Lección 1 | Domingo 1 de abril 2018 | El comienzo de un gran debate | Escuela Sabática Jóvenes

DOMINGO 1° ABRIL
EL COMIENZO DE UN GRAN DEBATE
Logos – Gén. 1-3; Eze. 28:12-14; Isa. 14:12-14; Apoc. 12:1-7
EL PLAN DE DIOS PARA ESTE MUNDO (GÉN. 1; 2; DEUT. 1:8; 1 JUAN 4:19)
Dios es eterno, y existe desde antes del comienzo del tiempo; por lo tanto, se llama a sí mismo “el Alfa y la Omega” (Apoc. 1:8). Alfa es la primera letra del alfabeto griego, y omega es la última. Entonces, el significado de este versículo es que él es la A y la Z.
En otras palabras, Dios ha existido por siempre y continuará haciéndolo: como Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo (ver Deut. 6:4). Y, porque “él nos amó primero” (1 Juan 4:19), nos creó, aun frente al riesgo de un posible fracaso de nuestra parte. Así como un padre que decora su casa y la hace segura para recibir a un bebé, Dios hizo de la Tierra un planeta habitable, con animales y vegetación. Una vez que terminó, bendijo todo lo que había hecho, y entregó a Adán, a Eva y a su descendencia la posesión y el cuidado del mundo. Dios quería que ellos se regocijaran en su amor y disfrutaran de sus regalos. Quería que ellos disfrutaran de su libertad (Gén. 1-2).
EL MISTERIOSO COMIENZO DEL PECADO EN EL CIELO (EZE. 28:12-14; ISA. 14:12-14)
La Biblia también declara que Dios creó muchos ángeles, entre los cuales Lucifer tenía una posición privilegiada. Fue creado como un ser perfecto. Ezequiel 28:14 menciona que vivió “en el santo monte de Dios” como querubín, por lo que tenía la enorme bendición de tener acceso directo a Dios, que no muchos ángeles tenían. Su esplendor era tan grande que se lo describe como el “lucero de la mañana” (Isa. 14:12). La túnica que vestía tenía varias piedras preciosas, lo cual reflejaba la importancia y la santidad de su posición (Eze. 28:13). Como ángel, también daba gloria a Dios. Pero incluso en esto él era único, ya que tenía sus propios instrumentos, creados por él (Eze. 28:13). Lucifer estaba tan cerca de Dios que es un misterio que la presunción haya entrado en su corazón. Y, como una enfermedad, se esparció a todo su corazón hasta que dejó de amar a Dios, y solo se amó a sí mismo. De hecho, ya no entendía ni aceptaba que toda la gloria perteneciera a Dios, sino que él mismo quería ser Dios (Isa. 14:12-14). No deseaba tener el carácter de Dios, solo su gloria.
====================================
Lección 1: Para el 7 de abril de 2018
El conflicto cósmico
Escuela Sabática para Jóvenes – Segundo trimestre 2018
PREPARACIÓN para el tiempo del fin

Compartir

Recomendado

Comentarios de Facebook

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*