Lección 12 | Miércoles 20 de diciembre 2017 | Consejos para someter el mal | Escuela Sabática Joven

MIÉRCOLES 20 DE DICIEMBRE
CONSEJOS PARA SOMETER EL MAL
Cómo hacer | Romanos 12:3
Una de las lecciones que podemos aprender de Romanos 12:3 es la virtud de la humildad entre los cristianos. Si estamos convencidos de nuestros pecados, seremos humildes y tendremos un corazón contrito. En la versión Nueva Versión Internacional, se menciona la palabra humildad 19 veces. Las palabras humilde y humillado se mencionan 16 y 23 veces respectivamente. La humildad saca a la luz nuestra verdadera valoración como cristianos en cualquier posición en la que Dios nos pone. “Humíllense delante del Señor, y él los exaltará” (Santiago 4:10).
Ya sea que estemos en el frente de batalla o en segundo plano, no deberíamos caer en la au- toexaltación o en buscar tener reputación. En lugar de eso, deberíamos considerarnos vacíos e invitar a Cristo a llenar ese vacío. Dios nos ha conferido diferentes talentos y dones para que glorifiquemos su nombre. Cuando somos humildes podemos reconocer que nosotros (y todo en nuestra vida) le pertenecemos a Dios. Cuando sucede eso, adquirimos belleza interior y un alma noble que valora el progreso espiritual.
No obstante, hay obstáculos que nos dificultan ser humildes. Uno de esos obstáculos es el orgullo. Cuando tenemos una estima demasiado grande por nosotros mismos, la humildad nos deja, y comenzamos a vernos como los mejores en todo. En esa situación podríamos pisotear los derechos de los débiles y quebrantar la paz. Los jefes pueden ser despectivos y los empleados arrogantes. Podemos sospechar de los demás y volvernos implacables. Básicamente, el orgullo obstruye el desarrollo espiritual y moral.
Otro obstáculo que nos impide ejercer la humildad es la complacencia. Esta condición crea un ambiente frío en el que nada espiritual puede crecer. La autosatisfacción endurece nuestros corazones al hacernos pensar que somos capaces de vencer cualquier situación por nuestros propios medios. Por lo tanto, ¿cómo podemos aprender humildad y pensar de manera sensata? Prueba con lo siguiente:
Medita en las promesas de Dios. Cuando comulgamos con Cristo, su presencia entrará a nuestros corazones para guiarnos en conocimiento, justicia y amor. Meditar en el poder y el amor de Dios elimina los celos, la jactancia, el orgullo, la seguridad en uno mismo y la complacencia. Cuando pensamos en Dios aprendemos a ser humildes.
Considera el cuerpo social. El cuerpo social se refiere a la comunidad a la que pertenecemos. Todos necesitamos de otros para trabajar de manera efectiva. Ninguna persona, ninguna clase social es o será capaz de permanecer por sí sola. Trabajar juntos por Cristo es una manera de que mostremos su imagen como iglesia o comunidad.
Considera tus dones como regalos de Dios. Deberíamos reconocer los dones que Dios nos ha concedido. Al hacer esto, nos entregamos a un Poder mayor a nosotros, y esto genera humildad. “Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo” (1 Pedro 5:6).
Para pensar y debatir
¿Cuáles son los frutos de la humildad? ¿De qué manera adoptar la virtud de la humildad nos ayuda a luchar contra el mal?
¿Cómo podemos permanecer humildes ante Dios como iglesia?
Samuel Ochieng’, Homa Bay, Kenia

Compartir

Recomendado

Comentarios de Facebook

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*