Lección 6: Para el 8 de agosto de 2015

ESTER Y MARDOQUEO

Sábado 1º de agosto

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Ester 1-10; 1 Corintios 9:19-23; Juan 4:1-26; Hechos 17:26; Mateo 22:21; Romanos 1:18-20.

PARA MEMORIZAR:

“Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?” (Est. 4:14).

ESTER VIVIÓ DENTRO DEL CORAZÓN políticamente peligroso del Imperio Persa. Su misión la involucró en una serie de asombrosos contrastes. Huérfana, parte de una minoría étnica y religiosa, llegó a ser la esposa del rey persa. Pero, no fue un simple “cuento de hadas”. Más bien, al tiempo que aumentó su estatus, ella fue preparada para cumplir una misión muy especializada. Esta requería, al comienzo, la arriesgada estrategia de vivir de “incógnito”, manteniendo su origen en secreto. Más tarde, tuvo que hacer una peligrosa revelación de su etnia y su fe.

Apoyada por su primo y padre adoptivo, Mardoqueo, su valiente testimonio en la corte Persa salvó a su pueblo, invirtió la baja situación social de ellos y los hizo objeto de la admiración de todo el imperio.

Como resultado de su fidelidad, el conocimiento del Dios verdadero llegó a ser difundido entre sus captores paganos. Aunque no es una historia “típica” de misioneros, la narración de Ester y Mardoqueo presenta principios interesantes que nos ayudan a comprender lo que significa testificar en circunstancias peculiares.

Domingo 2 de agosto

ESTER EN PERSIA

Lee Ester 1:2 al 20. ¿Qué sucede aquí? Desde nuestra perspectiva, ¿qué cosas son difíciles de entender en esta historia? (Al leer, recuerda que no se presentan muchos detalles.)

El banquete de toda una semana que dio el rey Asuero a sus nobles y oficiales parece extravagante, aun para alguien que esté en el pináculo del poder, y fue mucho más allá de todo lo que la mayoría de los cristianos encontrarían aceptable. El consumo irrestricto de alcohol (Est. 1:7, 8) era poco usual, porque beber durante las antiguas fiestas formales era generalmente controlado por convenciones y ritos. En este caso, nubló el juicio del Rey hasta el punto de ordenar que su esposa Vasti proveyera entretenimiento en una reunión de hombres ebrios. Esto estaba muy por debajo de su dignidad como mujer casada y como miembro de la familia real. Cualquiera que haya sido su respuesta, ella afrontaba el dilema de perder su condición, pero su valiente decisión de mantener su estima propia frente a los bajos deseos de un gobernante autocrático nos ayuda a comprender el poder para el bien que puede ejercer una mujer de principios, aun en una corte real dominada por hombres.

Pero, también tenemos que tomar en cuenta las acciones de Ester. En Ester 2:3 se da a entender que estas mujeres no eran voluntarias. El Rey promulgó un decreto, y Ester tuvo que ir. Si hubiera rehusado, quién sabe cuál habría sido el resultado.

Lee 1 Corintios 9:19 al 23. ¿De qué modo podemos aplicar los principios que se ven aquí a lo que sucedió con Ester? ¿O no se aplican a este caso?

Hasta aquí, la verdadera heroína en el relato es Vasti, que luego desaparece de la historia. Su modestia y su defensa de los principios abrieron el camino para Ester. No obstante, el defender principios no siempre conduce a un bien obvio. Entonces, ¿por qué debemos defender principios, aun sin saber cuál será el resultado de nuestras acciones?

Lunes 3 de agosto

ESTER EN LA CORTE DEL REY

Lee Ester 2:10 y 20. ¿Qué situación puede producirse cuando la nacionalidad o la afiliación religiosa deben ocultarse, al menos por un tiempo?

Lee Juan 4:1 al 26, la historia de Jesús y la mujer junto al pozo. ¿Por qué le dijo Jesús tan abiertamente que él era el Mesías, cuando entre su propio pueblo no era tan directo? ¿De que modo este relato puede, tal vez, ayudarnos a entender las palabras de Mardoqueo a Ester?

Dos veces le encargó Mardoqueo a Ester que no revelara su nacionalidad y trasfondo familiar. Esto ha preocupado a algunos comentadores, que cuestionaron la necesidad de esta actitud de encubrimiento, especialmente durante un tiempo en el que el pueblo judío no estaba amenazado. ¿No podría haber testificado acerca de su Dios a esos paganos, si hubiese sido más abierta acerca de quién era y del Dios al que adoraba? ¿O podría alegarse que ser judío no tenía credibilidad en la corte persa y que revelar su origen étnico hubiera estorbado su acceso al Rey cuando rogó en favor de su pueblo? Sin embargo, parece que Mardoqueo había advertido a Ester que no revelara su identidad aun antes de la amenaza. El hecho es que la Biblia no explica la razón de las palabras dichas a Ester; sin embargo, como podemos ver en el ejemplo de Jesús, uno no tiene que revelar todo de una vez en toda circunstancia. La prudencia es una virtud.

Entretanto, ¿por qué habló Jesús tan abiertamente a la mujer junto al pozo, y no a su pueblo?

“Cristo era mucho más reservado cuando hablaba con ellos. A ella le fue revelado aquello cuyo conocimiento fue negado a los judíos, y que a los discípulos se ordenó más tarde guardar en secreto. Jesús vio que ella haría uso de su conocimiento para inducir a otros a compartir su gracia” (DTG 160, 161).

¿Has estado alguna vez en una situación en la que creíste prudente no decir demasiado acerca de tu fe o tus creencias? ¿Cuáles fueron tus razones? Al mirar hacia atrás, ahora, ¿qué podrías haber hecho diferente?

Martes 4 de agosto

“SI PARA ESTA HORA” (ESTER 2:19-5:8)

En Ester 3:1 al 5 comienza a desarrollarse el argumento de la historia. Mardoqueo, un judío –siguiendo el mandamiento contra la idolatría−, rehusaba inclinarse ante Amán, un mero hombre. Furioso, Amán buscó una manera de vengarse por este desprecio. Mardoqueo, por sus actos, estaba testificando entre estos paganos acerca del verdadero Dios.

¿Qué excusa usó Amán al tratar de eliminar del imperio a los judíos? ¿Qué dice esto acerca de cuán fácil es permitir que las diferencias culturales nos cieguen a la calidad humana de todas las personas? Est. 3:8-13; ver también Hech. 17:26.

Al conocerse este plan, Mardoqueo expresó su dolor en forma visible, usando el ritual religioso judío: “rasgó sus vestidos, se vistió de cilicio y de ceniza […] clamando con grande y amargo clamor” (Est. 4:1). Entretanto, Ester se preparó frente a la acusación de Amán. Ella era judía, pero quebraría la ley real de Persia si entraba en la presencia del Rey sin ser invitada, para neutralizar el esquema de Amán. El Rey la admitió en su presencia, y aceptó su invitación para un banquete. Ester ahora asume el protagonismo en el drama que afrontaban los judíos por toda Persia. En esta historia, Ester mostró negación propia, heroísmo (Est. 4:16), tacto (5:8) y valor (7:6).

“El Señor libró con poder a su pueblo mediante la reina Ester. En un tiempo en que parecía que ninguna potestad podía salvar a Israel, Ester y las mujeres que la acompañaban –ayunando, orando y actuando con prontitud− hicieron frente a la situación y propiciaron la salvación de su pueblo.

“Un estudio de la obra de la mujer en relación con la obra de Dios en los días del Antiguo Testamento nos enseña lecciones que nos capacitarán para enfrentar emergencias en el mundo actual. Quizá no nos veamos en una situación tan crítica y sobresaliente como lo estuvo el pueblo de Dios en los días de Ester, pero mujeres convertidas pueden realizar con frecuencia una parte importante en los puestos más humildes”.−Comentarios de Elena G. de White (CBA 3:1.158).

Lee, en Ester 4:14, las famosas palabras de Mardoqueo a Ester: “¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?” ¿De qué modo el principio que está detrás de estas palabras se aplica a ti, ahora mismo?

Miércoles 5 de agosto

MARDOQUEO Y AMÁN

Según Ester 5 al 8, ¿cómo pudo ella salvar a su pueblo?

Los informes de los dos banquetes de Ester llevan la historia a su punto crítico. Registran la inversión del plan de exterminio étnico propuesto y, de paso, también exponen la diferencia entre el honor verdadero y el honor propio, y registra el castigo del villano. Esta intriga en la corte tuvo consecuencias de largo alcance. Nos da una vislumbre de la operación de un monarca absoluto y su corte, detrás del escenario. Ester y Mardoqueo usaron sus cargos, su conocimiento de la cultura en la que vivían y su fe en las promesas del pacto de Dios a su pueblo para lograr la liberación de este.

Entretanto, a pesar de su tranquila vida de servicio, Mardoqueo permitió que se conociera su fe, aunque fuese solo por rehusar inclinarse delante de Amán. Quienes lo rodeaban notaron esto y le advirtieron, pero él rehusó comprometer su fe (Est. 3:3-5); y esto, seguramente, fue un testimonio para otros.

Lee Ester 6:1 al 3. ¿Qué nos dice acerca de Mardoqueo? ¿Qué lecciones podemos obtener acerca del modo en que el pueblo de Dios actúa o testifica en países extranjeros?

Mardoqueo, obviamente, seguía a Dios; no obstante, también mostraba su lealtad y sumisión a la nación soberana en la que vivía. Aunque rehusaba inclinarse delante de un hombre, era un buen ciudadano, puesto que expuso un complot contra el Rey. Si bien no podemos leer demasiado en el hecho de que, en su momento, no recibió honores por este acto, es muy posible que lo haya hecho y, luego, haya seguido su camino, sin esperar ninguna recompensa. No obstante, con el tiempo, como muestra la historia, su buena obra fue más que recompensada. Su ejemplo aquí se expresa mejor con estas palabras: “Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios” (Mat. 22:21).

Jueves 6 de agosto

CUANDO LOS GENTILES SE HICIERON JUDÍOS

Lee Ester 8. Concéntrate especialmente en el versículo 17. ¿En qué sentido se puede entender esto en términos de proclamación y testificación?

No hay dudas de que el libro de Ester no es una historia “típica” acerca de proclamación y testificación. Y, no obstante, podemos ver que algo similar a este escenario sucederá hacia el fin de los tiempos. Como resultado del edicto del Rey en favor de los judíos, “muchos de entre los pueblos de la tierra se hacían judíos, porque el temor de los judíos había caído sobre ellos” (Est. 8:17). Algunos comentadores alegan que esto no pudo haber sido una experiencia de conversión verdadera, ya que el temor y la ansiedad no deben tener lugar en la evangelización. Aunque eso es cierto, ¿quién sabe si a la larga, estas personas, cualesquiera que hayan sido sus motivos al comienzo, respondieron a la obra del Espíritu Santo, especialmente después de ver las grandes diferencias entre sus creencias y las creencias y adoración del verdadero Dios?

Lee Romanos 1:18 al 20. ¿De qué modo el concepto que aparece aquí pudo haber estado presente entre los persas, especialmente en el contexto de esta historia?

En el decreto original contra los judíos, no solo ellos debían ser matados, sino también decía que, quienes lo hacían, podían “apoderarse de sus bienes” (Est. 3:13). Y, cuando les dio permiso a los judíos para matar a sus enemigos, se les dijo que podían “apoderarse” de los bienes de estos (Est. 8:11). Sin embargo, tres veces en el libro de Ester (9:10, 15, 16) se dice específicamente que los judíos “no tocaron sus bienes”. Aunque los textos no dicen por qué no lo hicieron, el hecho de que se menciona tres veces demuestra el énfasis que se dio a este acto. Lo más probable es que se abstuvieron porque querían que se supiese que estaban actuando en defensa propia, y no por codicia.

¿Cómo podemos estar seguros de que, en nuestra proclamación y testificación, no estamos haciendo nada que lleve a otros a cuestionar nuestros motivos? ¿Por qué esto es tan importante?

Viernes 7 de agosto

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee “En tiempos de la reina Ester”, en Profetas y reyes, pp. 440-445.

“El decreto que se promulgará finalmente contra el pueblo remanente de Dios será muy semejante al que promulgó Asuero contra los judíos. Hoy los enemigos de la verdadera iglesia ven, en el pequeño grupo que observa el mandamiento del sábado, a un Mardoqueo en la puerta. La reverencia que el pueblo de Dios manifiesta hacia su Ley es una reprensión constante para aquellos que han desechado el temor del Señor y pisotean su sábado” (PR 444).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. ¿Qué paralelo podemos establecer entre el edicto contra los judíos y lo que ocurrirá en los últimos días cuando el tema de la “marca de la bestia” esté en primer plano?

  2. Tanto los judíos como los cristianos han disputado si el libro de Ester tiene derecho a tener un lugar en el canon del Antiguo Testamento. No aparecía en el Antiguo Testamento que usaba la comunidad que escribió los rollos del Mar Muerto, ni en el Antiguo Testamento de las iglesias de la antigua Turquía y Siria. El nombre de Dios no aparece en el libro de Ester, aunque hay 190 referencias al rey pagano. No hay referencias a la oración, sacrificios, templo o adoración, aunque se mencionan fiestas. Finalmente, no se menciona el énfasis del Pacto acerca del perdón y la misericordia. Y, no obstante, Dios vio apropiado incluirlo en el canon. ¿Por qué? ¿Qué poderosa lección espiritual podemos obtener de esto acerca de cómo Dios puede obrar en nuestras vidas para el bien, aun en medio de lo que parecen ser circunstancias muy difíciles?

  3. Medita en las ocasiones durante las cuales los misioneros y quienes tratan de alcanzar a otros no hablan abiertamente acerca de su identidad y su trabajo. ¿Cuáles son algunas razones válidas para que hagamos eso, especialmente en el contexto de la misión? Algunas veces, por ejemplo, los misioneros son muy cuidadosos de no decir quiénes son, especialmente en países que son hostiles a la testificación cristiana. Si tenemos la impresión de que no debemos revelar de inmediato quiénes somos, ¿de qué modo podemos hacerlo sin ser deshonestos o engañadores?

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