8 de julio | El hombre que golpeaba a su esposa, parte I | Misión Adventista Jóvenes y Adultos | División Sudasiática | Tercer trimestre 2017

India – 8 de julio

El hombre que golpeaba a su esposa, parte I

Chadamla se detuvo frente a la iglesia adventista de su pueblo un sábado por la mañana. Su vida no iba del todo bien. Ganaba un buen dinero conduciendo su taxi de tres ruedas, pero estaba preocupado porque su matrimonio se estaba desmoronando. Golpeaba a su esposa varias veces al mes, y veía difícil dejar de hacerlo.

Desde fuera de la iglesia, oyó que un hombre hablaba y se detuvo a escuchar. Estaba hablando a la clase de Escuela Sabática sobre Jacob. Describía una escalera de ángeles que se extendía hasta el cielo, y hablaba de la promesa de Jacob de dar el diez por ciento de sus ingresos al Señor, a cambio de bendiciones.

Cuando la clase de Escuela Sabática terminó, Chadamla entró en la iglesia y preguntó al pastor dónde había escuchado la historia que había contado. El pastor le dio un folleto de Escuela Sabática y una Biblia. Chadamla agradeció al pastor y se fue a su casa.

EL PROBLEMA DE CHADAMLA

Aquella tarde, Chadamla meditó sobre lo que había escuchado en la iglesia, y pensó en cómo se había convertido en un esposo tan cruel.

Había comenzado a golpear a su esposa tres meses después de haberse casado, cuando él tenía 22 años y su esposa apenas 18. Tanto él como su esposa tenían profundas raíces hindúes. Sus padres le habían colocado el nombre en honor al dios hindú del viento, y a su esposa en honor a una diosa hindú.

Incluso antes de casarse, la esposa de Chadamla sabía que había sido elegida por los espíritus. Ella era poseída por ellos durante rituales religiosos en los que perdía el control de su cuerpo, bailaba y rasgaba sus ropas. Los aldeanos la invitaban a asistir a reuniones espirituales en sus hogares, pues cuando estaba en trance, podían pedir consejos a los espíritus, y ella hablaba por ellos.

Aunque era hindú, a Chadamla no le gustaba mucho la participación de su esposa en aquellas reuniones espirituales. Estaba particularmente perturbado por la forma en que terminaban estas reuniones: su esposa abandonaba la casa donde se había celebrado el ritual y bailaba salvajemente por las calles de camino hacia el santuario más cercano, donde sacrificaba un gallo o una cabra pequeña. El sacrificio dejaba su rostro y sus ropas salpicadas de sangre. Poco después de esto, ella volvía en sí y regresaba a casa.

“No me gustaban esos rituales”, dijo Chadamla. “No me gustaba ver a mi mujer poseída. Le gritaba a mi esposa y la golpeaba, diciéndole que no hiciera más eso”.

LA INFLUENCIA DEL DIABLO

Él se sentía mal después de golpearla, pero no podía detenerse Tiempo después, supo que los mismos espíritus malignos que poseían a su esposa eran también los que lo instaban a él a golpearla.

“No sabía que un espíritu diabólico me estaba provocando a golpear a mi esposa”, dijo. “Pero después de leer la Biblia durante un tiempo, me di cuenta de que el espíritu de arrogancia es de Satanás”.

Su esposa lo miraba con furia mientras él la golpeaba, y gruñía desafiante: “¿Quién te crees que soy, para golpearme?” A veces huía a la casa de sus padres hasta que Chadamla se calmaba, pero siempre regresaba y continuaba asistiendo a los rituales. En dos ocasiones sufrió abortos durante ellos.

Fue entonces cuando Chadamla pasó cerca de la iglesia adventista y escuchó al pastor hablando sobre Jacob, y quiso saber más. No tenía ni idea de cuánto cambiaría su vida esa reunión.

Parte de la ofrenda del decimocuarto sábado de este trimestre ayudará a terminar de construir un centro de capacitación y reuniones a unos treinta kilómetros de la casa de Chadamla en la India central. Este será el primer gran centro de capacitación y conferencias en toda la División Sudasiática, que estará disponible para uso de los

miembros de la iglesia, como Chadamla, y los pastores y laicos de toda la División. Por favor, tenga presente este proyecto y la obra adventista en la India central en sus oraciones, y también en sus ofrendas misioneras de Escuela Sabática.

CÁPSULA INFORMATIVA

  • La India tiene una población de cerca de 1.300 millones de personas. La Iglesia Adventista tiene una membresía de casi 1.600.000. Esto representa poco más de un adventista por cada 870 personas.

  • En los últimos 25 años, gran parte del crecimiento de la membresía de la iglesia ha sido gracias a la ayuda de los colegios adventistas y los esfuerzos de evangelismo laico.

  • La División Sudasiática no tiene un lugar donde realizar reuniones en todo el campo, excepto salas de conferencias y hoteles, que en ocasiones pueden resultar limitantes.

  • Parte de la ofrenda del decimocuarto sábado de este trimestre ayudará a terminar de construir un centro de capacitación y de reuniones en el centro de la India, que servirá a todo el subcontinente del sur de Asia.

Recomendado

Comentarios de Facebook

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*