Diálogo Bíblico | Viernes 17 de noviembre 2017 | Para estudiar y meditar | Escuela Sabática

Viernes 17 de noviembre
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee “Apropiarse de la victoria”, Mensajes para los jóvenes, pp. 72, 73; “El verdadero motivo del servicio”, El discurso maestro de Jesucristo, pp. 79-81; y “Una súplica a los jóvenes”, Testimonios para la iglesia, t. 3, p. 402. Lee, también, el Comentario bíblico adventista, t. 6, pp. 1.074, 1.075.
“Él [Jesús] no consintió en pecar. Ni siquiera por medio de un pensamiento cedió a la tentación. Así también podemos hacer nosotros. La humanidad de Cristo estaba unida con la divinidad; fue hecho idóneo para el conflicto mediante la permanencia del Espíritu Santo en él. Y él vino para hacernos participantes de la naturaleza divina. Mientras estemos unidos con él por la fe, el pecado no tendrá dominio sobre nosotros. Dios extiende su mano para alcanzar la mano de nuestra fe y dirigirla a asirse de la divinidad de Cristo con el fin de que nuestro carácter pueda alcanzar la perfección” (DTG 98).
“En nuestro bautismo, nos comprometemos a romper toda relación con Satanás y sus instrumentos, y a poner corazón, mente y alma en la obra de extender el Reino de Dios […]. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se han comprometido a cooperar con los instrumentos humanos santificados”.–“Comentarios de Elena G. de White”, Comentario bíblico adventista, t. 6, p. 1.075.
“Una profesión del cristianismo sin la fe y las obras correspondientes no servirá de nada. Nadie puede servir a dos señores. Los hijos del maligno son los siervos de su señor, al cual se entregaron para obedecerle; son sus siervos, y no pueden ser siervos de Dios a menos que renuncien a todas sus obras. No puede ser inofensivo para los siervos del Rey celestial tomar parte en los placeres y las diversiones en que participan los siervos de Satanás, aun cuando repitan a menudo que las tales diversiones son inocentes. Dios ha revelado verdades sagradas y santas que han de separar a sus hijos de los impíos y purificarlos para sí. Los adventistas del séptimo día deben vivir conforme a su fe” (TI 1:358).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. A pesar de que tenemos todas estas maravillosas promesas de victoria sobre el pecado, el hecho es que todos (incluso los cristianos nacidos de nuevo) somos conscientes de cuánto hemos caído, de cuánto hemos pecado y de cuán corrompido puede estar nuestro corazón. ¿Existe alguna contradicción? Explica tu respuesta.
2. Comparte con tu clase un testimonio de lo que Cristo ha hecho en ti, de los cambios que has experimentado y de la nueva vida que tienes en él.
3. Aunque es importante recordar siempre que nuestra salvación descansa solo en lo que Cristo ha hecho por nosotros, ¿qué peligros surgen si destacamos excesivamente esa maravillosa verdad y excluimos la otra parte de la salvación: lo que Jesús hace en nosotros para transformarnos a su imagen? ¿Por qué necesitamos entender y enfatizar estos dos aspectos de la salvación?

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