Lección 14 | Miércoles 27 de septiembre 2017 | Solo en Cristo | Escuela Sabática Joven

MIÉRCOLES 27 SEPTIEMBRE
SOLO EN CRISTO
Cómo hacer | Rom. 12:1-12; Gál. 6:14.
Imagina por un momento que estás atrapado en una casa que se incendia. Las llamas te rodean y estás completamente atrapado. Entonces te das cuenta de que en unos pocos minutos tendrás el mismo destino que la casa ardiente en la que te encuentras. En ese momento experimentarías una sensación abrumadora de desesperación, y entenderías que no hay nada que puedes hacer para salvarte a ti mismo. Sin embargo, justo cuando parecía que no quedaba ni un rayo de esperanza, un bombero irrumpe por la puerta, te levanta y te lleva afuera, a un lugar seguro. Ahora imagina esto: apenas ese bombero te lleva afuera y estás seguro, en lugar de agradecerle por salvarte la vida comienzas a contar les a los demás todas las cosas que hiciste dentro de la casa para mantenerte con vida. Imagina lo tonto que sonaría esto para quienes te rodean…
Este ejemplo es, probablemente, la forma en que Pablo describiría la salvación que Jesús nos dio a todos al sacrificarse en la cruz. Pensar que hicimos alguna cosa para salvarnos a nosotros mismos es contrario a todo el mensaje del evangelio. Pablo quería dejar totalmente en claro que no tenía nada en qué gloriarse, excepto en la cruz de Jesús, de la cual obtuvo su salvación.
Entonces, ¿cómo podemos evitar gloriarnos de cualquier otra cosa que no sea la cruz de Jesús? Aquí presentamos algunas ideas:
Recuerda que la salvación viene solo de Cristo. No hay nada que podamos hacer o no hacer para obtener una posición más elevada ante Dios. Si aceptamos el regalo gratuito de la vida eterna que nos da el Señor Jesús, todos estamos en las mismas condiciones.
Recuerda que todas las cosas buenas vienen de Dios. Nos solemos gloriar porque creemos que hicimos algo que merece reconocimiento. Pablo, en esos momentos, se dio cuenta de que si había algo bueno en él no vino de sí mismo, sino de Cristo, que vivía en él (Gál. 2:20).
Recuerda de dónde salimos. A menudo, el momento en que podemos ver con mayor claridad la mano de Dios en nuestra vida es cuando miramos atrás, a lo que era nuestra vida antes de que él llegara y la cambiara. En esos momentos, muchas veces dejamos de ver cuán lejos hemos llegado, y vemos cuán lejos nos ha traído Cristo.
Para pensar y debatir
¿Cuál es el peligro de gloriarnos en cualquier otra cosa que no sea la cruz de Jesús?
¿Qué ejercicio práctico puedes realizar cada día para mantener el foco fuera de ti, y mantenerlo solo en Cristo?
Harrison Chokka, Edmonton, Alberta, Canadá

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