Lección 6 | El sábado enseñaré… | La prioridad de la promesa | Escuela Sabática | Auxiliar para el maestro

El sábado enseñaré…

Texto clave: Gálatas 3:18.

Enseña a tu clase a:

Saber: Explicar la relación entre la promesa de la salvación y la Ley.

Sentir: Sentir el contraste entre nuestra relación con Dios por medio de su promesa de gracia y nuestra relación con él mediante la Ley.

Hacer: Aceptar la promesa de gracia por medio de la fe, y al mismo tiempo beneficiarnos con la Ley.

 

Bosquejo de la lección:

 I. Saber: La promesa del Pacto

A. ¿Cómo se ve reflejado el cuidado de Dios por la Ley en su plan de justificación por la fe?

 

B. ¿Cuál es el propósito de la Ley en un sistema basado en la promesa de la gracia divina?

 

II. Sentir: Encuentros íntimos

A. ¿De qué manera el poder y el dramatismo del encuentro con Dios en el Monte Sinaí le enseñó a Israel acerca de la naturaleza de Dios?

B. ¿Cómo se compara y cómo se contrasta este encuentro con Dios con la relación íntima que tuvo con Abraham y sus promesas para él?

 

III. Hacer: El camino hacia la promesa

A. ¿Cómo podemos elegir beneficiarnos con la relación con la Ley como si fuese un espejo, un maestro y un guía hacia Cristo?

B. ¿Cómo podemos usar esta relación con la Ley para que nos ayude a desarrollar una relación más íntima con el Dador de la promesa?

 

Resumen: Nuestra salvación se basa en nuestra aceptación de la justicia y la redención realizadas por Cristo, por fe. La Ley sirve para ilustrar el carácter de Dios y para reflejar nuestros defectos, llevándonos a la única Fuente de justicia.

Ciclo de aprendizaje

Concepto clave para el crecimiento espiritual: La lección de esta semana busca ayudarnos a entender el rol de la Ley, la “ley del amor”. La gracia divina se manifiesta en nuestra habilidad para practicar esta ley en nuestra experiencia de fe.

 

{1: ¡Motiva!}

  • Solo para los maestros: Un buen ejercicio de pensamiento o discusión que la clase podría realizar es reflexionar en la razón por la que Pablo pasa tanto tiempo distinguiendo entre el papel de la fe en la salvación y el papel de la Ley. Concéntrense en el contexto cultural de esa época para dilucidar aún más por qué los gálatas necesitaban instrucciones respecto del papel de la fe y de la Ley en la salvación, y la lección que Pablo está intentando impartir.

Actividad y diálogo inicial: Gracias a la lectura de la Biblia y el seguimiento de la historia del pueblo judío, sabemos que la Ley, tanto moral como ceremonial, era esencial para su cultura y estaba estrechamente ligada a su fe en la venida del Mesías. En Éxodo leemos que Dios les dio la Ley, así como instrucciones acerca de qué tribus y personas deberían cargar con la responsabilidad del liderazgo y el cumplimiento de esas leyes, tanto en la práctica como en la supervivencia de ellas. Sin embargo, ¿no resulta interesante que Jesús haya tenido tan poco que ver con los líderes “religiosos” establecidos en esos días, los rabinos, los escribas, los saduceos, los fariseos y demás, siendo que eran los mismos líderes que estaban concentrados en la preservación de la Ley?

Considera: Podemos discernir, al ver la falta de relación de Jesús con estos líderes, que la ley en la que ellos estaban concentrados no era la ley acerca de la cual Jesús estaba preocupado. Los fariseos y los saduceos buscaban la “aceptación” de los estándares, y cuando había personas que no estaban en conformidad con la Ley estaban listos para juzgar y castigar a los ofensores (Juan 8:1-11). Jesús y la ley que le preocupaba a él tenían que ver con pocas de las cosas que la iglesia establecida en esos días buscaba preservar. ¿Por qué sucedía esto?

 

{2: ¡Explora!}

  • Solo para los maestros: En las comunidades de la fe donde la interpretación y la práctica de la “Ley” se aleja de la “ley del amor” de Dios en dirección a leyes humanas y sistemas legales, se da una cultura legalista. Gracias a la lectura de la Biblia, sabemos que la cultura religiosa en la que nació Jesús se había vuelto legalista aunque, en principio, la religión judía estuvo siempre orientada a la gracia. Vemos evidencias de que esta cultura legalista continuó a lo largo de toda la vida de Jesús y después de su muerte también. Fue necesario que Pablo enviara su carta a los gálatas en una búsqueda desesperada por redireccionar el énfasis hacia el evangelio; es decir, que somos salvos por gracia por medio de la fe, y que la Ley de Dios es una “ley de amor y gracia”. Quizás el punto hasta el cual llegamos al luchar con los conceptos establecidos en Gálatas, específicamente el papel de la fe y de la Ley en la vida de los creyentes, refleje que nosotros muy a menudo también, así como sucedía en los días de Jesús, necesitamos reorientar nuestros pensamientos.

 

Comentario de la Biblia

Para poder apreciar completamente qué quiere transmitir Pablo con su mensaje referente al papel y la relación entre la fe y la adhesión a la Ley, es aún más importante definir la ley en cuestión.

El hecho de ver el contexto cultural dentro del que Pablo escribe nos puede ayudar a identificar la ley a la cual está haciendo referencia, y la ley de la que no está hablando.

En un tiempo en que parecía que todo el mundo estaba adoptando la cultura griega, se levantó un grupo de judíos preocupados por preservar sus tradiciones culturales y religiosas. Los saduceos creían que solo los cinco libros de Moisés (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio) tenían autoridad, y estos hombres estaban interesados en preservar la adhesión a las leyes establecidas en esos libros. Los fariseos estaban interesados en preservar las tradiciones judías y particularmente la ley de Moisés, para la cual habían desarrollado aplicaciones de la Ley a cuestiones cotidianas. Resulta interesante, entonces, notar que el fariseo más famoso de toda la Biblia, aunque pocas personas se den cuenta de que eso es lo que una vez había sido, fue el apóstol Pablo (Fil. 3:5). ¿Quién mejor que él para escribir las cartas bíblicas, como Gálatas, que buscaban cambiar el razonamiento perpetuado por las enseñanzas de los fariseos y de otros grupos similares que tenían la idea fija de aplicar rigurosamente la Ley a todas las facetas de la vida en la sociedad?

El desafío de los fariseos y los saduceos, y cómo su historia es instructiva para esta lección, es que la ley que se encontraba en la raíz de su interés incluía, entre otras cosas, la misma ley en la que estamos interesados y que valoramos: los Diez Mandamientos. Es de suma importancia, entonces, aprender de los errores que ellos cometieron al pervertir la misma Ley de Dios que, abiertamente, anunciaban sostener. Cuando Jesús estuvo en la Tierra, reservó sus palabras más duras para ellos.

Es importante recordar que la Ley de Dios deriva de la naturaleza del carácter y del código moral perfecto de Dios. La Ley de Dios es universal, trascendente e inspirada para exhortarnos a vivir completamente a la sombra de su gracia. La Ley de Dios está allí para instruirnos y guiarnos con respecto a cómo acercarnos a Dios, y cómo obtener una comprensión más rica y profunda de su amor. Como dice Pablo en Gálatas 5:14, la Ley se resume en un punto: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” (NVI). Tener la Ley de Dios en medio de tu corazón significa tener amor en tu corazón (Sal. 40:8). Una comunidad de fe que tiene la Ley de amor en su corazón no puede nunca ser legalista en el sentido humano. Además, la confianza en Dios y la concentración en su don de vida para nosotros no puede hacer nada sino embargarnos de amor por los demás, mostrando naturalmente cómo la fe lleva a la Ley de amor en nuestro corazón.

 

Considera: ¿De qué manera el hecho de analizar el mensaje de Pablo en Gálatas 3, dentro del contexto cultural y religioso de esa época, arroja luz acerca de la relación entre la fe y la observancia de la Ley? ¿Cómo funciona la Ley en nuestro crecimiento en la gracia de Dios, del que resultan los frutos del Espíritu mencionados en Gálatas 5:22, el primero de los cuales es el amor, seguido por el gozo, la paz, la paciencia, la benignidad, la bondad, la fe, la mansedumbre y la templanza?

 

{3: ¡Aplica!}

  • Solo para los maestros: El estudio de la lección utilizó la metáfora de la Ley como microscopio, para que podamos ver mejor nuestros pecados. Anima a la clase a analizar cómo se puede utilizar la Ley de diferentes formas; por ejemplo, formas que nos ayuden a concentrarnos en el hermoso carácter de Dios y formas en que la Ley nos puede ayudar a representar principios divinos en nuestra vida. Incentiva a tus alumnos a adaptar nuevas formas de pensar respecto de la Ley, ya que lo que enfatizamos y en lo que nos concentramos se traduce en formas de actuar y vivir de las que ni siquiera somos conscientes. Como dice Hebreos 12:2: “Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe” (NVI). Concentrarnos en el hermoso carácter de Dios nos ayuda a representar los principios que él estableció al vivir la Ley.

 

Preguntas para reflexionar:

  1. ¿De qué manera el hecho de comprender el contexto de la cultura religiosa en el Nuevo Testamento ayuda a esclarecer lo que Pablo les está diciendo a los gálatas en el capítulo 3?

  2. ¿Por qué Gálatas 3 sigue siendo tan relevante hoy, particularmente a la luz del hecho de que el tema fe versus obras es un punto de diálogo y discusión continuo en las comunidades de la fe?

 

{4: ¡Crea!}

Muchos de nosotros, en la privacidad de nuestro corazón, nos sentimos juzgados ya sea por los demás o por nuestros propios criterios internos respecto de las formas en que fallamos en guardar la Ley de Dios. ¿Cómo nos ayuda a reorientar nuestra mente y nuestro corazón la lección que Pablo comparte en Gálatas? ¿De qué modo el hecho de reorientar nuestra fe en Dios, en su gracia, mediante el don perfecto y el hermoso carácter de Jesús, puede suavizar nuestro corazón con respecto a nuestros propios fracasos y los de los demás? ¿Cómo podemos nosotros, tomando de ese espíritu de perdón y gracia, reorientar nuestra vida para vivir realmente nuestro llamado supremo a ser hijos e hijas de Dios solo por gracia, por medio de la fe, viviendo una vida que concuerde con la Ley de Dios y que produzca todos los frutos del Espíritu?

  1. ¿Qué puedes hacer, primero en tu propia vida y luego dentro de tu familia, dentro de tu círculo de amigos y finalmente en tu comunidad de fe, para reorientar el énfasis de las conversaciones y las actividades hacia una experiencia con Dios basada en la fe (en oposición a una experiencia basada en las obras)?

  2. En segundo lugar, si nuestra comprensión de la Ley de Dios en la actualidad está alineada con las aplicaciones legales humanas, ¿cómo podemos enfocar la comprensión de la Ley como si fuera una ley de amor? ¿Cómo se puede trasladar eso a las iglesias, las escuelas y a otras comunidades, de manera que podamos elevar a los demás al concentrarnos en la oportunidad de tener felicidad y paz (para nosotros y otros) mediante la Ley de amor?

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