Escuela Sabática Jóvenes | Miércoles 29 de agosto del 2018 | De ser fracaso a predicar la fe

MIÉRCOLES 29 AGOSTO

DE SER UN FRACASO A PREDICAR LA FE

Cómo hacer: Hech. 16:9,10; 18:9,10.

“Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios’ (Rom. 3:23). No puede ser más claro ni más simple que eso. Sabemos, al leer diferentes historias bíblicas, que una vez que el pecado entró en el mundo en el Edén nuestros antepasados no vivieron vidas brillantes ni inmaculadas. Todos tuvieron sus luchas y fallas. Pero a pesar de nuestros pecados, Jesús vino y murió por nosotros y, como herederos de su Reino, él anhela que participemos en esta Gran Comisión y contemos a otros sobre él. Jesús no llamó a quienes nunca tuvieron fracasos o deficiencias para predicar el evangelio, ya que él es el único Ser perfecto que ha vivido sobre la Tierra. Simplemente, nos llama a una misión y nos equipará con las herramientas necesarias para cumplirla. ¿Cómo podemos estar listos para esta misión? Aquí hay algunos consejos: Reconoce su voz y arrepiéntete de todos tus pecados. Así como Saulo oyó la voz de Dios en Damasco e inmediatamente lo reconoció (Rom. 9:5), tenemos que reconocer la voz de Dios. Para realmente ayudar en el avance de la obra de Dios, necesitamos reconocer cuándo nos está hablando. SI Saulo no hubiera reconocido la voz de Dios, ni se hubiera arrepentido de sus pecados, no habría sido uno de los evangelistas más grandes que el mundo haya visto. Entrégate por completo. Por medio de la oración y de una vida impulsada por la devoción, podemos entregar por completo nuestra vida a Cristo, y el Espíritu Santo dirigirá nuestros caminos. Para entregarnos verdaderamente a Dios, necesitamos saber cuáles son sus enseñanzas: tenemos que estudiar su Palabra cada día. Jesús dijo: “Si alguien quiere ser mi discípulo, tiene que negarse a sí mismo” (Mat. 16:24). Sé obediente, paciente y fiel. Moisés tuvo que pasar cuarenta años preparándose para su misión. Fue paciente, obediente y fiel. ‘Sin fe es imposible agradar a Dios” (Heb. 11:6). Si observamos las distintas historias de la Biblia, vemos cómo la obediencia, la fe y la paciencia son elementos fundamentales para el avance de la causa de Dios. La obediencia fue lo que llevó a Pablo a Macedonia (Hech. 16:9,10). Recuerda siempre a quién sirves. Recuerda que al predicar el evangelio de Dios, ‘nuestra lucha no es contra seres humanos” (Efe. 6:12). “No tengas miedo: sigue hablando y no te calles, pues estoy contigo. Aunque te ataquen, no voy a dejar que nadie te haga daño” (18:9,10).

PARA PENSAR Y DEBATIR

¿Por qué es importante recordar que Dios puede usarte a pesar de tus deficiencias? ¿Qué puedes hacer ahora para asegurarte de estar listo para esta gran misión? Christelle Bruno, Mía mi, Florida. EE.UU.

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