste, y representa a quienes permitimos que la fama, las riquezas y la fortuna absorban nuestras mentes al punto de que no podemos pasar por “el ojo de la aguja” debido a nuestro “equipaje”. No queremos abandonar lo que tenemos, descartar todas nuestras riquezas y seguir a Cristo por fe, así que rechazamos nuestra fe y seguimos la fortuna.
Las buenas nuevas son que la justicia de Cristo es suficiente para nosotros. Él nos salva, nos justifica y nos santifica. Vivimos gradas a la justicia de Dios (Rom. 1:17). Debemos aceptar por fe la gracia gratuita que se nos ofrece. Aceptamos la salvación de Cristo y nos aferramos por fe a los principios de la salvación, que nos libran de la esclavitud del pecado que nos acosa tan fácilmente y nos lleva a no hacer lo que sabemos que es correcto.
Así como hicieron Pablo y otros héroes de la Biblia, personas que también eran buscadores de la verdad, como Martín Lutero, Huss, Jerónimo, Calvino y otros durante la Edad Media y los tiempos de la Reforma llegaron a entender que nuestra salvación es solo por la fe en aquel que murió para que podamos tener vida eterna. Es también nuestro deber, luego de entender esta salvación, esparcir este “evangelio eterno”, este mensaje especial de Apocalipsis 14:6, a todos los que están en nuestra esfera de influencia, al buscar preparar un pueblo que esté listo para la Segunda Venida de Cristo. Creemos que la Palabra de Dios es la base de nuestra fe y la revelación inspirada de Dios al hombre, y que la salvación a través de Cristo es solo por medio de la grada, mediante la fe en su sangre derramada en la cruz.
Un antiguo himno dice: “No trabajaré para salvar mi alma, / porque eso solo mi Señor lo ha hecho; / pero trabajaría como cualquier esclavo / porque el querido Hijo de Dios me ama”.
Al estudiar la lección de esta semana, contemplemos al Cristo de la cruz, a aquel que nos cubre con su justicia, y que por medio de él podemos estar de pie perfectos ante Dios, perdonados de nuestros pecados, confiados en la salvación, salvados de la muerte, sostenidos por su diestra victoriosa y salvos por la fe.
Mark Henry, Phillipsburgh, Nueva Jersey, EE.UU.

Compartir

Recomendado

Comentarios de Facebook

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*