Lección 1 | Joven | Pablo: Apóstol a los gentiles | Escuela Sabática | El evangelio en Gálatas

Del 24 al 30 de junio

Pablo: Apóstol a los gentiles

“Al oír esto, se apaciguaron y alabaron a Dios diciendo: ‘¡Así que también a los gentiles les ha concedido Dios el arrepentimiento para vida!’ ” (Hech. 11:18).

SÁBADO 24 JUNIO

NO DEL HOMBRE, SINO DE LA LUZ

Introducción 11 Cor. 11:1; Gál. 1:1

Me era difícil creer que hacía un año me había parado ante mi iglesia para compartir cómo Dios me había liberado de la adicción al entretenimiento. Pero ahora mi iglesia estaba en un país árabe, ¡a miles de kilómetros de mi hogar!

Si me hubiesen dicho doce meses antes que esta sería mi realidad, habría pensando que estaban dementes. ¿Cómo era posible que una joven cristiana con un trabajo estable, muchos amigos y actividades de la iglesia (pero que no podía pasar 24 horas sin mirar una película) dejara todo, se despidiera de todos, y fuera a servir a un pueblo que no conocía, con un mensaje que descubrió y que ardía en su corazón?

De pie, detrás del púlpito, recordé la vida de Pablo. Podía entender un poquito de lo que él vivió. Ahora me sentía muy diferente de quien había sido hacía un año; no tanto debido a las circunstancias, sino a cómo Jesús se había vuelto mi TODO. Ahora veía el mundo de manera diferente. ¡Y cómo deseaba que el mundo pudiera ver lo que yo estaba viendo!

¿Qué haces cuando Dios detiene tu tren y te pide que saltes de él y tomes la dirección opuesta? ¿Miras la Luz del mundo y la sigues, incluso si te deja ciego por un tiempo? ¿Cómo logras que las personas de las que una vez te burlabas crean que ahora estás con ellas?

Pablo tenía razones personales y sociales para perseguir a los cristianos. Todo su “mundo” lo apoyaba. Luego de que la Luz se le cruzara en el camino, Pablo perdió la vista física para ganar sabiduría celestial; perdió su mundo para ganar a Cristo. Hasta arriesgó perder la Iglesia, con tal de poder preservar la verdad.

Quizá sientas lo mismo que yo, que aún no eres tan parecido al extraordinario Pablo. Pero oro para que pases de página conmigo, y lo sigamos juntos en este camino, así como él siguió a Cristo, nuestro Señor y Salvador (1 Cor. 11:1).

Al profundizar en temas teológicos esenciales durante este trimestre, aprendiendo más sobre la libertad de la salvación en el Señor Jesús, sobre la pureza de la verdad y el poder del Espíritu para producir un cambio maravilloso, mantengámonos observando la LUZ. Que Dios nos haga a todos “ciegos” a la oscuridad del pecado y nos dé nuevos ojos que amen, en cualquier lugar donde nos envíe como sus embajadores (Efe. 6:20).

DOMINGO 25 JUNIO

CONOCER A DIOS DE MANERA ÍNTIMA

Logos | Zac. 7:3,11,12; Gal. 1:6, 7.

En los capítulos 6 al 8 de Zacarías, se percibe que el pueblo de Dios por fin aprendió de las pacientes reprensiones de Dios, por las que ellos perdieron su soberanía como nación y un yugo extranjero los agobió. Y aquí observamos a un pueblo cansado de hacer las cosas por el camino difícil, buscando de todo corazón conocer la voluntad de Dios. Podemos ver esto en la pregunta que plantean en Zacarías 7:3 para entender mejor la voluntad de Dios en cuanto a los días de ayuno que habían aprendido de la tradición (en el mejor de los casos).

Dios resume el problema, que es muy parecido al de los gálatas. También resume la solución, que también se puede aplicar a la iglesia de Galacia. El problema en ambos casos parece estar arraigado en 1) la práctica de considerar la tradición y la teología popular del liderazgo eclesial como la autoridad última, que solamente tiene la Palabra de Dios; y 2) el cambio gradual: del conocimiento íntimo de Dios, hacia una espiritualidad nominal, como se menciona en Zacrías 7:11 y 12. Recibimos en nuestros corazones y mentes la marca de Dios (su carácter de amor incondicional) cuando traemos a nuestra vida al Jesús viviente, logramos una intimidad que se logra gracias a este conocimiento.

Dios tenía una buena razón cuando dijo, por medio de Oseas, que “por falta de conocimiento [su] pueblo ha sido destruido” (Ose. 4:6); un sentimiento del cual Jesús mismo se hace eco al decir: “¡Ay de ustedes, expertos en la ley!, porque se han adueñado de la llave del conocimiento. Ustedes mismos no han entrado, y a los que querían entrar les han cerrado el paso” (Luc. 11:52).

Luego de que Zacarías pronunciara una hermosa profecía de la iglesia triunfante que refleja el amor de Dios al mundo, se presenta una imagen Interesante: “Y muchos pueblos y potentes naciones vendrán a Jerusalén en busca del Señor Todopoderoso y de su bendición. Así dice el Señor Todopoderoso: ‘En aquellos días habrá mucha gente, de todo idioma y de toda nación, que tomará a un judío por el borde de su capa y le dirá: ¡Déjanos acompañarte! ¡Hemos sabido que Dios está con ustedes!’ ” (Zac. 8:22, 23).

Parece que el mundo está tan sediento de amor, que cuando al fin logra ver realmente lo que es, básicamente abandona el barco del pecado. Cuando la verdad sobre Dios finalmente se ve bajo la clara luz del día, el yugo y la carga de Dios apareen exactamente como lo que Jesús dijo que eran: sencillos y livianos. El gobierno de Dios se ve hermoso, en contraste con la crueldad y las penurias, que la historia nos ha demostrado que son el resultado innegable de alejarse de la ley de amor de Dios.

Siglos más tarde, Dios consideró que para sobrevivir, la iglesia necesitaría a Saulo, el perseguidor del movimiento “protestante” de la época. Los líderes de Israel habían entronizado la tradición y la sabiduría humanas donde debía haber un conocimiento íntimo de Dios. Jesús declaró que este conocimiento es la personificación de la “vida eterna” (Juan 17:3). Germinaría y crecería, hasta convertirse en un gran árbol de fe, regado por la justicia misma que fluye de la mismísima presencia de Jesucristo, el Hijo del Dios Altísimo.

Entonces, ¿por qué tenía que ser justamente Saulo? Quizás él estaba ciego respecto de algunas consideraciones vitales; pero en cuanto a otros atributos que Dios considera de valor (como la verdadera reverencia a Dios, que valora su honor como, el mayor deleite del alma) no hubo nadie como él. Casualmente, Saulo poseía por naturaleza muchas otras características que lo hacían adecuado para su elevado llamamiento. Lo primordial a los ojos de Dios es el alma pura y piadosa, que busca un conocimiento íntimo de la voluntad de Dios.

A lo largo del primer capítulo de Gálatas, Pablo presenta un discurso lógico, en un intento por salvaguardar a la Iglesia de la tendencia humana de desear que los ideales atesorados de la conducta cristiana (que pueden ser cosas muy buenas como objetivos en la vida) lleguen a ser la clave de acceso a la sonrisa de Dios (por ejemplo, la justificación por el régimen alimentario o por la observancia del sábado).

Se puede introducir el problema en Gálatas con una breve declaración al comienzo del capítulo: “Me asombra que tan pronto estén dejando ustedes a quien los llamó por la gracia de Cristo, para pasarse a otro evangelio. No es que haya otro evangelio, sino que ciertos individuos están sembrando confusión entre ustedes y quieren tergiversar el evangelio de Cristo” (Gál. 1:6, 7). Hay un solo “evangelio” que es provechoso. Pablo da a entender que cualquier desviación es obra del adversario.

Jesús enfatizó una temática en cuanto a nuestra “obra”, nuestra parte, en el plan de salvación. Él hizo referencia a un conocimiento íntimo de Dios, cuando dijo: “Permanezcan en mí” (Juan 15:4); “El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él” (Juan 6:56); “El Espíritu da vida; la carne no vale para nada. Las palabras que les he hablado son espíritu y son vida” (Juan 6:63).

Para pensar y debatir

Busca textos bíblicos sobre el conocimiento íntimo de Dios en la vida del creyente. Anótalo en un papel, y compáralo con una evaluación sincera de tu intimidad actual con Dios.

Escribe una lista de doctrinas que se enfaticen mucho dentro de tu familia o iglesia local, que podrían estar al límite de suplantar una verdad bíblica. Ahora escribe una lista de versículos que contengan principios para lograr una perspectiva equilibrada basada en la Palabra de Dios.

LUNES 26 JUNIO

UNA FE SEGURA: INSPIRADOS AL PERMANECER EN LA PALABRA DE DIOS

Testimonio | Gál. 1:22-24

En su carta a los gálatas, Pablo “regresa a su propia experiencia, de la cual los gálatas habían sido informados previamente. Les recuerda su capacidad en los conocimientos de los judíos, su celo por su religión. Aun siendo joven, había logrado una distinción como defensor capaz y celoso de la fe hebrea. Pero cuando Cristo se le reveló, renunció inmediatamente a todos sus honores y potenciales ventajas, y dedicó su vida a predicar de la cruz. Él invita a sus hermanos a decidir si en todo esto podría haber accionado por algún motivo mundano o egoísta. Entonces les muestra que luego de su conversión no tuvo oportunidad de recibir instrucción alguna de los seres humanos. Las doctrinas que predicaba le habían sido reveladas por el Señor Jesucristo. Luego de la visión de Damasco, Pablo se retiró a Arabia, buscando tener comunión con Dios. No fue hasta que pasaron tres años que subió a Jerusalén; y allí se quedó en soledad quince días, luego de lo cual salió a predicar el evangelio a los gentiles. El apóstol declara: ‘Pero en Judea las iglesias de Cristo no me conocían personalmente. Solo habían oído decir: “El que antes nos perseguía, ahora predica la fe que procuraba destruir”. Y por causa mía glorificaban a Dios’.

“Al revisar así su historia, el apóstol busca dejar en claro a todos que había sido guiado por una manifestación especial del poder divino para percibir y comprender las grandes verdades del evangelio, según fueron presentadas en las escrituras del Antiguo Testamento y personificadas en la vida de Cristo sobre la Tierra. El conocimiento recibido de Dios mismo fue lo que guió a Pablo para advertir y amonestar a los gálatas de esa manera solemne y explícita. Él no presentó el evangelio con dudas y vacilaciones, sino con la seguridad de una convicción firme y un conocimiento absoluto. En su Epístola, marca claramente el contraste entre recibir enseñanzas de los hombres y recibir instrucción directamente de Cristo”.*

* Sketches from the Life of Paul [Esbozos sobre la vida de Pablo], pp. 190, 191.

Para pensar y debatir

¿Cómo recibimos conocimiento de Dios? ¿De qué maneras podemos traer esa luz al mundo? (Sant. 1:5; 2 Ped. 1:2-10).

Honores, ventajas y prestigio… ¿en qué nos beneficia, a largo plazo, mantener estos reconocimientos terrenales y renunciar al elevado llamamiento de que Dios nos hace? (Mat. 6:19-21).

MARTES 27 JUNIO

PABLO: EL MARTÍN LUTERO DE SU ÉPOCA

Evidencia | Gál. 3:21, 22

Tanto las masas que estaban bajo la jurisdicción de los líderes judíos como las que luego estuvieron bajo la de los líderes papales, vivían en oscuridad espiritual. El liderazgo de estas dos épocas tuvo éxito al convertir la doctrina de la justificación solo por la fe en una doctrina

de justificación por_________ (inserta aquí una larga lista de reglas inflexibles, agrega una

imagen de un Dios enojado esperando que su pueblo cometa un error). No se veía a Dios como el Dios amante y misericordioso que es. La gente valoraba la tradición y la enseñanza de los dirigentes por sobre un conocimiento personal de Dios.

Pablo y Martín Lutero tuvieron experiencias similares durante sus respectivas épocas. Ambos demostraron una concepción correcta de reverencia (o temor de) a Dios. Ambos defendieron el principio de “justificación solo por fe”. Ninguno de estos hombres minimizó las buenas obras ni la santificación; pero ambos habían llegado a entender que no podemos subir ni siquiera el primer peldaño para asemejarnos más a Jesús, hasta que nos demos cuenta de nuestra verdadera condición y de cuán imposible nos es guardar la ley a la perfección por nuestros propios esfuerzos. “¿Estará la Ley en contra de las promesas de Dios? ¡ De ninguna manera! Si se hubiera promulgado una ley capaz de dar vida, entonces sí que la justicia se basaría en la Ley. Pero la Escritura declara que todo el mundo es prisionero del pecado, para que mediante la fe en Jesucristo lo prometido se conceda a los que creen” (Gál. 3:21, 22).

Al aprender del carácter de Cristo y recurrir a él para traer a nuestra mente su vida, sus pensamientos santos y sus sentimientos, creyendo en sus promesas y temblando ante el pensamiento de tratar de volvernos más amables por nuestra propia cuenta, nos asemejaremos más y más a él, a medida que pasen los meses. Su justicia se vuelve una fuente por medio de la cual tenemos nuevas motivaciones y sentimientos hada los demás; una fuente que se mantiene viva al permanecer constantemente en su Palabra, estudiándola y meditando en ella. Así es cómo logramos tener intimidad con Dios.

Para pensar y debatir 

Piensa detenidamente en lo que entiendes por “gracia”. ¿Hay algún área de nuestra vida en la que pensamos que debemos comportarnos de cierta manera para tener la aprobación de Dios, o que debemos esforzarnos por tener pensamientos y motivos santos por medio de nuestros esfuerzos?

Los adventistas hemos recibido una bendición, que se puede convertir en una maldición si no somos meticulosos en nuestros estudios. Piensa en una concepción tradicional del adventismo que sugiera que debemos comportarnos de cierta manera para asegurarnos el favor de Dios. Identifica el o los principios que se encuentran en la raíz de esta idea. Finalmente, investiga minuciosamente los principios en los escritos del Espíritu de Profecía y la Biblia, para obtener una concepción más equilibrada.

MIÉRCOLES 28 JUNIO

UNA EXPERIENCIA CON DIOS

Cómo hacer | Hech. 8:1-3; Fil. 3:3-6

Piensa en la última vez que comiste un mango, u otra fruta deliciosa, madura y jugosa. SI alguien te hubiese dado una foto del mango, te lo hubiese descrito con lujo de detalles y luego te hubiese dicho: “¡Disfruta tu mango!”, ¿cómo te habrías sentido? ¡Habrías deseado dar un mordisco a ese mango y probar su dulzura!

De la misma manera, Saulo tenía todo el conocimiento de la ley, pero ninguna experiencia con el Autor de la ley. Se consideraba irreprochable en su justicia en el contexto de la ley. Pero perseguía a los cristianos por su fe en el Autor de la ley. Es fácil identificarse con los cristianos perseguidos, pero, ¿qué puedes aprender de Saulo antes de que viviera una verdadera conversión? Si conoces a Dios, ¿también lo has experimentado en tu vida? Esa experiencia, ¿te está cambiando? Demos un vistazo sobre cómo podemos usar el conocimiento y la experiencia al mismo tiempo para fortalecer nuestra vida espiritual.

Comprende la diferencia entre conocimiento y experiencia. El conocimiento constituye datos o información que ponemos en nuestra base de datos mental, para utilizarlos en algún momento futuro. Evaluamos situaciones basados en nuestro conocimiento, y juzgamos basados en nuestro conocimiento. Por otra parte, la experiencia es sensorial y utiliza nuestras emociones. La experiencia cimenta el conocimiento en situaciones contextúales para que sepamos cómo aplicarlo nuevamente en situaciones similares en el futuro. Ambos son importantes para relacionarnos con Dios y su Palabra.

Conecta el conocimiento con la experiencia. Cuando estudies la Biblia y encuentres promesas, reclámalas. Dios nos ha dado promesas con el propósito de que aprendamos más sobre su carácter. Si estudias detenidamente sus promesas, descubrirás que, mayormente, estas son promesas de ánimo. Incluso cuando su pueblo no escuchó a Dios y recibió las consecuencias por ello, aun así él prometió que tendría misericordia de ellos.

No te cierres a la experiencia del amor de Dios. El carácter y el plan de Dios para tu vida están centrados en el amor. A veces, otros nos han lastimado en la vida y tememos experimentar el amor de Dios. Resulta más fácil concentrarnos en un conocimiento intelectual porque eso nos parece seguro. Una vida espiritual saludable combina el conocimiento y la experiencia para obtener un entendimiento más profundo del propósito de Dios para tu vida.

Para pensar y debatir 

¿Qué piensas que sucede si alguien depende únicamente del conocimiento para conocer a Dios? ¿Y si alguien se basa solamente en la experiencia?

¿Qué significa para ti experimentar a Dios?

JUEVES 29 JUNIO

EL TEMOR A LO DESCONOCIDO

Opinión | Hech. 11:1-10

La raza humana se aterra a lo que conoce y evita lo que no entiende o desconoce. Esta tendencia se puede ver en las tensiones políticas, la “limpieza étnica” de minorías, guerras religiosas, racismo y discriminación de todo tipo. Podemos encontrarla en todos los grupos etarios, géneros, razas y religiones. Pero no solo se manifiesta como odio y guerra. También puede determinar lo que pides en un restaurante, cómo te vistes y a qué culto o clase de Escuela Sabática asistes en la iglesia.

La iglesia primitiva tenía bastantes conflictos debido a este miedo a lo desconocido. Los dirigentes judíos de la época temían la influencia del movimiento creciente de seguidores de Jesús. Ya sea por temor a la pérdida de influencia y poder o por temor a la corrupción de su religión ancestral, lucharon contra la iglesia cristiana primitiva con todas sus fuerzas. Pablo mismo trabajó incansablemente persiguiendo a los creyentes de Jesucristo.

Irónicamente, esta misma actitud de temor y discriminación creó conflictos dentro de la iglesia cristiana cuando el evangelio llegó por primera vez a los gentiles. Los primeros creyentes, por muchas de las mismas razones que los líderes judíos, se resistieron al cambio y a la pérdida de control que resultaría del cambio. Afortunadamente, esto fue una actitud que Pablo entendió por experiencia personal y trató de combatir, con la ayuda de Cristo.

Algunos esperamos ansiosos probar cosas nuevas. Una nueva comida o un nuevo lugar que visitar pueden ser aventuras divertidas. Pero muy pocos (o nadie) disfrutan de la ¡dea de cuestionar alguna de nuestras creencias arraigadas o demostrar que están equivocadas. Cuando eso sucede, nuestra reacción suele ser muy negativa, incluso al punto de rechazar cualquier evidencia. Entonces, ¿qué sucede cuando hablamos de las creencias sobre quiénes somos nosotros o los demás? Parecería absurdo que rechacemos a un grupo de personas como los gentiles. Con seguridad seremos más progresistas, ¿no es así?

Tristemente, a menos que estemos totalmente en sintonía con Cristo, no será así. Todavía nos separamos en grupos y nos distanciamos de quienes son diferentes, ya sea gente con un nivel socioeconómico diferente o una comunidad con un estilo de vida diferente. Puede ser que no nos resulte fácil o natural alcanzar y amar a quienes son diferentes a nosotros. De hecho, puede costamos bastante esfuerzo cambiar. Pero eso es lo que Dios nos llama a hacer, y él ha prometido ayudarnos.

Para pensar y debatir 

Piensa en una persona o un grupo de personas que te hacen sentir incómodo. ¿Cómo puedes alcanzarlos?

¿Cómo deberías reaccionar, cuando se cuestiona algo en lo que crees?

VIERNES 30 JUNIO

UN HOMBRE EN LLAMAS

Explora | Hech. 11:18 En resumen…

Además de Jesucristo mismo, pocas personas han contribuido tanto a nuestro entendimiento actual de la fe cristiana como el apóstol Pablo, originalmente llamado Saulo. Él persiguió implacablemente a la iglesia, e intentó destruirla (Gál. 1:13). Algunos teólogos han reflexionado que Saulo fue tan efectivo “asolando” a la iglesia, que Dios no tuvo otra opción que sacarlo de servicio, derribarlo del “caballo” de su celo inapropiado. Pero Dios no terminó allí: perdonó a Saulo, le cambió el nombre, y le dio la tarea de compartir el evangelio con los creyentes gentiles. Debemos decir en favor de Pablo que él puso el mismo empeño en esta tarea que cuando estuvo persiguiendo a quienes creían en “el Camino”. Nosotros somos beneficiarios de la fiel predicación del evangelio de Pablo a judíos y gentiles.

Actividades sugeridas

» Lee Zacarías 8:22 y escribe un párrafo explicando con tus palabras el significado de este versículo tan importante.

» Compara y contrasta el accionar de Saulo en Hechos 7 y 8 con otros “personajes malos” de la Palabra de Dios. Haz una lista de personas de la Biblia cuyas vidas fueron transformadas por Dios. Menciona un ejemplo de alguien cuya transformación fue tan radical como la transformación de Saulo.

» Dibuja escenas que ilustren los desafíos que sufrió Pablo durante su ministerio. En 2 Corintios 11:23 al 27, Pablo enumera las cosas que sufrió por causa de Cristo. ¿Cómo se mantuvo fiel a través de todo esto?

» Ora por laicos y pastores que comparten el evangelio en lugares y situaciones difíciles en todo el mundo. Hasta el día de hoy, increíblemente, existen creyentes que continúan sufriendo y entregando su vida por preparar a hombres y mujeres para encontrarse con Dios en paz.

» Traza un mapa con las ciudades y los pueblos que visitó Pablo en sus viajes misioneros. Elige una ciudad del itinerario de Pablo e investiga sobre ella. Registra si todavía hay presencia cristiana en esa ciudad. ¿Hay una iglesia o una misión adventista allí?

Lectura adicional

Mateo 26:59-61; 1 Samuel 16:7; Hechos 15:1-5.

Elena de White, Los hechos de los apóstoles, cap. 3, 18, 20.

Charles R. Swindoll, Pablo: un hombre de gracia y firmeza (Editorial Mundo Hispano, 2004), caps. 1, 2.

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