Escuela Sabática | 21 de septiembre 2018 | Para estudiar y meditar | Pastor Daniel Herrera

Viernes 21 de septiembre
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
“Al oír estas palabras, ¿recordó Agripa la historia de su familia y sus estériles esfuerzos contra aquel de quien Pablo estaba predicando? ¿Pensó en su bisabuelo Herodes y en la matanza de los niños inocentes de Belén? ¿Pensó en su tío abuelo Antipas y en el asesinato de Juan el Bautista? ¿Pensó en su propio padre Agripa I, y en el martirio del apóstol Jacobo? ¿Vio en los desastres que rápidamente sobrevinieron a esos reyes una demostración del desagrado de Dios debido a sus crímenes contra sus siervos? La pompa y el boato de ese día ¿recordaron a Agripa el tiempo cuando su propio padre, un monarca más poderoso que él, estuvo en esa misma ciudad ataviado con un ropaje brillante, mientras el pueblo clamaba que él era un dios? ¿Se había olvidado de cómo, aun antes de que se acallaran los gritos de admiración, un castigo rápido y terrible había sobrevenido al vanaglorioso rey? Algo de todo esto cruzó rápidamente por la memoria de Agripa. Pero su vanidad fue halagada por la brillante escena que se desplegaba ante él, y el orgullo y la vanidad desterraron todos los pensamientos más nobles”.–“Comentarios de Elena G. de White”, Comentario bíblico adventista, t. 6, pp. 1.066, 1.067.
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. En clase, analicen la decisión de Pablo de apelar al César. ¿Fue correcta esta decisión (comparar con Hech. 25:25; 26:31, 32)? ¿Hasta qué punto podemos legítimamente tomar decisiones estratégicas para protegernos en lugar de confiar por completo en el cuidado de Dios?
2. Piensa en la declaración de Pablo a Agripa: “Por lo cual, oh rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial” (Hech. 26:19). ¿Qué nos dice esto sobre Pablo? ¿Cuán fieles somos a nuestra vocación misionera como cristianos (1 Ped. 2:9, 10)?
3. Pablo tenía pasión por la gente (no por los números, sino por las personas). En su audiencia final en Cesarea, les dijo a los oyentes que el deseo de su corazón era que todos ellos fueran como él; es decir, que fueran salvos por la gracia de Dios (Hech. 26:29). Su deseo de libertad o justicia no superaba su deseo de que ellos experimentaran la salvación de Dios. ¿Qué podemos aprender de este ejemplo? ¿Cuánto estamos dispuestos a sacrificar por la propagación del evangelio?
4. Agripa tuvo la oportunidad de escuchar el evangelio directamente de la boca de Pablo. Y sin embargo, lo rechazó. ¿Cómo podemos estar atentos para no perdernos las grandes oportunidades cuando se nos presentan? Es decir, ¿cómo podemos estar espiritualmente sintonizados con las realidades que nos rodean?
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Escuela Sabática – lección 12 – Lecciones de la Biblia
Esta semana estudiaremos la lección 12 – Reclusión en Cesarea
Para el 22 de septiembre del 2018
Lecciones de Escuela Sabática – Tercer trimestre 2018
EL LIBRO DE HECHOS
Narración: Pastor Daniel Herrera

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