Lección 6 | Martes 1 de agosto 2017 | Ley de Dios = Carácter de Dios | Escuela Sabática Joven

MARTES 1° AGOSTO

LEY DE DIOS = CARÁCTER DE DIOS

Testimonio | Gál. 3:15-29

“Existió en virtud de la promesa de Dios desde que se dio el primer indicio de redención; fue aceptado por fe; no obstante, cuando Cristo lo ratificó se lo llamó pacto nuevo. La ley de Dios fue la base de ese pacto, que era sencillamente un arreglo para restituir al hombre a la armonía con la voluntad divina, colocándolo donde podía obedecer la ley de Dios.

“Otro pacto —llamado en la Escritura el pacto ‘antiguo’- se estableció entre Dios e Israel en el Sinaí, y en aquel entonces fue ratificado mediante la sangre de un sacrificio. El pacto hecho con Abraham fue ratificado mediante la sangre de Cristo, y es llamado el ‘segundo’ pacto o ‘nuevo’ pacto, porque la sangre con la cual fue sellado se derramó después de la sangre del primer pacto”.

“Pero si el pacto confirmado a Abraham contenía la promesa de la redención, ¿por qué se hizo otro pacto en el Sinaí? Durante su servidumbre, el pueblo había perdido en alto grado el conocimiento de Dios y de los principios del pacto de Abraham. Al libertarlos de Egipto, Dios trató de revelarles su poder y su misericordia para inducirlos a amarlo y a confiar en él. Los llevó al Mar Rojo -de donde, perseguidos por los egipcios, parecía imposible que escaparan- para que pudieran darse cuenta de su total desamparo y necesidad de ayuda divina; y entonces los libró. Así se llenaron de amor y gratitud hacia él, y confiaron en su poder para ayudarlos. Los ligó a sí mismo como su Libertador de la esclavitud temporal.

“Pero había una verdad aun mayor que debía grabarse en su mente. Como habían vivido en un ambiente de idolatría y corrupción, no tenían un concepto verdadero de la santidad de Dios, de la extrema pecaminosidad de su propio corazón, de su total incapacidad para obedecer la ley de Dios, y de la necesidad de un Salvador”.1

“La ley de Dios es un trasunto de su carácter. Fue dada al hombre en el principio como la norma de la obediencia […].

“Cristo vino para vindicar las sagradas exigencias de la ley. Vino a vivir una vida de obediencia a sus requerimientos y así probar la falsedad de la acusación hecha por Satanás de que es imposible para el hombre guardar la ley de Dios. Como hombre, encaró la tentación y venció en el poder que Dios le dio. Al andar haciendo el bien, sanando a todos los que eran afligidos por Satanás, hizo claro a los hombres el carácter de su ley y la naturaleza de su servicio. Su vida atestigua que es posible que nosotros también obedezcamos la ley de Dios”.2

’ Patriarcas y profetas, pp. 387, 388. | 2 Testimonios para la iglesia, t. 8, pp. 219, 220.

Para pensar y debatir

La ley de Dios es su carácter, y Jesús es un testimonio de que nosotros también podemos guardar la ley de Dios. ¿Qué le puedes pedir a Dios que cambie en tu vida, para poder verdaderamente guardar su ley?

¿De qué manera el enfocarnos en la misericordia y en el poder de Dios nos lleva a amar y a confiar en él? ¿Qué puedes hacer para concentrarte en la santidad de Dios? ¿Cómo te ayudará esto a guardar la ley de Dios?

Laura Vetter, Moscow, tdaho, EE.UU.

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