Escuela Sabática Joven | Domingo 28 de octubre 2018 | La receta de la unidad

DOMINGO 28 OCTUBRE
LA RECETA DE LA UNIDAD
Logos: Hech. 1:12-14; 2:5-13,42-47; 5:1-11

Desde la época de los apóstoles hasta nuestros días, la unidad de la iglesia ha estado en el corazón de toda difusión exitosa del evangelio. La experiencia de unidad de los primeros creyentes es un indicador de que la unidad es una herramienta vital para compartir el evangelio. Nuestra lección esta semana explica algunos de los temas principales que afectaron la unidad en la iglesia primitiva y que son relevantes para nosotros hoy.

LOS DÍAS DE PREPARACIÓN (HECH. 1:12-14)

La oración fue un elemento clave para asegurar que la unidad cristiana prevaleciera en la iglesia primitiva. Incluso antes de que se derramara el Espíritu Santo, los creyentes permanecían unánimes, con la oración como uno de los factores unificadores. Oraban sobre sus tribulaciones, sobre los peligros y desafíos que enfrentaban en la propagación del evangelio después de que Cristo ascendió al cielo. La oración disipa el miedo, hace que los creyentes atraviesen el dolor y la aflicción con seguridad. Este día en particular (Hech. 1:12-14), los apóstoles y otros creyentes se reunieron para orar y confraternizar, esperando la promesa del Espíritu Santo.

El Espíritu Santo sería su Maestro, su Guía y su Fuente de conocimiento para la toma de decisiones. Del hábito de la oración de la iglesia primitiva podemos aprender que, cuando nos unimos en amor y oración fervientes para perpetuar la causa de Cristo, recibiremos sus bendiciones.

DE BABEL AL PENTECOSTÉS (HECH. 2:5-13)

El mensaje del derramamiento del Espíritu Santo se difundió por Jerusalén, y las maravillas que realizaban los apóstoles atrajeron a multitudes. Algunos de ellos llegaron a ser creyentes, y recibían las bendiciones de Dios al unirse y hablar a una voz, como un solo cuerpo de Cristo. Para los primeros creyentes, el derramamiento del Espíritu Santo confirmó su unidad en la fe. Cristo prometió a los discípulos que les daría al Espíritu para que los consolara en su ausencia (Juan 14:16,17).

Con el poder del Espíritu Santo, los apóstoles pudieron realizar todo lo necesario para difundir el evangelio en su época. Pudieron compartir el mensaje de la muerte y la resurrección de Cristo con personas de diferentes trasfondos. Los creyentes de la actualidad deberían aprender de la influencia del Espíritu Santo sobre los primeros creyentes. Dios obra de maneras que el mundo no puede entender. Cuando permitimos que Dios nos use, él puede transformarnos y lograr grandes cosas por medio de nosotros.

VIVIR COMO CRISTIANOS (HECH. 2:42-47)

La comunión era un aspecto importante de la unidad cristiana en la Iglesia primitiva. La Biblia explica que los creyentes se dedicaban a “la enseñanza de los apóstoles”, y a “la comunión” (Hech. 2:42). Los creyentes desarrollaron una nueva forma de vida en Cristo. Se unieron a la iglesia luego de oír el mensaje de las buenas nuevas de los apóstoles.

Los creyentes de hoy podemos aprender de la iglesia primitiva. La comunión es parte de la unidad. Sin embargo, tenemos que saber que la comunión no es solo socializar. La palabra confraternizar implica una comunión, una sociedad mutua cercana entre personas con planes en común. Para los creyentes, el vínculo en común es Jesús.

La comunión involucra ministrar unos a otros según los dones espirituales que poseamos. Es una manera de expresar amor, aceptación, devoción y preocupación, de y de ministrar a los demás miembros como un solo cuerpo en Cristo. ¿De qué forma podemos manifestar comunión en nuestras iglesias locales? Hoy se puede demostrar comunión en muchas ocasiones en nuestras actividades. Cuando consolamos a los heridos, ofrecemos consejería personal, participamos de estudios bíblicos y animamos a personas desanimadas, entonces estamos involucrados con otros en un tipo de comunión.

LA GENEROSIDAD Y LA CODICIA (HECH. 5:1-11)

La historia de Ananías y Safira, su esposa, nos enseña sobre la manera en que Dios trata con el pecado, en especial cuando los creyentes no son fieles. Ananías conspiró con su esposa para malversar parte de los fondos que pertenecían a la obra de Dios. Aunque ellos pensaron que los apóstoles no lo sabrían, Pedro expuso la deshonestidad. La consecuencia de ese pecado les costó la vida. Sin embargo, aquella práctica no terminó con Ananías.

Hay una batalla campante entre Satanás y los creyentes, en la cual el príncipe de las tinieblas ataca a la iglesia desde adentro. Esto es evidente en Lucas 22:3 cuando Judas, uno de los discípulos, traiciona a Jesús. Muchos cristianos no pueden resistir las tentaciones que el enemigo les arroja. No obstante, es posible disipar los engaños del enemigo si imitamos los principios de Cristo (Luc. 4:1-13).

Así como Ananías, somos completamente responsables de lo que poseemos. Tenemos que desarrollar un alto nivel de integridad y honestidad al tratar con nuestro Creador. Como de costumbre, el enemigo está al acecho (1 Ped. 5:8) y siempre deberíamos estar vigilantes.

Sin embargo, el pecado nos ciega a la verdadera naturaleza de la ofensa: que nuestro pecado es contra Dios. El pecado también nos ciega para elegir ganancias a corto plazo en esta vida, sin prestar atención a la pérdida a largo plazo en la vida venidera (Luc. 9:24,25).

La deshonestidad arruina la unidad de la iglesia así como lo hizo en la iglesia primitiva. Si hemos de permanecer firmes en Cristo, la honestidad y la integridad deben ser los cimientos de nuestro carácter. El mensaje de deshonestidad en Hechos 5:1 al 11 nos habla a los cristianos de la actualidad. No podemos permitir que la hipocresía egoísta arruine nuestra unidad y confraternidad llenas del Espíritu.

PARA PENSAR Y DEBATIR
¿De qué manera la falta de oración afecta la unidad de la iglesia?
¿De qué forma podemos participar en la verdadera comunión como creyentes en esta generación?
¿Cómo podemos desarrollar y mantener la honestidad en las cosas pequeñas?
¿Cuáles son algunas de las amenazas a la unidad en tu iglesia local?
Tony Philip Oreso, Nairobi Kema
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ESCUELA SABÁTICA – LECCIÓN 5 – AUDIOS FOLLETO JÓVENES
Esta semana estudiaremos la lección 5 – La experiencia de la unidad en la iglesia primitiva
Para el 3 de noviembre de 2018
Lecciones de Escuela Sabática – Cuarto trimestre 2018
UNIDAD EN CRISTO
Narración: Adan Vicente

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