Lección 11 | Jueves 15 de marzo 2018 | Admítelo y actúa sabiamente | Escuela Sabática Joven

JUEVES 15 DE MARZO
ADMÍTELO Y ACTÚA SABIAMENTE: UNA PERSPECTÍVA BÍBLICA
OPINIÓN – PROVERBIOS 14:15; MATEO 6:33; LUCAS 14:27-30; 1 TIMOTEO 6-8
Como cristianos, tenemos que administrar nuestro dinero sabiamente. La Biblia es muy clara en cuanto a que los cristianos no pueden servir a Dios y al dinero (Mateo 6:24). La manera en que gastamos nuestro dinero refleja a quién servimos.
Primero lo primero. El dinero para el diezmo y las ofrendas se debería separar antes de comenzar a gastarlo en otra cosa (Mateo 6:33). El mundo encuentra realización en las cosas materiales, pero la relación de los cristianos con Dios debería ser reflejada en la manera en que gastamos nuestro dinero (Proverbios 27:19).
Podemos encontrarnos en deudas enteramente por decisión propia, o por circunstancias fuera de nuestro control. Algunos ejemplos son los préstamos educativos, pérdida de trabajo, enfermedad prolongada, o la muerte de un ser amado. En todas las circunstancias, uno debe asumir la responsabilidad por la situación, y pagar la deuda. Es importante que el cristiano ordene su vida, admita la realidad de la situación y adopte medidas correctivas. No debiéramos dar excusas o culpar a otros por las decisiones que nosotros tomamos, y no debiéramos dejar de lado las deudas (Salmo 37:21). Si lo hacemos, desacreditamos el nombre del Dios a quien profesamos servir. Cuando no devolvemos lo que debemos, negamos nuestra fe y eso puede obstaculizar que otras personas acepten la verdad que profesamos creer. Tenemos que encomendar nuestras finanzas a Dios en oración y, como iglesia, no debiéramos juzgar sino mostrar amor a quienes se encuentran adeudados, ofrecerles consejos, dirección y guiarlos a organizaciones que se dedican a tratar asuntos de deudas (Romanos 15:1).
Los cristianos siempre estaremos en deuda con nuestro Señor Jesucristo, quien tomó nuestro lugar en la cruz y pagó con su muerte el precio de nuestros pecados. Debemos llevar una vida que sea agradable a él, como forma de expresar nuestro aprecio por lo que ha hecho por nosotros.

PARA PENSAR Y DEBATIR
¿Es más fácil separarnos del dinero cuando lo gastamos en algo para nosotros que en darlo para el avance de la obra de Dios?
¿Sientes que el hecho de pagar una deuda parece ser urgente y prioritario por sobre devolver el diezmo?
Cuando no devolvemos el diezmo, se acumula en una deuda, ¿quiere Dios que le devolvamos una suma mayor para compensar por lo que no devolvimos antes?
¿Qué estilo de vida predomina en las personas que están abrumadas por las deudas? ¿Está ese estilo de vida en armonía con el plan de Dios para ellos?
Itumeleng Osupeng, Reading. Berkshire. Reino Unido.

Compartir

Recomendado

Comentarios de Facebook

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*