Si su clase va a presentar el programa del decimotercer sábado para los adultos: • Practique algunos de los cantos de este trimestre que aparecen en la página web www.AdventistMission.org [en inglés] para presentarlos durante el programa. • Recuérdeles a los padres el programa y anime a los niños a que traigan su ofrenda del decimotercer sábado el28 de junio. • Recuérdeles a todos que las ofrendas misioneras tienen el objetivo de difundir la Palabra de Dios alrededor del mundo, y que una cuarta parte de nuestra ofrenda del decimotercer sábado irá directamente a ayudar a la gente de la División Sudasiática a construir dormitorios en dos internados adventistas, siete iglesias en la India y un salón de reuniones en Bulan. • Si no ha planificado que su clase se junte con los adultos para un programa especial, presente la siguiente historia promoviendo la ofrenda especial del decimotercer sábado durante el momento dedicado a las misiones. [Pídales a cuatro niños que presenten esteprograma. No es necesario que memori- cen todas suspartes, pero anímelos a leer sus partes varias veces, para que la presentación salga espontánea y fluida.] Narrador: La División Sudasiática está compuesta por tres grandes países: la India, el Reino de Bután y Nepal. La India es el segundo país más poblado del mundo, después de China. Tiene 1.200 millones de habitantes. La Iglesia Adven­ tista lleva enviando misioneros a la India durante más de 100 años. Hoy, más de 1.600.000 personas en la India son adventistas. Eso representa 1 adventista por cada 804 habitantes. Durante la mayoría de esos 100 años, el establecimiento de escuelas ha sido una importante manera de llevar almas a Jesús. Muchos niños de hogares no cristianos estudian en las escuelas adventistas, porque sus padres saben que sus hijos serán bien educados, y aprenderán a ser amables y honestos. Conozcamos a Alia, una niña cuya vida cambió gracias a que pudo asistir a una escuela adventista. Alia: Mis padres no eran cristianos cuando comencé en la escuela, pero después de una experiencia difícil durante mi primer grado decidieron enviarme a la escuela adventista, con la esperanza de que me fuera mejor allí. Los maestros fueron muy amables conmigo y me ayudaron, y comencé a aprender rápidamente. No solo aprendí lectura, matemáticas y geografía, sino también de Jesús. La escuela no imparte clases los sábados, pero supe que algunos niños asistían a la Escuela Sabática ese día. Así que, yo también asistí a la Escuela Sabática, pues quería saber más de Dios. La Escuela Sabática me gustó mucho, especialmente las historias, porque a mí me encantan las historias. Mi maestra de Escuela Sabática

Misionero 2

Compartir

Recomendado

Comentarios de Facebook

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*