Lección 2 | El Gran Conflicto | Escuela Sabática | El libro de Job | Cuarto trimestre 2016

4

Lección 2 | El Gran Conflicto | Escuela Sabática | El libro de Job | Cuarto trimestre 2016


Sábado 1º de octubre

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Job 1:1-5; Job 1:6-12; Zacarías 3:2; Mateo 4:1; Ezequiel 28:12-16; Romanos 3:26; Hebreos 2:14.

PARA MEMORIZAR:

“Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es este un tizón arrebatado del incendio?” (Zac. 3:2).

“DISPERSAS A LO LARGO DE LAS PÁGINAS del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento, se encuentran muchas referencias y alusiones a una guerra constante entre Dios y Satanás, entre el bien y el mal, tanto en el nivel cósmico como en el personal. Al comparar estos pasajes, armaremos un collage con sus visiones individuales, para formar un vitraux de verdad a través del cual podremos percibir todo el mensaje de las Escrituras con mayor claridad de la que podríamos tener de otra manera” (TTA 1.085).

El Gran Conflicto es un eje que nos ayuda a entender mejor “el mensaje total” de la Biblia; en especial, el plan de salvación. Aunque es más visible en el Nuevo Testamento, también aparece en el Antiguo Testamento. Y en ninguna parte de este hay una vislumbre más clara de Satanás y el conflicto, y de cómo afecta nuestra vida aquí, que en Job.

Esta semana veremos la verdad más amplia que está detrás de esta realidad inmediata que es el foco principal en Job. Y, aunque nuestras vidas e historias sean diferentes de la de él, tenemos una cosa en común: como Job, todos estamos involucrados en este gran conflicto.

Domingo 2 de octubre

UN PEQUEÑO CIELO EN LA TIERRA

El libro de Job comienza con un tono relativamente positivo. Al menos desde la perspectiva terrenal, vemos a un hombre bendecido de muchas maneras.

Lee Job 1:1 al 4. ¿Qué revelan estos textos sobre el tipo de vida que llevaba Job? ¿Cuáles eran los aspectos positivos de la existencia de Job?

Ciertamente, parece que Job lo tenía todo, incluyendo un carácter justo. El término traducido en Job 1:1 como “perfecto” viene de una palabra que puede significar “completo”, o “lleno de integridad”. La palabra para “recto” significa “derecho”, y puede implicar la idea de caminar sobre un sendero derecho. Es decir, el libro comienza con una escena casi edénica, que describe a un hombre rico, fiel e íntegro, que tenía todo.

No obstante, tenía todo en un mundo caído.

Lee Job 1:5 y 6. ¿Qué revelan estos textos acerca de la realidad del mundo caído en el que vivía Job?

“[Job] temía que sus hijos y sus hijas hubieran podido desagradar a Dios en medio de sus fiestas. Como fiel sacerdote de la familia, ofrecía sacrificios por cada miembro de ella. Conocía el carácter ofensivo del pecado, y el pensamiento de que sus hijos pudieran haber olvidado las demandas divinas lo encaminaba a Dios como intercesor en favor de ellos”.–“Comentarios de Elena G. de White” (CBA 3:1.158).

Claramente, Job vivía en buenas condiciones, al menos tan buenas como es posible en este mundo. Sin embargo, por más edénica que sea presentada la escena –un hombre con una vida plena, una familia grande, un nombre conocido y muchas posesiones–, la vida todavía es vivida en un planeta caído, sumergido en el pecado; por lo tanto, como pronto lo descubriría Job, viene con todos los peligros que la existencia aquí trae consigo.

¿Qué cosas buenas tienes en tu vida en este momento? ¿De qué forma puedes aprender a tener siempre una actitud de gratitud por ellas?

Lunes 3 de octubre

UN CONFLICTO CÓSMICO

El libro de Job comienza sobre la Tierra, en un lugar de paz y tranquilidad.

Sin embargo, en el versículo 6 del primer capítulo, cambia la ubicación. En forma instantánea, vemos un aspecto muy diferente de la realidad, algo que los humanos no percibimos a menos que sea por revelación divina. Y es interesante: este otro aspecto de la realidad, el cielo, no parece ser tan tranquilo y pacífico como la escena que se describe en la Tierra, por lo menos del modo en el que aparece aquí en el primer momento.

Lee Job 1:6 al 12. Aunque estudiaremos estos textos en detalle más adelante, ¿qué sucede aquí? ¿En qué sentido presenta un contraste con lo que le sucede a Job sobre la Tierra?

Estos pocos versículos contienen mucho. Revelan aspectos de nuestro universo que nuestros telescopios espaciales no detectan y que la ciencia humana ni siquiera comienza a explorar. No obstante, también dan a conocer un conflicto cósmico. En este pasaje no accedemos a una conversación tranquila y pacífica. Dios habla acerca de Job con cierto orgullo (para usar un término humano), como un padre orgulloso de su hijo. En contraste, Satanás se burla de lo que Dios dice acerca de Job. “Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde?” (Job 1:9). Uno casi puede oír el tono sarcástico y burlón de Satanás cuando habla.

Aunque el texto no dice, explícitamente, que esta confrontación ocurrió en el cielo, seguramente fue allí. Y tenemos a este ser creado, un ángel, parado ante Dios en el cielo, lanzándole un desafío en el rostro, ante otros “hijos de Dios”. Es difícil imaginarse a alguien hablándole así a un dirigente mundial, pero allí tenemos a un ser que lo hace ante Dios mismo. ¿Cómo puede suceder esto?

La respuesta aparece en toda la Biblia, en diversos lugares y de diferentes maneras. Se presenta como “el Gran Conflicto”, y es un concepto poderoso, que no ayuda a entender no solo el libro de Job, sino también toda la Biblia, y su explicación de la triste historia del pecado y el dolor sobre la Tierra. Y, más importante aún: nos ayuda a comprender mejor lo que Jesús hizo por nosotros en la Cruz a fin de resolver el problema del pecado y el sufrimiento sobre este planeta.

Martes 4 de octubre

EL CONFLICTO SOBRE LA TIERRA

El libro de Job descorre un velo, y revela una dimensión de la existencia que nuestros ojos, oídos y filosofías mundanas nunca nos podrían mostrar: estos versículos nos muestran cuán limitados son aquellos cuando se trata de comprender el cuadro más grande. A su vez, este libro revela un conflicto entre Dios y ese otro ser, Satanás; y aunque en el libro de Job el Conflicto primero se presenta tal como que ocurre en el cielo, rápidamente se traslada a la Tierra. Por toda la Biblia encontramos textos que señalan este conflicto continuo, que también nos involucra a nosotros.

Lee los siguientes textos. ¿De qué modo revelan la realidad de un conflicto que se libra aquí sobre la Tierra, con poderes sobrenaturales malignos?

Gén. 3:1-4

Zac. 3:2

Mat. 4:1

1 Ped. 5:8

1 Juan 3:8

Apoc. 12:9

Estos textos son apenas una pequeña muestra de muchos otros que señalan, explícita o implícitamente, a un diablo literal, un ser sobrenatural con intenciones malignas. Aunque muchas personas consideran la idea de Satanás como un mito primitivo, con un testimonio bíblico tan claro es posible no caer en este engaño.

¿Cuáles son algunas maneras en que hoy ves la realidad de la obra de Satanás en nuestro mundo? ¿Cuál es nuestra única protección?

Miércoles 5 de octubre

JOB COMO UN MICROCOSMOS

Las escenas iniciales del libro de Job nos muestran algunos puntos vitales. Primero, revelan la realidad de otra dimensión más allá de lo que podemos conocer, una dimensión superior con seres celestiales diferentes de Dios. Segundo, muestran cuán interconectada está nuestra vida terrenal con el ámbito celestial: lo que ocurre aquí sobre la Tierra no está desconectado de los seres celestiales. Tercero, revelan un conflicto moral en el cielo, que está relacionado con lo que ocurre en nuestro mundo.

Es decir, estos primeros versículos son una miniatura del Gran Conflicto mismo. Ellos muestran la forma en que este Conflicto, a escala cósmica, se manifestó en la vida de un hombre, Job. Y, como veremos, los temas involucrados nos incluyen a todos.

En el libro de Job se ve a Satanás enfrentando a Dios. Lo que no muestra es cómo comenzó todo esto. ¿De qué modo los siguientes versículos nos ayudan a comprender algo acerca del Gran Conflicto? Isa. 14:12-14; Eze. 28:12-16; 1 Tim. 3:6.

Elena de White habla acerca de la “ley del amor” como el fundamento del gobierno de Dios. Ella notó que, por cuanto Dios no quiere una “obediencia forzada”, “otorgó […] libre albedrío” a todas sus criaturas morales. Sin embargo, “hubo uno que pervirtió la libertad que Dios había otorgado a sus criaturas. El pecado se originó en aquel que, después de Cristo, había sido el más honrado por Dios, y que era el más exaltado en poder y en gloria entre los habitantes del cielo” (PP 12, 13). Luego, cita los textos de Isaías y Ezequiel para describir la caída de Satanás.

El concepto vital aquí es la “ley del amor” y la realidad del libre albedrío. La Biblia dice que Satanás se enorgulleció a causa de su esplendor y belleza. Por qué sucedió esto, no lo sabemos; debe ser parte de lo que 2 Tesalonicenses 2:7 llama el “misterio de la iniquidad”, algo que está estrechamente vinculado con la Ley de Dios, con el fundamento de su gobierno. El punto es que, cuando se introduce el personaje de Satanás en Job, su caída ya había ocurrido y el conflicto que había iniciado estaba en plena actividad.

¿Cuáles son algunas elecciones importantes que afrontas en este momento, y qué promesas bíblicas puedes reclamar para asegurarte de tomar las decisiones correctas?

Jueves 6 de octubre

RESPUESTAS EN LA CRUZ

El libro de Job plantea muchos temas importantes, pero son muchos los que no reciben allí respuesta. Es necesario el resto de la Biblia para comprenderlo, y aun así “vemos por espejo, oscuramente” (1 Cor. 13:12).

Como vimos antes, el libro de Job no dice nada acerca del modo en que se inició la rebelión de Satanás. Además, no aclara de qué forma Satanás sería derrotado definitivamente en el Gran Conflicto. A pesar del rol principal que tiene Satanás en la historia de Job, después de aparecer dos veces (Job 1:6-12; 2:1-7), no vuelve a estar presente en el relato. Sencillamente, se desvanece; aun cuando la destrucción que él causó permanece, el resto del libro ni siquiera lo menciona. En cambio, casi toda la narración que sigue habla de Dios. Y esto tiene sentido porque, en definitiva, el libro de Job trata de Dios y cómo realmente es él.

No obstante, la Biblia no nos deja sin respuesta a la pregunta sobre la derrota de Satanás en el Gran Conflicto, pues, en el centro de esa derrota, está la muerte de Jesús en la Cruz.

¿De qué modo los siguientes textos ayudan a explicar que lo que Jesús hizo conducirá a la finalización del Gran Conflicto? Juan 12:31, 32; Apoc. 12:10-12; Rom. 3:26; Heb. 2:14.

En la Cruz, Satanás fue expuesto al universo como lo que es: un asesino. Los que conocieron a Jesús cuando reinaba en el cielo debieron de haber quedado atónitos al verlo tan degradado por los secuaces de Satanás. Ese es el “juicio” sobre Satanás del que habló Jesús en Juan 12. Recién en la Cruz, cuando el Salvador murió por los “pecados de todo el mundo” (1 Juan 2:2), pudo el cielo proclamar que la salvación ahora ha venido. En ese momento, la promesa divina, hecha antes de que comenzara el mundo (2 Tim. 1:9), llegó a ser una realidad. Por causa de su muerte en nuestro favor, Cristo puede ser “el justo, y el que justifica al que es de la fe Jesús” (Rom. 3:26). Es decir, en la Cruz, refutó las acusaciones de Satanás de que Dios no podía cumplir la Ley (ser justo) y, al mismo tiempo, salvar a los que la habían quebrantado (ser quien justifica). Después del Calvario, el destino de Satanás estaba sellado.

¿De qué forma podemos aprender a regocijarnos, aun en medio de pruebas que afrontamos ahora, en el Gran Conflicto, por lo que Cristo hizo por nosotros en la Cruz?

Viernes 7 de octubre

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: El concepto de una lucha entre el bien y el mal se encuentra en muchas culturas. La idea ha persistido a través de los milenios, y a menudo se expresó en mitos. Hoy, por causa de la influencia de la Alta Crítica y el racionalismo modernista, muchos cristianos niegan la realidad de un diablo literal y de ángeles malos. Argumentan que estos fueron, sencillamente, símbolos culturales del mal humano y el mundo natural. Desde nuestra perspectiva como adventistas, es difícil imaginar cómo alguien puede encontrarle sentido a la Biblia sin creer en la realidad del diablo y de sus ángeles.

No todos los cristianos han caído en ese engaño que niega la realidad de este conflicto cósmico entre las fuerzas sobrenaturales del bien y del mal. Un erudito evangélico llamado Gregory Boyd ha escrito mucho sobre la realidad de una batalla muy larga (pero no eterna) entre Dios y Satanás. En su libro God at War [Dios en guerra], Boyd escribió: “La Biblia, de principio a fin, presupone seres espirituales que existen ‘entre’ la humanidad y Dios, y cuya conducta afecta significativamente la existencia humana, para mejor o para peor. De hecho, precisamente esa concepción, alego en esta obra, está en el centro de la cosmovisión bíblica”.–Gregory A. Boyd, God at War, p. 11. ¡Qué correcto es esto!

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. ¿Qué otros textos hablan de Satanás y otros poderes demoníacos? ¿Qué se pierde si se los interpretan como meros símbolos del lado oscuro de la humanidad?

  2. Nicolás Maquiavelo, un escritor florentino del siglo XVI, dijo que era mucho mejor para un gobernante ser temido por sus súbditos que ser amado por ellos. En contraste, Elena de White escribió: “Aun cuando quedó resuelto que Satanás no podría permanecer por más tiempo en el cielo, la Sabiduría infinita no lo destruyó. En vista de que solo un servicio de amor puede ser aceptable por Dios, la sumisión de sus criaturas debe proceder de una convicción de su justicia y benevolencia. Los habitantes del cielo y de los demás mundos, no estando preparados para comprender la naturaleza ni las consecuencias del pecado, no podrían haber reconocido la justicia y la misericordia de Dios en la destrucción de Satanás. De haber sido este aniquilado inmediatamente, aquellos habrían servido a Dios por miedo más bien que por amor” (CS 552). ¿Por qué quiere Dios que lo sirvamos por amor y no por temor?

Comments

comments

También podría gustarte Más del autor

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.