¡No! En realidad, é! dijo más que eso. Él dijo: -¿Cómo podría pecar contra Dios? José sabía que hacer lo que le pedía esta mujer era malo. Estaría pecando y entristecería a Dios. Pero la esposa de Potifar no se dio por venci­da. Cada día, ella le pedía a José que lo hiciera, y cada día él se rehusaba. Cuando ella se dio cuenta de que José no iba a hacer lo que ella quería, decidió vengarse. -Quiero estar a solas contigo -le dijo a José. Otra vez José dijo: -No. Mientras se daba vuelta para irse, ella lo tomó de su túnica, quitándosela. S n je d e s recordar la última vez que alguien te C a pidió que hicieras algo que sabías que no era correcto? ¿Qué hiciste? ¿Te acordaste de lo que te enseñaron en tu casa o en la iglesia acerca de vivir por Jesús? ¿Te ayudó eso a elegir el camino correcto? José se acordó de que el Dios de su familia estaba con él y lo ayudaría. Cuando José fue vendido por sus hermanos, pudo haberse visto tentado a olvidarse de Dios; pudo haber pensado que Dios no debiera haber permitido que fuera enviado tan lejos. Pero entonces sus pensamientos se volvieron hacia su hogar y lo que su padre le había ense­ñado acerca de Dios. Él le había enseñado que Dios siempre cumple sus promesas. José decidió entregarse completamente al Dios de su padre, y Dios lo bendijo. La Biblia dice: “Mas Jehov estaba con José” (Gén. 39:2)

Recomendado

Comentarios de Facebook

Comentarios

Category:

Menores, Primarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*