El sábado enseñaré | Lección 11 | Falsos maestros | Escuela Sabática

El sábado enseñaré | Lección 11 | Falsos maestros | Escuela Sabática

Textos clave: 2 Pedro 2:1-3.

Enseña a tu clase a:

Saber: Reconocer que, aunque tenemos testimonios de testigos presenciales y la Palabra profética de Dios, se levantarán falsos maestros que introducirán herejías perniciosas basadas en mensajes ficticios.

Sentir: Preocuparse por la destrucción que estos falsos maestros traen sobre sí mismos.

Hacer: Estar alertas para distinguir la verdad de la mentira.

Bosquejo de la lección.

I. Saber: La estrategia de Satanás en contra de la Verdad.

A. Por cada verdad, hay una falsificación. Actualmente, ¿cuáles son las falsificaciones de las verdades fundamentales de la Palabra de Dios?

B. ¿Cuáles son las señales que nos permiten reconocer las características de los engañadores?

II. Sentir: La obra de Dios frente al mal.

A. ¿Cuáles son los ejemplos anteriores que Pedro cita para mostrar de qué modo la ambición y la lujuria llevan a la destrucción?

B. ¿Qué ejemplos cita para mostrar la forma en que Dios puede rescatar a los santos?

III. Hacer: Conocer a nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

A. ¿Cómo podemos escapar de la corrupción del mundo al conocer a Jesucristo?

B. ¿De qué modo podemos evitar ser engañados, enredados y derrotados por el pecado?

Resumen: En un mundo caracterizado por el pecado, la lujuria, la ambición, el engaño y el rechazo a la autoridad, Dios sabe cómo rescatar a los santos de estas tentaciones y mantener a los impíos bajo condenación hasta el día del Juicio. Nuestra salvación se fundamenta en conocer a nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Ciclo de aprendizaje

Textos destacados: 2 Pedro 2:1-3, 20, 21.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Al igual que existen profetas verdaderos (2 Ped. 1:21), en todas las épocas han abundado, y abundan, falsos profetas y maestros (2 Ped. 2:1). Por cada verdad hay una falsificación. Aquellos que han conocido al Señor Jesucristo, pero que nuevamente se han enredado en la corrupción del mundo, son peores que quienes nunca conocieron el camino de la rectitud (2 Ped. 2:20). Los falsos maestros sobre los cuales advierte Pedro han sido creyentes, pero se han apartado del camino recto por la prosperidad material (2 Ped. 2:3, 15) y han introducido herejías destructivas, llegando incluso a negar al Señor que los redimió (2 Ped. 2:1). Su juicio es seguro (2 Ped. 2:3, 9, 10, 12). Sin embargo, Dios sabe cómo liberar a los santos de estas tentaciones (2 Ped. 2:9), y Pedro apela a sus lectores a apartarse de los engaños de estos falsos maestros.

{1: ¡Motiva!}

  • Solo para los maestros: Existe una relación muy estrecha entre 2 Pedro 2:1 al 3:3 y Judas 1:3 al 19. La edición para alumnos de la Guía de Estudio de la Biblia nos presenta unos pocos paralelismos entre estos dos pasajes. Hay muchos más. Sería útil estudiar estos paralelismos para tener una visión más clara de la realidad de la iglesia en los tiempos de Pedro y de Judas. Si bien hay impresionantes similitudes, también hay algunas diferencias significativas que enriquecen la comprensión de su realidad (del mismo modo que leer los cuatro evangelios ayuda a tener un mejor cuadro de la vida y el ministerio de Jesús). Hasta el momento, ha resultado imposible conocer la naturaleza de la relación entre 2 Pedro y Judas, pero las semejanzas son innegables.

Diálogo inicial: Invita a la clase a leer juntos 2 Pedro 2:1 al 19 y Judas 1:3 al 16. Comparen los dos pasajes buscando similitudes y diferencias, y analicen la realidad de la iglesia cristiana primitiva que llevó a que ambos autores sintieran tanta preocupación. ¿Hasta qué punto estos textos describen una situación endémica en la iglesia cristiana?

{2: ¡Explora!}

  • Solo para los maestros: Nos rodean fuerzas que consumen nuestra energía espiritual y destruyen nuestra vida espiritual. Podemos rendirnos a estas fuerzas y ser derrotados o podemos buscar la gracia y el poder de Dios para derrotarlas. Pedro dice que si es estas fuerzas nos derrotan estaremos mucho peor que si nunca hubiéramos conocido el camino de la rectitud.

Comentario de la Biblia

I. Lo verdadero y lo falso

(Repasa, con tu clase, 2 Ped. 2:1-3.)

Pedro contrasta los verdaderos profetas (2 Ped. 1:21) con los profetas y los maestros falsos que han surgido dentro de la iglesia. Ellos introducen herejías destructivas, incluyendo la negación de Jesús y su expiación por los pecados; sin embargo, al hacerlo, acarrean una pronta destrucción sobre sí mismos (2 Ped. 2:1). Lamentablemente, “muchos los seguirán en sus prácticas vergonzosas, y por causa de ellos se difamará el camino de la verdad” (2 Ped. 2:2, NVI). Estos individuos están motivados por la ambición, y explotan almas inocentes con el afán de obtener beneficios materiales (2 Ped. 2:3, 15); y actúan bajo el juicio de Dios (2 Ped. 2:3).

Considera: ¿Qué formas adoptan los falsos profetas en la iglesia y el mundo hoy? ¿Cómo podemos asegurarnos de reconocerlos cuando los veamos?

II. Ejemplos de piedad en medio de la impiedad

(Repasa, con tu clase, 2 Ped. 2:4-10.)

En el versículo 3, Pedro aporta varios ejemplos para ilustrar su afirmación de que el juicio a los falsos maestros no está inactivo, ni está adormecida su destrucción. En primer lugar, menciona a los ángeles que fueron echados del cielo y arrojados a “prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio” (2 Ped. 2:4). Luego se refiere al mundo antiguo, sobre el cual Dios envió un diluvio devastador para castigar a los impíos, pero protegió a Noé, un pregonero de justicia, y a otros siete (2 Ped. 2:5). Posteriormente, como ejemplo de lo que les ocurrirá a los impíos, menciona a Sodoma y Gomorra, que fueron reducidas a cenizas (2 Ped. 2:6), y lo contrasta con la decisión de Dios de preservara Lot, un hombre justo, “que se hallaba abrumado por la vida desenfrenada de esos perversos” y que “día tras día sentía que se le despedazaba el alma por las obras inicuas que veía y oía” (2 Ped. 2:7, 8, NVI).

Si Dios pudo rescatar a Noé y a Lot de un entorno impío, destinado a la destrucción, entonces, sostiene Pedro, Dios también sabe cómo rescatar a los santos de las pruebas y las tentaciones (pelrasmos) y mantener a los impíos bajo condenación hasta el día del Juicio. Pedro agrega que esta última facultad de Dios es lo que “les espera sobre todo a los que siguen los corrompidos deseos de la naturaleza humana y desprecian la autoridad del Señor” (2 Ped. 2:10, NVI). Tal corrupción y soberbia son la raíz del problema de aquellos que se convierten en falsos maestros.

Considera: Compara 1 Corintios 10:13 y Mateo 6:13. ¿Qué previsiones ha hecho Dios para librarnos de la tentación?

III. Cómo reconocer a los falsos maestros

(Repasa, con tu clase, 2 Ped. 2:9-19.)

Según la descripción de Pedro, existen varios rasgos característicos de los falsos maestros. Además de los ya mencionados, esta sección de la epístola señala el insulto y la blasfemia (2 Ped. 2:10-12); el andar de fiesta en fiesta (2 Ped. 2:13); la seducción y el adulterio (2 Ped. 2:14); la codicia por las cosas materiales (2 Ped. 2:14,15); la vanagloria vacua; y el engaño para que las personas regresen a la esclavitud del pecado, de la cual escaparon hace poco tiempo (2 Ped. 2:18). (Compara con Jud. 1:4, 8, 10-13, 16.)

Considera: Según Pedro y Judas, ¿cuáles son las características de aquellos que se presentan como portadores de una “verdad” nueva o fascinante?

IV. Los peligros de volver a la corrupción

(Repasa, con tu clase, 2 Ped. 2:20-22.)

Pedro afirma que aquellos que, desarrollando una relación con Jesucristo, ya han escapado de la corrupción del mundo pero luego se enredaron nuevamente en la misma corrupción, y esta los derrota, están mucho peor que antes. Son como animales salvajes, criaturas que viven por instinto (compara con 2 Ped. 2:12), perros y cerdos que vuelven a su burda condición (2 Ped. 2:22). Sin embargo, Dios eleva a los seres humanos racionales a un nivel más alto. Él les ha dado un “mandamiento santo” (2 Ped. 2:21). Para aquellos que retornaron al pecado, habría sido mejor nunca haber conocido el camino de la rectitud. Ahora son responsables de mucho más y, como resultado, recibirán un castigo más severo. Compara con Hebreos 6:4 al 6 y 10:26 al 28.

Considera: Santiago 3:1 señala que los maestros tienen una mayor responsabilidad; por lo tanto, los falsos maestros merecen un castigo particularmente duro. En las Escrituras, ¿qué ejemplos de falsos maestros son una advertencia para nosotros hoy?

Preguntas para dialogar:

  1. Se suele decir que, si no aprendemos del pasado, estamos condenados a repetirlo. ¿De qué modo podemos beneficiarnos al repasar los ejemplos del pasado que Pedro y Judas mencionan? Compara con 1 Corintios 10:6 al 12.

  2. ¿Cómo podemos estar seguros de reconocer muchas de las mismas características en los falsos maestros de hoy?

{3: ¡Aplica!}

  • Solo para los maestros: Actualmente, muchos predicadores televangelistas son figuras adineradas y poderosas, que proclaman un evangelio de prosperidad que parece no condecirse con el evangelio de Jesús, o el modelo de su vida y ministerio. Con frecuencia, sus predicaciones son acompañadas de

    supuestos milagros y señales, con el fin de dar credibilidad a su afirmación de estar utilizando el poder de Dios y de su Santo Espíritu. ¿Hasta qué punto estos rasgos externos pueden llegar a ser la base para juzgar la veracidad de sus enseñanzas? Pedro parece sugerir que existe una estrecha relación entre el carácter de los falsos maestros y la duplicidad de sus enseñanzas.

    Preguntas para reflexionar:

    1. ¿Por qué Pedro ocupa buena parte de su carta en detallar las características de los falsos maestros? ¿Por qué esto Implica que mantener pura la doctrina es más importante que lo que muchos suponen?

    2. ¿Qué cuestiones doctrinales parecen estar particularmente en juego en las advertencias de Pedro? ¿De qué maneras debemos permanecer alerta a falsas enseñanzas en estas áreas?

    Actividad: Invita a la clase a leer juntos Hechos 20:28 al 31. Conversen sobre la responsabilidad de los líderes de la iglesia en resguardar celosamente al rebaño de Dios de los falsos maestros, quienes como lobos salvajes no protegerán al rebaño y distorsionarán la verdad para captar seguidores. ¿Hasta qué punto somos responsables los unos de los otros?

    {4: ¡Crea!}

    • Solo para los maestros: Los eruditos se han esforzado por justificar las similitudes entre las secciones paralelas de 2 Pedro y Judas. A la luz de la evidencia del texto, parece innegable que uno de ellos está en deuda con el otro, o bien ambos están en deuda con otra fuente en común. Algunos han pensado que Judas debió de haber estado en deuda con Pedro porque este último era el más conocido de los dos, y Judas pudo haber utilizado el material de Pedro para sumar credibilidad a su propio escrito. Otros han pensado que quizá Pedro utilizó el material de Judas (eliminando las referencias no canónicas que hace Judas) con el propósito de dar más credibilidad al material de Judas. Sin embargo, una comparación más exhaustiva de Judas 1:17 y 18, y 2 Pedro 3:2 y 3 sugiere que ambos escritores estaban apuntando a una fuente en común anterior que se cree que fue inspirada y que reflejaba las enseñanzas de Jesús a través de los apóstoles (compara con Eze. 12:22; Mat. 24:48).

    Actividad: Pídeles a los miembros de la clase que coloquen en dos columnas contiguas los paralelismos entre 2 Pedro 2:1 al 22, y Judas 1:3 al 16. A modo de opción, pueden hacer verbalmente una lista de las semejanzas. Invítalos a observar la gran similitud entre los dos capítulos y los puntos de diferencia. Respecto de lo que eligen mencionar, ¿de qué modo se suplementan y complementan mutuamente estos pasajes bíblicos? ¿Cómo explicaría Pedro las similitudes y las diferencias a la luz de su concepción de la revelación y la Inspiración, tal como se encuentra en 2 Pedro 1:21?

 

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